Las brigadas de salud despliegan operativos que permiten la aplicación de entre 600 y 700 dosis de vacunas antirrábicas, estas acciones se concentran en puntos estratégicos como el Parque Tuchtlán.
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
La capital de Chiapas mantiene un estatus sanitario privilegiado en materia de salud pública al reportar cero casos de rabia transmitida de mascotas a seres humanos, de acuerdo con José María González, titular de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios de Tuxtla Gutiérrez, este logro no es fortuito, sino el resultado de una estrategia de contención que prioriza la prevención directa en las colonias con mayor densidad poblacional de perros y gatos.
El funcionario municipal detalló que, semana tras semana, las brigadas de salud despliegan operativos que permiten la aplicación de entre 600 y 700 dosis de vacunas antirrábicas, estas acciones se concentran en puntos estratégicos como el Parque Tuchtlán, además de la movilidad que ofrece el programa “Chucho Móvil”, diseñado específicamente para alcanzar las zonas periféricas donde el acceso a servicios veterinarios privados es limitado. La gratuidad del servicio ha sido un factor determinante para incentivar la participación ciudadana.
Las estadísticas que maneja la dependencia revelan la magnitud del desafío: en Tuxtla Gutiérrez, aproximadamente el 80% de los hogares conviven con al menos una mascota, ya sea un perro, un gato o ejemplares no convencionales.
Esta cifra coloca a la capital como una de las ciudades con mayor interacción entre humanos y animales domésticos en la región, lo que eleva la importancia de mantener una cobertura de vacunación constante para evitar que virus como el de la rabia puedan reingresar a la cadena de transmisión local.
Otro de los puntos críticos abordados por González es la situación de los animales en situación de calle, se estima que entre el 14% y el 30% de la población canina y felina en la capital carece de un dueño responsable o vive en la vía pública.










