Marco Alvarado/Diario de Chiapas
A más de dos décadas de la firma de los acuerdos de San Andrés Larráinzar, el Centro de Derecho Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), recordó que continúa la lucha contra los elementos que atentan contra la lucha de los derechos colectivos de los pueblos originarios, que buscan alternativas ante un sistema capitalista.
Firmados hace 27 años para poder pacificar a los regiones indígenas de los Altos, afectadas por el levantamiento armado de 1994, el Frayba consideró que estos acuerdos recobran especial importancia, en un contexto adverso de remilitarización, desarrollo de megaproyectos e infraestructura y amenazas por parte del Estado mexicano.
Ahora las poblaciones indígenas deben enfrentar además a la delincuencia organizada y empresas transnacionales que ambicionan los bienes comunes donde habitan, sin que medie una consulta libre, informada y con pertinencia cultural que les tome en cuenta respecto a los impactos a su tierra, territorio y proyectos de vida.
En este contexto, el Frayba destacó la próxima reunión de pueblos y comunidades que se encontrarán en el Congreso Nacional Indígena (CNI), los días 4 y 5 de marzo, en Tehuacán, Puebla.
Además del encuentro internacional El Sur Resiste 2023, compuesto por una caravana de documentación y denuncia que arranca el 25 de abril, recorriendo la costa de Chiapas, el Istmo de Tehuantepec, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, y cerrando con un encuentro en el Cideci / Caracol Jacinto Canek, en San Cristóbal de Las Casas.
Mediante estos encuentros, destacó el Frayba, se mantienen vigentes los Acuerdos de San Andrés como eje articulador de reivindicaciones de derechos que nacen desde la dignidad y las luchas de los pueblos originarios.










