Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, A.C., realizó el conversatorio #PregúntaleAUnaDefensora, donde representantes de la sociedad civil visibilizaron la violencia laboral que viven las mujeres en México y que incrementó durante la contingencia sanitaria.
“La pandemia hizo visible la precariedad y el ejercicio de los derechos laborales”, dijo la defensora Elizabeth Ávalos. Por su parte, Raquel Aguilera, agregó que las trabajadoras del hogar fueron despedidas sin pagos, aunado a que trabajan sin contrato y sin derechos laborales.
“Ellas no fueron tomadas en cuenta cuando las despidieron. Esto no es un trato digno y se sintieron discriminadas. Fue la pérdida de sus ingresos cuando son jefas de familia en medio de una pandemia, ¿ya qué pasa con los hijos e hijas de las trabajadoras que fueron despedidas?”
Hizo hincapié que en la documentación de la problemática surge la necesidad de un enfoque intercultural, por la cantidad de trabajadoras de pueblos originarios. “Las trabajadoras del hogar no son el apoyo de la casa, ni un miembro más de la familia. No reconocer su empleo es violencia”.
Otra de las defensoras, Olivia Guzmán, recordó los malos tratos de las trabajadoras migrantes que prefieren aguantar la violencia, hasta acoso sexual por temor a perder sus trámites migratorios.
“La violación a los derechos laboral básico tiene otras afectaciones”
Las organizaciones reunieron la información de la documentación directa con mujeres trabajadoras quienes señalaron, entre los problemas generales: nula estabilidad en el empleo, no tienen acceso a vivienda digna, no tienen voz, ni servicio médico, no cuentan con medidas que proteja contra el virus.
Nerida Gaspar, denunció el no reconocimiento de accidentes de trabajo, pues el patrón comúnmente argumenta cosas negativas sobre el empleado para responsabilizarlo y no pagar el servicio médico.
“Las hacen firmar permisos sin goces de salarios y se agudizó en la pandemia y con el COVID-19 a muchos le ofrecieron renunciar voluntariamente con la promesa de contratarlos cuando la situación mejorara”.
Aunado a estas condiciones de los trabajadores mexicanos, está la falta de apoyo de los sindicatos, incluso los trabajadores no tienen información sobre la labor del líder sindical.
Margarita Cordero, recordó que las personas mayores o con padecimientos son anulados de los espacios laborales; además de la discriminación de los sectores, la falta de seguridad, horarios que los exponen a riesgos y falta de transporte.










