Primeros consumos son a los 10 años

Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Hace falta una ley nacional que regule la venta de alcohol, y que sea un instrumento en el que se apoyen las instituciones de salud para revertir la tendencia actual, la cual indica que los primeros consumos ocurren entre los 10 y 12 años de edad, opinó el vocero de la Red de Acción Sobre el Alcohol (RASA), Luis Alonso Robledo Carmona.
Durante una entrevista telefónica, explicó a Diario de Chiapas que hay un panorama preocupante en cuanto al consumo actual de bebidas alcohólicas, ya que los inicios tempranos condicionan también la pronta aparición de enfermedades, y al menos unos 60 padecimientos se asocian con el alcohol.
Comentó que tener una regulación nacional ayudaría establecer un parámetro en cuanto a los horarios, los establecimientos, las edades y los etiquetados “porque sucede que actualmente un municipio tiene un horario de venta, pero en el municipio aledaño no hay tal restricción, entonces la población se desplaza a este punto para seguir bebiendo”, explicó.
Robledo Carmona agregó que para la RASA es preocupante la facilidad con la que se consigue alcohol en el país, a tal punto que se ha normalizado la venta de preparados hasta en domicilios particulares, en donde la ley es letra muerta en cuanto a la prohibición de vender alcohol a menores de edad.
“Necesitamos una política nacional para regular, no prohibir, la comercialización de estos productos, al mismo tiempo de hacer conciencia sobre la situación actual, en la que hombres y mujeres están bebiendo en las mismas cantidades”.

Estrategia engañosa
De acuerdo con el vocero de RASA, la industria alcoholera aprovechó la falta de normas, y de actualización de las que ya existen, para introducir al mercado productos que parecen “inocuos”, los cuales están para todo el público en presentaciones atractivas.
“Vemos el boom de las bebidas de baja graduación alcohólica, generalmente saborizadas, o el caso de las cervezas sin alcohol; la realidad es que actualmente hay un vacío legal en relación con esas bebidas, y por eso están usando un etiquetado similar a los productos que sí tienen alcohol”.
De acuerdo con el análisis de la RASA, la industria está empleando este tipo de bebidas para abarcar nuevos mercados. Con las bebidas de baja graduación alcohólica, para crear un público de consumidores que comience con estas presentaciones y luego compre las bebidas de mayor graduación alcohólica.
Mientras que en el caso de las cervezas sin alcohol, utilizar una presentación similar a la cerveza normal, presentándola como una opción saludable “están siguiendo la misma ruta que la industria tabacalera, en el caso de los vapeadores, con la intención de atrapar a un sector vulnerable”, destacó Luis Alonso Robledo Carmona.
Al usarlas como productos de inicio, van por delante de las autoridades, aprovechando que, de acuerdo con la ley vigente “se considera un producto alcohólico aquel que tiene entre dos y 55 grados de graduación, mientras que aquellos que tienen entre cero y 1.9 grados no entran en esta categoría, es decir, un menor los puede comprar sin ningún problema porque actualmente no hay una disposición legal que sancione esto”.
Ya sea este año, o el próximo, confió en que avanzará la propuesta de ley nacional que han estado trabajando con la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama), así como la actualización de la Norma Oficial Mexicana 142, la cual no ha sido revisada desde el año 2014, aunque estas normas deben ser actualizadas cada cinco años.
“Debemos tener esta ley pese a la oposición de la industria, que tiene mucho interés porque esto no suceda, ya que las ganancias son en miles de millones de dólares”.
A la par, el sector de salud destina cada año 520 mil millones de pesos para atender a hombres y mujeres que padecen alguna enfermedad prevenible, y cuya única causa de origen fue el consumo de alcohol.

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