Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Al dar por concluida la campaña “Si hay justicia, hay paz”, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) denunció que el Estado mexicano continúa siendo omiso ante las graves violaciones a los derechos humanos que persisten en el país.
El organismo enfatizó que la garantía de los derechos fundamentales no es una cuestión de buenas intenciones, sino una obligación legal y constitucional que las autoridades deben cumplir de manera efectiva.
En el marco de este cierre, el Centro Frayba recordó que a 28 años de la Masacre de Acteal, la exigencia de justicia sigue plenamente vigente.
La organización remarcó la impunidad que rodea la ejecución extrajudicial de 45 indígenas tsotsiles, quienes eran integrantes de la Organización de la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.
Asimismo, la organización defensora cuestionó que, a 17 años de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenara la liberación de 20 personas señaladas como autores directos de la matanza, no existan garantías reales de reparación.
De acuerdo con el Frayba, esta decisión evidenció la falta de acceso a procedimientos judiciales y administrativos que aseguren un resarcimiento integral del daño a las víctimas y sus familias, situando a México aún muy lejos de garantizar el respeto efectivo a los derechos humanos.
Por su parte, las personas sobrevivientes continúan enfrentando severos obstáculos para acceder a la verdad y a la justicia en un contexto marcado por la impunidad.
A esta situación se suma la falta de garantías para que los integrantes de Las Abejas de Acteal puedan ejercer libremente sus derechos a la autonomía y a la libre determinación.
El organismo advirtió que la lucha contra la impunidad en la zona se ha visto gravemente agravada por la espiral de violencia que impacta a la región, manifestada en constantes agresiones y amenazas directas contra los miembros de esta organización comunitaria.










