Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
En un esfuerzo por transformar el conocimiento científico en beneficios tangibles para la comunidad, la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) ha logrado consolidar proyectos de investigación biológica en el municipio de Berriozábal.
Uno de estos enfocado en la optimización de la cosecha de vainilla y la preservación de los ecosistemas locales.
La directora del Instituto de Ciencias Biológicas de esta universidad, Alma Gabriela Verdugo Valdez, destacó que estas iniciativas enriquecen el quehacer académico al sacar el conocimiento de las aulas y llevarlo directamente al campo.
Uno de los retos más significativos es el manejo de la vainilla, una planta conocida por su complejidad reproductiva. A través de este proyecto, los universitarios trabajan mano a mano con productores locales para mejorar los procesos de cultivo y cosecha.
“Este intercambio de conocimientos entre productores y alumnos fortalece nuestro objetivo de ser agentes de cambio social. La ciencia básica se enriquece cuando se aplica en campo y beneficia directamente a la población”, señaló Verdugo Valdez.
La importancia de este proyecto radica en su ubicación: una reserva ecológica en Berriozábal que funciona también como estación biológica. Este espacio no es sólo un aula abierta, sino un pulmón crítico para la región que permite ahondar en los procesos para la conservación de la biodiversidad, y al mismo tiempo sirve como laboratorio vivo para devolver flora y fauna a su hábitat natural.
Gracias a esta vinculación, los productores acceden a técnicas innovadoras que aseguran la viabilidad económica de la vainilla, un producto de alto valor en el mercado internacional, pero difícil de producir sin asistencia técnica especializada.










