Reconocen en Congreso del Estado el derecho a la propiedad y la herencia; buscan romper prácticas comunitarias que las han excluido
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
En un hecho que marca un precedente histórico para las comunidades indígenas de la entidad, el Pleno de la 69 Legislatura del Congreso local aprobó este miércoles, en sesión ordinaria, una reforma al Artículo 33 de la Ley de Derechos y Cultura Indígena.
La modificación transforma profundamente el marco legal, al establecer obligaciones estrictas para proteger a las mujeres indígenas.
La iniciativa, impulsada y defendida en tribuna por la diputada Wendy Arlet Hernández Ichin, elimina la ambigüedad de “fomentar” y establece la obligatoriedad de protección a derechos fundamentales.
Como lo explicó la legisladora, con esta reforma se reconoce el derecho de las mujeres indígenas a la propiedad, posesión y adquisición de bienes, ya sea por herencia o cualquier otro medio legal, en total igualdad de condiciones con los hombres.
Explicó que, si bien en comunidades indígenas como San Juan Chamula las mujeres pueden obtener herencias, no sucede lo mismo en San Juan Cancún, Oxchuc o Chenalhó, entre otros.
“Por eso la necesidad de este cambio legal, para que todas las mujeres de todas las comunidades indígenas tengan esta garantía”.
Esta adición busca romper con prácticas comunitarias que históricamente las han excluido de la tenencia de la tierra y del patrimonio familiar, y establece que la ley está por encima de los usos y costumbres.
Asimismo, el decreto mandata al Estado a diseñar y operar mecanismos institucionales de acompañamiento, defensa y acceso a la justicia.
Hernández Ichin defendió en tribuna la propuesta, al señalar que, por primera vez en el estado, se ordena la protección de derechos para todas las mujeres.
“No existen dos Chiapas ni dos pueblos distintos, somos uno mismo una misma historia y un mismo destino, reconocer la grandeza de nuestros pueblos implica también reconocer los desafíos que aún enfrentan muchas de las mujeres que pertenecemos a estos”, expresó.
Dijo que en cientos de comunidades aún existen casos en los que una mujer puede dedicar toda una vida de trabajo a la familia y al servicio comunitario, pero quedar excluida cuando llegue el momento de heredar el patrimonio construido entre todos.
Añadió que se trata de una conquista histórica que merece respeto, y merece protección, porque se trata de la dignidad de las mujeres indígenas “y la seguridad de que ninguna práctica o disposición puede restringir derechos fundamentales”.










