Precontingencia ambiental emitida ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la movilidad urbana

Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas

La reciente alerta de precontingencia ambiental emitida por Protección Civil del Estado ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la movilidad urbana y la contaminación del aire en la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez.

 Si bien las autoridades señalan al uso excesivo de vehículos particulares como uno de los factores de riesgo determinantes por la emisión de gases de efecto invernadero y partículas finas, las propuestas restrictivas tradicionales comienzan a ser cuestionadas por los expertos en urbanismo y ecología.

Desde la perspectiva del colectivo ciudadano “Menos puentes Más ciudad”, adoptar programas de restricción vehicular como el “Hoy no Circula” en la capital chiapaneca no resolvería la crisis ambiental.

Joseliny Díaz Torres, integrante de dicha organización, advierte que limitar la circulación por días funciona únicamente como un paliativo temporal que no ataca las causas profundas del problema.

 Para el activista, la verdadera solución radica en una transformación sistémica que desincentive el uso del automóvil a través de políticas públicas integrales.

La realidad actual de los traslados colectivos en Tuxtla disuade a los usuarios, quienes diariamente se enfrentan a riesgos de accidentes viales, situaciones de inseguridad y golpes de calor debido al mal estado de las unidades.

 El colectivo recuerda que la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial ya estipula la obligación legal de las entidades federativas de invertir en un sistema de transporte digno y sustentable, un derecho que aún no se ve plenamente reflejado en las calles chiapanecas.

Tomando como referencia el caso de la Ciudad de México, se demuestra que el éxito a largo plazo en la mejora de la calidad del aire no se debió únicamente al programa de restricción de placas, sino a una inversión masiva en alternativas de movilidad, la creación de ciclovías seguras y la mejora de la infraestructura para los peatones.

 En contraste, caminar por Tuxtla Gutiérrez sigue siendo un desafío debido a banquetas destruidas, falta de árboles que mitiguen las altas temperaturas y una alarmante ausencia de educación vial.

 La ruta ecológica efectiva, concluyen los ambientalistas, requiere rediseñar la ciudad pensando primero en el peatón, el ciclista y el usuario del transporte público.

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