Se estima que “ocho de cada 10 casas tienen un perico, un lorito, algún animal silvestre”
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
La comercialización ilegal de fauna silvestre sigue siendo un problema en Chiapas, a pesar de los controles y la vigilancia en redes sociales.
Jerónimo Domínguez Laso, director del Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre, advierte que muchas personas utilizan figuras legales para cometer delitos.
Existen Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) y Predios o Instalaciones que Manejan Vida Silvestre (PIMVS) que son utilizados para la reventa y comercialización de animales silvestres. “Hay muchos oportunistas que utilizan estas estrategias para hacer reventas o vender animales extraídos de vida silvestre para su comercialización”, afirmó Domínguez Laso.
Aunque las plataformas digitales han sido más estrictas, el problema migra a otros espacios. Se estima que “en ocho de cada 10 casas tienen un perico, un lorito, algún animal silvestre”. La compra de estos animales alimenta el ciclo del tráfico.
La sociedad chiapaneca juega un papel importante en la lucha contra la comercialización ilegal de fauna silvestre. Domínguez Laso hizo un llamado a no comprar animales que la gente le puede ofrecer, ya que la reducción en la demanda hará que el saqueo deje de ser rentable para los traficantes.
Es fundamental que la ciudadanía se involucre y denuncie cualquier actividad sospechosa. La protección de la fauna silvestre es responsabilidad de todos. Juntos podemos hacer la diferencia y proteger la biodiversidad de Chiapas.
La educación y la conciencia son clave para cambiar esta situación. Es importante que las personas entiendan que la comercialización de fauna silvestre no solo es ilegal, sino que también pone en peligro la supervivencia de muchas especies. La colaboración entre la sociedad y las autoridades es fundamental para erradicar este problema.










