-La reconversión del IMSS al IMSS-Bienestar está profundizando los problemas de abasto de medicamentos y la desconfianza de los trabajadores en cuanto a sus derechos laborales
Reporteros: Karla Nassar, José Salazar, Francisco Mendoza, Ainer González, Juan Leyva, Edén Gómez, Carlos Rosales
Diseño: Luis Méndez
Coordinadora: Yuridia Montenegro / Diario de Chiapas
La transformación del sistema de salud pública, que inició el 31 de agosto de 2022, plantea la coexistencia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el IMSS-Bienestar.
Este último no es una extensión del IMSS, sino la sustitución del Seguro Popular y del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) que, de acuerdo con el gobierno federal, estará bajo la coordinación de la Secretaría de Salud (SSA).
El IMSS-Bienestar está pensando para atender a las personas sin seguridad social, ampliando el alcance en las zonas de alta marginación.
La realidad que viven los hospitales
Desde hace varios meses, hemos denunciado distintas situaciones irregulares dentro del Hospital Rafael Pascasio Gamboa, donde se tienen deficiencias de insumos, materiales, medicamentos, asegura Marely Zamorano Arrásate, trabajadora del Hospital Rafael Pascasio Gamboa.
Esta problemática se acentuó durante esta administración se tuvieron carencias en las unidades hospitalarias, “Instituto de Salud del Estado de Chiapas”, han padecido acoso y hostigamiento laboral, despidos injustificados más que en otros sexenios, donde se podía dialogar.
El personal que labora en este hospital ha tratado de resolver la situación; son los familiares quienes tienen que comprar los medicamentos o realizarse estudios de manera externa porque no funcionan los equipos; incluso el personal ha aportado económicamente para cuando los familiares de los pacientes no tienen recursos.
Los directivos de los hospitales hacen la solicitud de insumos médicos de manera mensual, bimestral o trimestral, con los cuales se tendría que solventar las necesidades de los pacientes, pero no es así.
Los equipos médicos no están al ciento por ciento para la atención de los pacientes; se carece de medicamentos, mobiliario, no hay camas o colchones aptos, no se tiene ropería en buenas condiciones -batas para pacientes, sábanas para las camas, aparatos que no tienen mantenimiento- no hay aire acondicionado.
Callaron a quienes levantaron la voz
Durante este sexenio muchas personas de los hospitales levantaron la voz, fueron despedidos, como personal de Comitán, que por instrucciones del secretario de Salud atentó con sus derechos laborales.
Al momento de hacer la transición del instituto de salud a IMSS-Bienestar OPD, no se han puesto de acuerdo a quién les corresponde generar los gastos para la manutención de los hospitales. “Nosotros nos quejamos con IMSS-Bienestar ellos dicen que son el Instituto de Salud, así se pelotean, ninguno ha dado una respuesta positiva para la atención de los pacientes”.
Con el cambio, llega la esperanza
Lo que piden a las nuevas autoridades es que volteen a ver a la base trabajadora de salud: tenemos muchos problemas, no solo es la atención de los pacientes; nos están violentando los derechos laborales, no están respetando las condiciones generales de trabajo, generando nuevas con la política de IMSS-Bienestar que no benefician al trabajador.
A los trabajadores de base les realizan la transición en agosto, dejando dudas en la jubilación de trabajadores, el respeto de los derechos ganados, sobre todo de las jornadas de fines de semana y festivo, las quieren pasar a jornadas acumuladas, una es de 12 y 24 horas.
¿Qué pasará con los trabajadores homologados, regularizados y formalizados?
Eunice Mariel Pérez Vázquez, enfermera especialista en Neonatología, adscrita a la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital Rafael Pascasio Gamboa, dijo que en los últimos años se han tenido serias carencias de material dentro del hospital, y recrudecido en los últimos meses en el área de alta especialidad donde se tiene a cargo niños de alta complejidad: desde prematuros de 600 gramos, niños con complejidades cardiológicas, malformaciones… que requieren atención específica y monitoreo de signos vitales, saturación de oxígeno, ventilación mecánica, y una serie de insumos y equipo que son esenciales para una atención de calidad”.
No se cuenta institucionalmente con nada
El personal está altamente calificado. En los últimos días han visto coartada su capacidad de atención, no cuentan con los brazaletes para los niños, tienen monitores, pero no cuentan con los aditamentos especiales para que los bebés tengan una mejor monitorización.
Ante esta situación, cada enfermera lleva su propio estuche, tienen que comprar todo lo necesario para darle una atención a los niños. Esto no se registra en las hojas de enfermería, se registra: no se cuenta institucionalmente con un saturómetro, no se cuenta institucionalmente con un brazalete… como una herramienta de defensa, ante una demanda, se tiene el antecedente de que no hay una atención de calidad debido a las carencias.
Hospital, personal y pacientes en riesgo
El laboratorio del hospital no cuenta con los reactivos necesarios, situación que genera que los bebés se les tenga que estar puncionando muchas veces o los papás tengan que comprar el paquete de biometría hemática, pro calcitonina y demás elementos para brindarle el tratamiento.
El médico se queda muchas veces sin herramientas porque no tiene los datos necesarios para dar un buen diagnóstico. No se tiene papelería, las hojas de enfermería son contadas, el personal trabaja sobre estrés al no contar con todo lo necesario.
Por falta de material los bebés enferman
“Debemos tener todos esos insumos; los papás compran un puerto que se llama sello venoso, nos hemos quedado sin sonda orogástrica número 5, 8 que son para alimentación, no contamos sonda vesical para neonatos que nunca las han comprado, esto pone en riesgo nuestro desempeño”.
“La institución nos da, contadas los equipos de infusión, la norma dice que deben de estar los niños 72 horas, estos equipos en uso han estado hasta 10 días, se pone en la nota, llega Epidemiología, realiza el registro. Siempre estamos evidenciando la falta de material, se hacen las gestiones, pero no surten el material atando de manos al personal”, dice uno trabajador.
Desde hace un año, en abril, se presentaron contagios en los bebés por cepas, generadas por el mal uso del material, los equipos de ventilación mecánica no se tenían, porque se dejó de recibir el servicio externo del personal de inhaloterapia.
Pésimo servicio en el Gómez Maza
Las familias de pacientes que se encuentran internados en el Hospital General Dr. Jesús Gilberto Gómez Maza de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez denuncian falta de medicamentos y ausencia de aparatos especializados en obtener radiografías en este nosocomio.
Mercedes de la Cruz José resaltó que, desde que su hermano fue internado en este hospital por ser víctima de un accidente automovilístico, ha gastado miles de pesos en medicinas y radiografías ya que, supuestamente, los doctores no cuentan con suficientes insumos médicos.
Recalcó que, diariamente, gasta cerca de dos mil pesos entre medicinas y visitas a hospitales particulares para realizarle algún ultrasonido o radiografía hacia su paciente. En dado caso de no llevar a tiempo las medicinas y radiografías, la cirugía se pospone y corre el riesgo de que su paciente lo tengan que retirar del hospital Gómez Maza y vuelven a ponerlo en la lista de espera.
“Normalmente, cada medicina que me piden cuesta cerca de 500 pesos y son varias cajas que se tienen que comprar. Desafortunadamente, si no cuentan con equipos especializados, debemos de sacar al paciente a una clínica particular y entregar los estudios a tiempo, sino, a mi paciente lo vuelven a poner en la fila de espera” apuntó.
El “Rafael Pascacio Gamboa”, de los
peores
La incertidumbre por saber si pertenecen aún a la Secretaría de Salud o al IMSS Bienestar pone en jaque a los trabajadores, ya que no les han informado cuál será el proceder en esta situación, hoy se encuentran en el limbo.
“Es que estamos al aire, en realdad no hay conceptos claros de qué somos, te manejan un concepto de base, pero no especifican qué beneficios tiene, qué obligaciones tienes”.
A los trabajadores les llegó a sus oficinas administrativas un circular sobre un supuesto programa de trabajo que van a ejercer pero que nadie explica nada, nadie hasta este momento ha tomado la responsabilidad y los trabajadores se sienten dudosos porque en unas cosas hay injerencia de la Secretaría de Salud y en otras del IMSS Bienestar.
Explicó que el personal que se encuentra en el área operativa, reconoce estas carencias que da como consecuencia una atención de mala calidad y los pacientes y familiares al ser ajenos a esto no se percatan de todas estas carencias.
En el área de recuperación son 8 camas, deben ser 8 monitores de los cuales solo sirven 4; que por el uso diario y constante los brazaletes deberían ser remplazados rápidamente pero no ha sido así.
En el área de cuneros, a pesar de hacer los reportes, no se les da los mantenimientos adecuados y en áreas de quirófano el aire acondicionado de la sala 3 se quemó a los tres meses de entregado.
“Del aire acondicionado de la sala 3, emanaba un aire a quemado que llegaba a Tococirugía y parte de urgencias, entonces era una preocupación porque estaban los tanques de oxígeno y sabemos que eso es una bomba realmente letal”.
Las últimas lluvias que han azotado a la capital chiapaneca, han traído consigo los desperfectos de esta infraestructura, mostrando en donde hay más goteras y desperfectos.
Se ha cumplido en materia de salud en Chiapas: Mariscal Ochoa
El secretario de salud en Chiapas Francisco Mariscal, aseguró que se ha cumplido en el tema de salud para los chiapanecos dónde se han tenido inversiones históricas pero sobre todo que actualmente se cuentan con una cobertura importante principalmente en el abasto de medicamentos.
En entrevista para este medio refirió que actualmente se tuvo una inversión de poco más de mil millones de pesos para la rehabilitación de unidades médicas de primero y segundo nivel lo que ha permitido mejorar la atención para los chiapanecos.
Recursos que se ha invertido en más de 545 acciones en conservación, también se ha dado mantenimiento y actualización a más de 500 unidades médicas en Chiapas, señaló.
En ese mismo sentido al ser cuestionado con respecto al tema de abasto de medicamentos o otro de los temas que ha mermado no solo la salud sino también la economía de los chiapanecos aseguró que actualmente se tiene una cobertura del 100%.
“Antes se tenía un abasto del 30% y no se tenían almacenes ni tampoco medicinas; en esta administración se crea primero la implementación de un sistema de abasto fortalecido con lo que se logró alcanzar el 100% de abasto de medicinas y también el suministro de recetas, se realizó la Macro serie con la capacidad de 32 millones de piezas en medicamentos entregando en esta administración más de 2 mil claves en medicamentos y material de curación, Lo que implica más de 132 millones de piezas de medicamentos surtidas a cada una de las unidades médicas en Chiapas”, precisó.










