Miranda Borraz consideró que el manejo de efectivo está quedando en el pasado, principalmente por cuestiones de seguridad, ya que las transacciones digitales ofrecen mayor tranquilidad a los ciudadanos ante los riesgos de la delincuencia
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
El sector transporte en Chiapas no se sorprende de las intenciones del Gobierno Federal por consolidar el pago con tarjeta en casetas de cobro y gasolineras.
Al respecto, Bersaín Miranda Borraz, presidente de la Alianza de los Transportes Organizados del Estado de Chiapas, señaló que para efectos contables y fiscales el gremio ya realiza la compra de combustibles mediante cuentas de cheque o tarjetas, una dinámica a la que fueron obligados desde las pasadas reformas fiscales.
Miranda Borraz consideró que el manejo de efectivo está quedando en el pasado, principalmente por cuestiones de seguridad, ya que las transacciones digitales ofrecen mayor tranquilidad a los ciudadanos ante los riesgos de la delincuencia.
Sin embargo, reconoció que la transición no es uniforme y que todavía existen compañeros transportistas a los que les cuesta adaptarse a estos cambios tecnológicos, lo que llega a generarles ciertos trastornos operativos en su día a día.
A pesar de las resistencias internas, el dirigente estatal enfatizó que las nuevas tecnologías llegaron para quedarse y que el sector tiene la obligación de actualizarse para no quedar rezagado ante la modernización de los sistemas.
Calificó la medida federal como una estrategia y un fuerte propósito recaudatorio que busca reducir la evasión fiscal en el país, un señalamiento del que el transporte público ha sido objeto por parte de las autoridades hacendarias desde hace varias décadas.
Explicó que, si llevaran una contabilidad al cien por ciento detallada ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el gobierno terminaría debiéndoles dinero por concepto de devoluciones de IVA, poniendo como ejemplo que la compra de una sola unidad tipo Urvan —cuyo costo ronda actualmente los 700 mil pesos— representa un acreditamiento de casi 100 mil pesos de impuesto a su favor.
Finalmente, el líder transportista rechazó que el sector en la modalidad de pasaje sea un evasor fiscal, argumentando que operan con márgenes de utilidad muy reducidos, debido a los altos costos de insumos, refacciones y combustible.










