Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
La Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Refugiados, Kelly T. Clements, visitó Honduras, Guatemala y México, pidió apoyo urgente para un millón de desplazados centroamericanos y acciones para abordar las causas del desplazamiento en Centroamérica, “pero se necesita más apoyo internacional”.
Destacó la importancia y la necesidad de un mayor apoyo financiero y técnico a los gobiernos y organizaciones que trabajan juntos para proporcionar ayuda humanitaria y protección a las personas que se desplazan en Centroamérica y México: “la necesidad nunca ha sido más urgente”.
“Hasta un millón de personas en Centroamérica han sido desplazadas por la fuerza. Es responsabilidad de la comunidad internacional y de todos nosotros ayudar a esas personas a reconstruir sus vidas. El primer paso para todos los países es garantizar el acceso al asilo a las personas cuyas vidas dependen de ello”.
Habló con personas que huyen para salvar sus vidas, escapando de la violencia, la extorsión, el reclutamiento y la violación por parte de las pandillas y otros grupos criminales; mientras destacó que la violencia de género es especialmente grave en la región, “donde tantas mujeres y niñas sufren una violencia inenarrable”.
Además, pudo conocer de primera mano los esfuerzos para proporcionar protección y soluciones a las personas que se desplazan a través de fronteras internacionales y la red de albergues gestionados por la sociedad civil que las acogen.
En México, que va camino de superar las 70.000 solicitudes de asilo que recibió en 2019, ACNUR ha ampliado su programa de integración para las personas refugiadas, que incluye un componente de reubicación e inserción laboral que ha beneficiado a cerca de 10.000 personas desde 2016.










