Las pérdidas han llegado a representar más del 70% del volumen de agua que se bombeaba para la ciudad tuxtleca
Ainer González / Diario de Chiapas
Aunque el sistema de agua potable de Tuxtla Gutiérrez es considerado el más desarrollado de Chiapas, las fugas en la red de distribución continúan como uno de los principales retos, ya que durante años las pérdidas llegaron a representar más del 70 por ciento del volumen de agua que se bombeaba para abastecer a la ciudad.
Así lo señaló Juan José Rodrigo Jess Poo, director de Ciudadanos por la Acción Territorial en la Cuenca del Valle del Jovel, quien reconoció que las dimensiones del sistema y el hecho de que la capital concentre mayores recursos permiten una mejor operación en comparación con otros municipios del estado.
“Yo creo que el sistema de Tuxtla, hasta donde lo conozco, es el mejor del estado de Chiapas, sin duda. Hay razones obvias: el tamaño del sistema y el hecho de que sea la capital del estado facilitan su operación”.
Sin embargo, recordó que hace algunos años, durante una conversación con un exdirector del organismo operador, conoció una estimación que reflejaba la magnitud del problema.
“Sin embargo, hace algunos años, platicando con un exdirector, me comentaba que la pérdida de agua por fugas era superior al 70 por ciento. Si asumimos que esa cifra era correcta, entonces enfrentaban un problema muy severo, porque el agua implica bombearla desde el río Santo Domingo y el Grijalva, conducirla a los tanques de sedimentación y tratamiento, y posteriormente clorarla”.
Explicó que cada litro de agua que llega a la red representa una inversión en extracción, energía eléctrica, conducción, potabilización y desinfección, por lo que permitir que ese recurso se pierda antes de llegar a las viviendas significa desperdiciar dinero y reducir la disponibilidad del servicio.
“Que más de la mitad de esa agua termine en el suelo o en las alcantarillas por las fugas resulta absurdo. Ese también es un problema importante para el sistema”.
El especialista añadió que la preocupación no termina en el abastecimiento de la ciudad. Indicó que el agua continúa su recorrido hacia otras regiones donde existen actividades productivas, por lo que la calidad del recurso también debe vigilarse.
“En cuanto al agua, también hay que considerar que aguas abajo existen zonas pesqueras. No sabemos si los peces presentan afectaciones por el contenido de minerales del agua o si incluso pueden ser portadores de microorganismos que comprometan la salud o la calidad del producto”.
Consideró que disminuir las fugas representa una de las medidas más efectivas para fortalecer el abastecimiento de agua potable en Tuxtla Gutiérrez, ya que recuperar el recurso que hoy se pierde resulta más viable que incrementar la extracción desde las fuentes que abastecen a la capital.
Cabe recordar que, de acuerdo con el informe Programa de Medidas Preventivas y de Mitigación de la Sequía de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas de la Conagua, el 61 por ciento del agua potable se desperdicia en la capital debido a fugas, tomas clandestinas, conexiones irregulares y deficiencias en la infraestructura hidráulica. El organismo señala que el sistema municipal registra una eficiencia física de apenas 39 por ciento, por lo que más de la mitad del agua que ingresa a la ciudad no llega a los usuarios.










