Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Una de las problemáticas que por años enfrenta la capital de Chiapas son las condiciones de sus calles, avenidas, el alcantarillado y los drenes pluviales, lo que ha propiciado el descontento, afectación y frustración en los ciudadanos que, hace trienios, perdieron la confianza en las autoridades municipales.
En esta temporada de lluvias la situación tiende a remarcarse y a generar daños a las familias, comercios, automovilistas y peatones, pues las calles se inundan con fugas de agua potable y también pútrida por el colapso de drenajes, “son el cuento de nunca acabar”, lamentan los habitantes.
Tal es el caso de la 16ª Poniente y 6ª Sur en la colonia Xamaipak, donde un drenaje se mantiene colapsado y ha generado importantes afectaciones a los vecinos como a todo aquel que transita por ese punto.
Cuando no llueve, las altas temperaturas provocan el desprendimiento de los malos olores. Cabe mencionar que hay diversos negocios y centros de trabajo por estas calles, lo que ha generado incertidumbre por los focos de infección.
Al haber lluvias, estos drenajes se vuelve un peligro. El agua brota sin parar y sin que autoridad, hasta el momento, haga algo pese a las pérdidas de vidas humanas por alcantarillas abiertas durante los fuertes aguaceros que caen sobre Tuxtla Gutiérrez.
“Ya se reportó al 911, sin embargo, no ha venido nadie para verificar, el olor a drenaje es insoportable, además de que al pasar los vehículos el agua se derrama cada vez más, hay negocios de varios tipos, que se ven afectados”, lamentaron.










