• El informe “¿Cómo vamos con la primera infancia?” advierte un aumento en la mortalidad infantil y en las carencias de salud en el país
Karla García / Diario de Chiapas
Chiapas figura entre las entidades con mayores retrocesos en educación inicial, de acuerdo con el informe ¿Cómo vamos con la primera infancia? elaborado por Early Institute y SIPI México, que alerta sobre el aumento de la mortalidad infantil y el deterioro en las condiciones de salud y cuidado de los menores de cinco años en todo el país.
El estudio, presentado por el maestro Cándido Pérez Hernández y la economista Renata Díaz-Barreiro Castro, advierte que, aunque la pobreza infantil disminuyó un 20% a nivel nacional entre 2018 y 2024, las carencias sociales aumentaron un 25%, principalmente en el acceso a servicios de salud.
En el apartado de Rezago educativo, los datos más preocupantes se encuentra la caída del 11.1% en la educación inicial en Chiapas, una de las mayores disminuciones registradas junto con Querétaro (-13%), Quintana Roo (-9.1%), Michoacán (-6.4%) y Tlaxcala (-5.7%).
A nivel nacional, la cobertura en educación inicial apenas creció 5.9% entre 2022 y 2023, lo que refleja avances desiguales entre regiones.
Los especialistas de Early Institute subrayaron que estas disparidades profundizan las brechas territoriales y sociales que condicionan el desarrollo de millones de niñas y niños desde sus primeros años. “El progreso existe, pero no es homogéneo ni equitativo”, advirtió Pérez Hernández.
Asimismo, el informe también reporta un aumento en la tasa de mortalidad infantil: de 13.8 a 16 muertes por cada mil nacidos vivos entre 2022 y 2023.
Esta tendencia, señalan los expertos, evidencia deficiencias en la atención médica y la necesidad de fortalecer los servicios de salud para la primera infancia, especialmente en estados con alta marginación como Chiapas.
Asimismo, se identificó un incremento del 13.6% en el cuidado inadecuado dentro del hogar, así como un aumento en las carpetas de investigación por delitos contra niñas y niños de 0 a 4 años, que en algunos estados como Oaxaca y Campeche superaron el mil por ciento de incremento.
Por otra parte, este informe pone énfasis en la urgencia de ampliar la cobertura de programas sociales dirigidos a niñas y niños de 0 a 5 años que viven en pobreza o pobreza extrema, con estrategias de focalización territorial, especialmente en comunidades indígenas, hogares con personas con discapacidad y familias migrantes.
La economista Díaz-Barreiro señaló que, sin equidad, los avances “no se traducen en justicia ni bienestar duradero”. En entidades como Chiapas, donde la combinación de pobreza, rezago educativo y limitado acceso a la salud persiste, la advertencia es clara: la primera infancia sigue siendo una deuda pendiente.










