Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Fredy Julián Corzo Espinoza, arquitecto adscrito a la sección de Monumentos Históricos del Centro INAH Chiapas, dijo que, derivado del sismo 2019, el inmueble sufrió algunos deterioros y los arquitectos del Centro INAH Chiapas realizaron una serie de evaluaciones arquitectónicas por los daños en toda la cubierta metálica que cubre la bóveda de cañón, y al deslizarse las tejas permitieron el paso de las filtraciones de agua y además hubo fracturas en las tejas.
“Hay que reacomodar toda la cubierta y, en general, del área total de la cubierta, fue cerca de un 50 por ciento lo que se deslizó; fueron 500 metros cuadrados de deslizamiento y cerca de un 40 por ciento con muchas tejas rotas que había qué recuperar, además de rehabilitar esa estructura metálica que es el soporte de las tejas”, indicó el arquitecto.
Por otra parte, señaló que el Soconusco es un área de mucha lluvia, lo cual causa muchas inundaciones y esto afecta a los monumentos históricos, por lo que se tuvo que impermeabilizar la superficie de la bóveda de la iglesia ya que, al no ser atendido, esto provocaría el desprendimiento de aplanados, sin embargo, durante el levantamiento de daños se encontraron con algunos aplanados sueltos, deterioro de pinturas en los muros, por lo que fueron intervenidos para su reposición.
Corzo Espinoza explicó que parte de los daños prexistentes a este siniestro se deben a la falta de mantenimiento derivado de otros sismos anteriores como en el año 1902 y el de 1942 y conforme el paso del tiempo provocó la existencia de flora parasita, micro-algas que van deteriorando y haciendo que se desagregue el material de fábrica de estos elementos.










