Tortugas marinas y su depredación

A las tortugas marinas les gusta comer algas, medusas, calamares, percebes, esponjas y anémonas de mar, entre otras criaturas. Sin embargo, las tortugas verdes, que son herbívoras, se alimentan principalmente de pastos marinos y algas.

Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Hace más de dos décadas que el gobierno chiapaneco se interesó profundamente en el cuidado y conservación de las tortugas marinas que arriban a las playas de la entidad, protegiendo alrededor de 150 hectáreas de playa.
En Chiapas arriban cuatro especies de tortugas marinas, de estas solo dos especies visitan las playas para anidar y las otras dos son ocasionales. La tortuga Golfina es la especie más frecuente, la cual arriba desde el mes de mayo, pero comienza su anidación a partir del mes de julio.
Según información de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la temporada de desove de tortugas marinas empieza en los meses de mayo y finaliza en septiembre en todo el país.
“Lo que nosotros hacemos en estas playas es estar vigilando, que no saqueen los nidos, que no las maten, recogemos los huevos y los llevamos al campamento de anidación”, señaló Pedro Sánchez Montero, director de Áreas Naturales y Vida Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).
El trabajo de liberación anual por parte de las autoridades es de 300 mil crías liberadas aproximadamente, siendo los picos más fuertes de anidación los meses de agosto, septiembre y octubre.
“Ahorita ya tenemos arribaciones todas las noches, ya tenemos nidos todas las noches y es cuando comenzamos a intensificar nuestros recorridos de vigilancia”.
Existe un gran compromiso de parte de las autoridades ambientales por crear conciencia a la sociedad sobre la importancia del cuidado de esta especie.
“Esta fase de liberación, esta etapa de liberación, incluso las dirigimos a ciertos sectores de la población, con la población estudiantil y visitantes, para hacer labores de educación ambiental y de sensibilización y poder contar con el apoyo de ellos también”, Luis Arturo Álvarez Márquez, coordinador del santuario playa Puerto Arista de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
A pesar de estos trabajos de concientización, existen personas que son capaces de matar a una especie tan indefensa como es la tortuga marina por unos cuantos pesos.
El trabajo de las autoridades ambientales por la conservación de las tortugas marinas es intenso; sin embargo, faltan elementos para poder proteger tantas hectáreas de playa en las que arriban las especies de tortuga.
La depredación por parte de lugareños por adquirir los huevos de tortuga es cada vez mayor, ya que cada nido saqueado es pagado a 100 pesos por parte de los restauranteros y personas que gustan del consumo de este producto.
“Desafortunadamente todavía existe una mala costumbre del saqueo de este recurso, llegándose a agravar esta situación, cuando estas personas al hacer este daño, ya no se esperan que la tortuga ponga el nido y tienen a levantarla y en algunas ocasiones le infringen daños mortales con tal de extraer los huevos”.
La violencia, no es solo contra las tortugas, también para quien las protegen.
“Mis compañeros han sufrido agresiones fuertes, han recibido amenazas de muerte, los han agredido, los han golpeado, pues es una situación de un mercado ilegal que es muy arraigado en la costa de Chiapas y la costa de Oaxaca”, explicó Sánchez Montero.
Por su parte, Álvarez Márquez dijo que estas acciones en contra de la especie es sencillamente algo que se debe castigar de forma penal y severamente.
“Es una actividad que en lo personal no tiene justificación, sobre todo actualmente, hay muchas oportunidades de empleo, lo cierto es que esta gente lo ve como una salida fácil ir a la playa, matar una tortuga, quitarle los huevos, probablemente es más sencillo que ir a laborar 8 horas diarias”.
Desafortunadamente esta depredación continúa ocurriendo porque aún existen personas inconscientes que compran los huevos para su consumo como afrodisiaco, sin saber que están en un error y que al consumir cada uno de estos huevos están ingiriendo una gran cantidad de colesterol que va directo a su sangre y que puede ser mortal.
A pesar de poner tantos huevos en un solo nido, las tortugas marinas se encuentran en peligro de extinción, debido no solo a la alta mortalidad natural, ahora la mano del hombre acaba con la especie sin mayor contemplación.

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