Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Alrededor de 16 personas fueron las que obtuvieron el beneficio del gobierno del estado de dar una recompensa de 500 mil pesos a las personas que den aviso sobre el paradero de los desaparecidos en los últimos años y que ya están integradas las carpetas de investigación en la Fiscalía General del Estado (FGE).
Yoslin Chavarría, hija de Víctor Manuel Chavarría González, desaparecido desde 2023, señaló que esta petición la habían hecho en el sexenio de Rutilio Escandón, cuando el titular de la Fiscalía era Olaf Gómez Hernández, el cuál puso trabas para que esta recompensa no se les proporcionara a las personas que dieran información por los desaparecidos, argumentando que el estado no contaba con recursos económicos para eso.
“Hemos logrado a base de plantones, paros, encadenamientos, huelgas de hambre, una recompensa de 500 mil pesos el cual el gobierno anterior nos la negó, diciendo de que Chiapas era pobre, que no había recursos para ese tipo de cosas, para los desaparecidos, no había dinero”.
Expresó que este nuevo gobierno, ha caminado de la mano con las personas que han sido afectadas por esta problemática, “nos ha volteado a ver y prueba de eso es la recompensa; no luchamos tanto para que se lograra obtener, no solo para nosotras, sino para los demás compañeros”.
Estas 16 recompensas son sólo para el colectivo Madres en Resistencia; sin embargo, el gobierno actual ha dado este incentivo recompensatorio para quien brinde información a personas que están en otras organizaciones.
Los hechos
Alrededor de las 10:30 de la noche del lunes 08 de mayo de 2023, nueve hombres armados irrumpieron en el domicilio de Víctor Manuel Chavarría González, en las inmediaciones del Panteón Municipal en Tuxtla Gutiérrez.
Luego de amenazar a las personas que se encontraban en el lugar, ponerlas al suelo y quitarles el celular; Víctor Manuel fue sustraído en una camioneta blanca escoltado por otros vehículos con rumbo a la Avenida Central, desconociendo hasta hoy su paradero.
Pasaron 30 minutos cuando la pareja de Víctor Manuel habló con su hija Yareli para preguntarle por su hermana menor; 20 minutos después la sobrina del desaparecido marca a Yareli le llama y le dice que su papá había tenido un “levantón”.
A las dos de la mañana (cuatro horas después de la sustracción), pasó un vehículo y en la talachera propiedad de Víctor Manuel, el sujeto que iba en esta unidad le dijo al encargado, “no hagan nada, que él va a regresar”.

Por ese mensaje y por la presión familiar que las hijas de Víctor Manuel vivían en ese momento de parte de su familia paterna, no denunciaron rápidamente a la Fiscalía General del Estado (FGE).
“Que, si nosotras como hijas denunciábamos, le podían hacer daño a mi papá e iba a quedar bajo nuestra conciencia, por esa presión no denunciábamos, somos dos hijas únicas del señor Víctor Manuel, somos hijas de padres divorciados y no vivíamos con él”.
Yareli explica que esperaron una semana para interponer la denuncia ante las autoridades correspondientes.
“En esa semana, en ese lapso, una de las primas recibió una llamada anónima, donde le decían que nos lo iban a entregar en la presa La Angostura, a las 12 de la noche, que lleváramos una ambulancia y suficiente dinero porque nos lo iban a entregar ese día, habían pasado seis días de su desaparición cuando sucedió eso; me dirigí con mi hermana como se nos indicaba y solo nos encontramos con dos camionetas blancas que se estacionaron por unos momentos y se retiraron”.
Las personas que iban en estas camionetas nunca se bajaron de estas ni dijeron nada, esperaron hasta el amanecer y nunca le entregaron a su padre; pidieron el apoyo de Protección Civil de Venustiano Carranza y estuvieron en búsqueda de su padre hasta las 10 de la mañana sin resultados.
“Siento que la familia paterna tiene datos o pistas que podrían ayudarme a dar con su paradero, si él ya pagó con su vida, me gustaría mucho encontrarlo y darle descanso, si pagó lo que tenía que pagar, pues lo busco porque es mi padre y porque merece un descanso digno”.
Proceso en la FGE
El primer acercamiento que tienen las hermanas Chavarría con las FGE es la denuncia, la cual la hace su pareja, y ella dice que su papá salió al Oxxo y no regresó, “cuando las cosas no fueron así”, señaló Yoslin Chavarría.
“Nosotras conocemos a Madres en Resistencia en julio de ese mismo año y se le platica a la señora Isabel y Adriana como fueron las cosas y nos dicen que debemos hacer una ampliación en la declaración, vamos con la pareja de mi papá y dice que por miedo no dijo la verdad”.
La FGE comenzó de nuevo su línea de investigación porque la del “Oxxo”, no fue cierta; “recibimos cierto hostigamiento de Fiscalía al tratar de decirnos que nosotros estábamos ocultando ciertas cosas cuando dijimos que era miedo de la pareja porque decía que corría riesgo su vida y de su hija, a partir de ese momento de la ampliación de la declaración, su pareja y toda su familia se apartan de nosotras y solo quedamos en el camino mi hermana y yo”.
Han sido dos años y un mes en el colectivo Madres en Resistencia, esperando ante la Fiscalía respuestas; al año de la desaparición, se logra obtener el teléfono de su padre, el cual se lo había llevado tras el secuestro; “es la primera vez que decimos esto, nosotras no lo hacemos para no entorpecer las investigaciones”.
Este teléfono fue encontrado en un cateo a una casa cerca de la Fiscalía General del Estado, desafortunadamente no se obtuvo nada, ya que la información del celular fue borrada completamente, es lo que les dijo las autoridades.
“No es lindo, sabe, porque yo entiendo que no es lo mismo buscar un hijo a buscar un papá, en esa parte cuando él se va, nuestro mundo se para y la figura que nos tenía que cuidar, la figura que respondía si alguien nos pasaba por alto o nos tocaba, pues ya no está; si en algún momento alguien lo llega a ver o él llega a ver este video que sepa que seguimos en resistencia las dos que no vamos a descansar hasta encontrarlo”.
Hace dos semanas todavía, las hermanas Chavarría fueron a una brigada y una búsqueda de campo a la presa La Angostura para descartar el área en la que, para ellas sigue siendo un brillo de esperanza de encontrarlo.
“Como familia no nos agradan las búsquedas de campo, porque es como darnos por vencidas y lo estamos buscando muerto, cunado nosotras no lo estamos buscando así”.
Esta semana su padre cumple años por lo que desean que aparezca o que alguien de informes de que lo vieron, solo desean un halo de esperanza que las mantenga fuertes ante la adversidad.










