Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad para que reflexionen sobre el grave problema de violencia que afecta a los profesionales de la comunicación.
En México, por sus características y magnitud, se trata de un verdadero problema, de acuerdo con datos de esta comisión, la mayor parte de los asesinatos contra periodistas son cometidos precisamente por el ejercicio de su profesión, e involucran al crimen organizado y a autoridades locales.
A nivel regional, este organismo pidió tener en consideración que, de los 139 periodistas que fueron asesinados entre los años 2011 y 2020 en América Latina y el Caribe, el 41 por ciento de ellos había recibido amenazas antes de su asesinato.
Y el panorama no es muy distinto en el mundo. Entre los años 2006 y 2020 fueron asesinados mil 200 periodistas, pero el dato que preocupa es que de cada 10 periodistas asesinados solo en un caso se hace justicia, lo que significa que el 87 por ciento de los casos quedan impunes.
La propia UNESCO señala tres factores como los principales obstáculos para tener acceso a la justicia en los casos de crímenes contra periodistas: falta de recursos humanos y financieros, corrupción y falta de transparencia, y por último, la falta de conocimiento de las personas servidoras públicas que investigan estos delitos, provocado que los asesinatos de periodistas sean investigados como delitos comunes que nada tienen que ver con su profesión










