En colonias ejidales se generan obstáculos para que puedan acceder a servicios básicos como agua potable, drenaje sanitario y pavimentación
Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
La venta irregular de terrenos ejidales es uno de los principales obstáculos para que diversas colonias de Tuxtla Gutiérrez puedan acceder a servicios básicos como agua potable, drenaje sanitario y pavimentación.
Así lo dio a conocer el director de Tenencia de la Tierra del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, Víctor Manuel Méndez Sarmientos, quien explicó que el problema se originó hace varias décadas cuando parcelas ejidales fueron fraccionadas y vendidas de manera irregular, pese a que la Ley Agraria prohíbe comercializar y subdividir este tipo de predios.
El funcionario señaló que existen colonias donde esta situación lleva más de 30 o hasta 40 años, como ocurre en algunas zonas de San José Terán, CCI y Loma Bonita, donde numerosas familias adquirieron terrenos sin que éstos pudieran incorporarse legalmente al proceso de regularización.
Regularizar no depende únicamente del municipio
Méndez Sarmientos explicó que actualmente sólo existen dos mecanismos para regularizar estas tierras.
El primero consiste en que los ejidatarios adopten el dominio pleno de sus parcelas para incorporarlas a los programas de regularización que impulsan el municipio, el Gobierno del Estado o el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS).
La segunda opción corresponde al INSUS mediante procesos de expropiación, aunque advirtió que éstos requieren la aprobación de la asamblea ejidal y la ausencia de conflictos legales, pues de lo contrario los procedimientos podrían prolongarse durante años por litigios y juicios de amparo.
Sin regularización no hay agua ni pavimentación
El director explicó que la falta de certeza jurídica también impide llevar infraestructura básica a estas colonias.
Detalló que, en el caso de San José Terán, además del problema de la propiedad de la tierra existe un obstáculo ambiental, ya que gran parte de la zona forma parte de la cuenca del río Suchiapa.
Por ello, indicó que mientras no exista una planta de tratamiento de aguas residuales, la legislación federal impide instalar redes de agua potable y alcantarillado sanitario, ya que las descargas contaminarían los cuerpos de agua.
Como consecuencia, tampoco pueden ejecutarse obras de pavimentación, generando un rezago que afecta directamente la calidad de vida de cientos de familias.
Requiere coordinación de los tres niveles de gobierno
Víctor Manuel Méndez consideró que resolver esta situación requerirá la participación conjunta del Gobierno Federal, el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, tanto para avanzar en la regularización de la tierra como para destinar recursos que permitan desarrollar la infraestructura necesaria.
Finalmente, señaló que el origen del problema continúa siendo la venta irregular de lotes ejidales, una práctica que durante años permitió el crecimiento de asentamientos humanos sin cumplir con los requisitos legales, lo que hoy mantiene a diversas colonias sin acceso pleno a servicios públicos y con dificultades para obtener certeza jurídica sobre su patrimonio.










