Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
En el marco del centenario del inicio de la Guerra Cristera, un conflicto que enfrentó a la Iglesia Católica mexicana contra el Estado mexicano, entre los años 1926 a 1929, la Conferencia del Episcopado Mexicano señaló que este año buscarán un trabajo más cercano al pueblo, especialmente de cara a la violencia, la pobreza y la migración forzada que sufre el país.
A un siglo de la confrontación armada, vivida principalmente en comunidades con fuerte arraigo católico en los estados de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, los obispos mexicanos recordaron “a más de 200 mil mártires mexicanos que entregaron su vida defendiendo su fe y la libertad de conciencia”.
Y precisó que recordar este conflicto no es volver al pasado con nostalgia, sino contrastar su testimonio frente a la realidad que vive nuestro país.
“La violencia, la inseguridad, la pobreza, la migración forzada y la fragilidad de muchas familias siguen hiriendo profundamente el corazón de México”, reconoció el presidente de la CEM, Ramón Castro Castro.
Además subrayó que “en medio de esta realidad”, la Iglesia está presente en las parroquias, en las capillas, en el acompañamiento a las familias, a los jóvenes, a los migrantes y a las víctimas.
Este 2026, subrayó, el horizonte es el de “una Iglesia que acompaña, que anuncia la esperanza con palabras y con obras, y que construye la paz con la verdad, la caridad y la firmeza”.
La CEM recordó que para la Iglesia Católica mexicana este es un año muy importante, porque se preparan para el Jubileo Guadalupano del 2031, apuntando a los 500 años de las supuestas apariciones en el cerro Tepeyac.










