Transporte público: una carrera contra reloj

Adriana Santos / Diario de Chiapas
En los últimos días han incrementado las denuncias públicas en contra del servicio que brinda el sistema de transporte colectivo en su modalidad de “combis” en la capital chiapaneca. Son las y los usuarios los que han señalado a los choferes de dichas unidades como responsables de los accidentes al tener poca precaución para conducir, sin embargo, pocos conocen la estructura detrás de este trabajo.
Cristian Estrada trabaja hasta 16 horas al día detrás del volante para sacar la cuenta diaria y su ganancia, cantidad que oscila entre los mil 750 y 2 mil pesos diarios. Su familia, conformada por su esposa y su menor hija de 8 años dependen de su trabajo, donde él arriesga su vida frente a su peor enemigo: el reloj checador.
Hace más de 10 años que se dedica al transporte público pues sostiene que “siempre le ha gustado manejar” y cuando se le presentó la oportunidad de trabajar como chofer no lo dudó. Sin embargo, sabe que al trabajar detrás de un volante no solo se enfrenta a las criticas de sus pasajeros, sino que también arriesga su vida pues ante cualquier percance, nadie responderá por él.
“No hay nada seguro, ese es el detalle que aquí no tenemos nada seguro. En cuestión de enfermedades corre por tu cuenta, nadie se hace responsable de nadie, en cuestión de accidentes es que entre comillas te echan la mano, pero si el carro está asegurado o tiene una buena seguradora” compartió para Diario de Chiapas.
Ante estas circunstancias sabe que debe extremar las precauciones en el quehacer cotidiano pues en sus manos está su integridad y la de las personas que diariamente abordan el colectivo marcado con el numero 23-07 para llegar a sus destinos.
Compartió que es común que la ciudadanía se queje de “las carreritas” que traen, sin embargo, únicamente tratan de cumplir con las reglas que imponen los dueños de las unidades, quienes todos los días les ponen un horario con la finalidad de que den la mayor cantidad de vueltas posibles y con ello, puedan sacar la cuota diaria, así como su ganancia.
Ante ello, ¿qué están haciendo los concesionarios del transporte? Al ser cuestionado, Mario Bustamante, secretario general de la Alianza del Autotransporte en Chiapas prefirió evadir el tema y delegar la responsabilidad a las autoridades, de una regla que ellos imponen.
Con este silencio de parte de quienes son los dueños y manejan las concesiones del transporte público, la población continúa señalando a los choferes como Cristian, que quienes todos los días surcan el mayor obstáculo de su trabajo: el reloj checador, que les obliga a competir entre ellos, a veces causando trágicos resultados, como el pasado 22 de agosto cuando una unidad de la ruta 115 se accidentó, dejando a dos personas muertes y al menos 10 heridas.
Al respecto, Cristian considera que también la responsabilidad de mejorar el servicio es de las personas usuarias, pues en ocasiones lo choferes lo único que hacen es tratar que nadie se quede sin el transporte y llegue a tiempo a su destino, originando así el sobre cupo.
“Los accidentes siempre pasan, nunca se tiene previsto que va a pasar en el día. Al menos en esta ruta casi no se habla de sobre cupo en los carros porque la misma gente se ha acostumbrado así, nos ve medio llenos y ya no se suben” enfatizó el trabajador del volante.
El debate acerca de las deficiencias del transporte colectivo es un tema que continuará entre la preocupación de la ciudadanía, hasta que quienes tienen la ultima palabra, los concesionarios y autoridades tomen cartas en el asunto.

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