Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La transformación educativa es un desafío que exige alianzas sólidas y una visión integral. Así lo afirmó Brenda González, directora País de la organización aeioTÜ México, durante su reciente visita a la entidad para presentar los resultados del proyecto “Ambientes que Inspiran”.
La relevancia de estas iniciativas cobra fuerza ante el panorama nacional: según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), aunque los primeros cinco años de vida son determinantes para el desarrollo cognitivo y emocional, solo el 30.4 % de los niños y niñas de cero a cinco años en México tiene acceso a servicios educativos y de cuidado.
En el contexto local, Chiapas cuenta con una matrícula que supera los 786 mil estudiantes, de los cuales más de 32 mil pertenecen al nivel de primera infancia. Pese a los avances, la brecha de cobertura y calidad sigue siendo el principal reto para garantizar la equidad.
Ante este escenario, aeioTÜ implementó una estrategia de intervención en 13 Centros de Atención Infantil (CAI) distribuidos en Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas y Palenque. Dichos espacios pueden marcar una diferencia, ya que “cada niña y niño tiene un potencial inmenso que solo puede florecer en entornos que les reconozcan, escuchen e inspiren”, destacó González, quien agregó que este modelo busca ser una alternativa viable y replicable para la agenda educativa estatal.
El proyecto no solo se limitó a la adecuación de espacios, sino que alcanzó un impacto directo en la profesionalización del sector, logrando la formación de 148 docentes y beneficiando indirectamente a más de 810 menores. Uno de los puntos destacados por la directiva fue la experiencia en Tapachula, donde se integró un componente de articulación cultural con la participación de artistas locales, enriqueciendo la identidad y el aprendizaje a través del arte.
La efectividad del modelo de acompañamiento pedagógico quedó de manifiesto recientemente en el Museo de la Niñez, donde las actividades alcanzaron una afluencia promedio de 100 niñas y niños por día. El programa ofrece guías y recursos pedagógicos diseñados para asegurar que las prácticas docentes no sean esfuerzos aislados, sino un sistema sostenible que permita elevar la calidad de la educación inicial.










