Coberturas nocturnas, operativos policiacos, ataques armados y accidentes forman parte del trabajo cotidiano de periodistas dedicados a la nota roja
Ainer González / Diario de Chiapas
La violencia dejó de ocupar espacios secundarios en medios de comunicación y redes sociales. En Chiapas y gran parte del país, los homicidios, enfrentamientos armados, desapariciones y hechos de alto impacto se convirtieron en algunos de los contenidos más vistos, compartidos y consumidos por la población, escenario donde reporteros de nota roja permanecen como los primeros en llegar a escenas marcadas por sangre, miedo y presión institucional.
Coberturas nocturnas, operativos policiacos, ataques armados y accidentes forman parte del trabajo cotidiano de periodistas dedicados a la nota roja, una de las áreas informativas que en los últimos años ganó mayor presencia mediática debido al incremento de hechos violentos en distintas regiones del país.
En ese contexto, el reportero chiapaneco, Hugo Sánchez Camacho, señaló que el principal temor para quienes cubren este tipo de información se encuentra en los riesgos que representan los acontecimientos violentos y las presiones derivadas de exhibir temas relacionados con inseguridad y delincuencia organizada.
“Yo creo que el tema de la violencia, de la delincuencia organizada y de los delitos de alto impacto es lo que a nosotros nos da miedo. Lo que son las coberturas cuando hay enfrentamientos, sobre todo las amenazas que recibimos, no por el crimen organizado, sino por parte del mismo gobierno que se incomoda por las notas que nosotros damos a conocer”, expuso.
El comunicador resaltó que la nota roja mantiene un papel central dentro de la dinámica informativa, debido a que muchos hechos violentos terminan trascendiendo hacia coberturas de política, seguridad o interés general.
“Somos un eslabón, yo creo, muy importante, porque nosotros, desde la nota roja, la información se puede pasar a nota local, a nota general, de un tema, de un homicidio, de un suceso, en el cual nosotros llegamos como primer contacto y, posteriormente, eso se magnifica y pasa a trascender a otro tipo de nota”, resaltó el periodista.
Durante los últimos años, estados como Chiapas comenzaron a registrar una mayor circulación de contenidos relacionados con violencia, enfrentamientos y hechos delictivos, situación que también modificó la manera en que medios y plataformas digitales presentan la información diaria.
Para Sánchez Camacho, la nota roja pasó de ocupar espacios finales dentro de noticiarios a convertirse en el tema con el que abren medios, portales y redes sociales.
“De un tiempo para acá, cubrir cuando empezaron los acontecimientos demasiado violentos, que eso no solo ocurrió en Chiapas, sino en todo el país, es lo que a todos nos preocupa. La nota roja pasó de ser la última etapa de los noticiarios; ahora pasa a ser la primera, con eso abren”.
Asimismo, el reportero señaló que el consumo masivo de contenidos relacionados con violencia ocurre en un escenario donde gran parte de la población critica este tipo de información, aunque al mismo tiempo permanece entre lo más visto y compartido.
“Nosotros abrimos las redes sociales, abrimos los noticiarios y lo primero que vemos es la nota roja; antes creían que era morbo, pero al final el morbo es lo que la gente a veces critica, aunque es lo que consume, porque al final nosotros revelamos la realidad que está pasando, mucha de la cual el gobierno no quisiera que nosotros dijéramos, pero al final es algo tangible”.
El comunicador agregó que la presencia de redes sociales y plataformas digitales también modificó la forma en que circula la información relacionada con violencia, debido a que actualmente los hechos pueden difundirse casi de manera inmediata desde cualquier punto del país.










