Marco Alvarado/Diario de Chiapas
La salud del Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, evoluciona bien, como él mismo lo compartió a través de un mensaje difundido en la plataforma Facebook.
“Desde la noche del viernes pasé de terapia a unos días de fortalecimiento de oxigenación, siempre acompañado por enfermeros y religiosas”, explicó.
Detalló que continúa en la ciudad de Morelia, Michoacán, atendido y medicado, con atención a las recomendaciones médicas que le permitan retomar pronto sus actividades eclesiásticas.
“Agradezco con todo mi corazón su cercanía y la fuerza de la oración que es salud, vida y santidad; después, en el tiempo indicado por el médico, regresaré a Tuxtla para la rehabilitación pulmonar unos meses”.
En el breve mensaje compartido, agradeció los detalles de las personas que se han preocupado por su estado de salud, y de la feligresía, que se ha mantenido en oración al enterarse de que había dado positivo a la prueba de contagio de COVID-19.
Como lo informó la Arquidiócesis de la capital, el pasado 29 de julio, el arzobispo Fabio Martínez Castilla dio positivo a la prueba para detectar el COVID-19.
A través de un comunicado, informaron que permanecería unos días en Uruapan, Michoacán, para su proceso de recuperación, aunque ahora, confirmado por él, se sabe que sigue su proceso de sanación en la capital de aquel estado.
Aunque Martínez Castilla ha recibido la vacuna contra esta enfermedad, en los últimos meses ha enfrentado algunos malestares derivados de infecciones gastrointestinales, no obstante, ha podido oficiar las misas en la Catedral de San Marcos, donde hace unos días fue celebrado por su cumpleaños número 72.
Recientemente, en un mensaje a la población del estado, los obispos de Chiapas afirmaron la importancia de estar vacunado contra el COVID-19, incluso ellos han recibido las dosis para poder estar protegidos y continuar oficiando sus servicios litúrgicos.
En este mensaje pidieron a las personas que no tengan miedo y no se dejen engañar por personas que buscan desinformar y sembrar miedo; afirmaron que de ningún modo recibir una vacuna es renunciar a su fe, al contrario, están reafirmando su compromiso con la vida










