Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La capacidad de reconocer a tiempo los síntomas de un evento cerebrovascular o el comienzo de un infarto representa un factor determinante entre la vida y la muerte. Así lo advirtió Gustavo Osorio, especialista en urgencias médico-quirúrgicas, quien subrayó la urgencia de fortalecer la preparación ciudadana y médica ante estas emergencias de salud.
A pesar de que existen constantes campañas de concientización sobre primeros auxilios entre la población, el especialista señaló que muy pocas personas cuentan con una capacitación básica como primeros respondientes.
“Debemos sensibilizar acerca de esto no solo a la población en general, sino a quienes se desempeñan en la atención prehospitalaria; sin duda es importante que la gente aprenda a identificar cuando está ocurriendo un evento cerebro-vascular, que nos ayuden a identificar la falta de movimiento o de habla es vital para un primer respondiente”.
Sin embargo, comentó que esta carencia resulta crítica durante los primeros segundos tras un incidente, un tiempo de enorme valor mientras los servicios de emergencia se trasladan al lugar de los hechos.
El médico enfatizó que la necesidad de una detección temprana no se limita al ámbito comunitario, sino que debe reforzarse dentro de las propias instalaciones sanitarias. Capacitar de manera continua al personal hospitalario para identificar de inmediato estos cuadros clínicos evita demoras innecesarias en el inicio del tratamiento especializado, optimizando así el pronóstico del paciente.
Finalmente, Gustavo Osorio detalló que la atención en las salas de urgencias mantiene una tendencia constante en sus causas principales.
Los traumatismos, las intoxicaciones, los eventos cerebrovasculares y las enfermedades cardiovasculares continúan encabezando la lista de los motivos más frecuentes por los cuales la población requiere atención médica de emergencia.










