19 de julio de 1979, triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua

19 De Julio De 1979

Triunfo De La Revolución Sandinista En Nicaragua

 

Dr. Gilberto de los Santos Cruz

El Frente Sandinista de Liberación Nacional (F.S.L.N.) se creó como una organización política de izquierda, el 23 de julio de 1961 en Nicaragua. Entre sus fundadores estaban Carlos Fonseca Amador, Tomás Borge Martínez y Silvio Mayorga. El grupo se proclamó seguidor de la ideología del líder nicaragüense Augusto César Sandino, el cual emprendió una guerra de guerrillas contra la intervención estadounidense en su país durante las primeras décadas del siglo XX.

En 1962 el FSLN decidió iniciar la lucha armada contra la dictadura de Anastasio Somoza. Se inspiraron en la experiencia cubana para crear una guerrilla rural que se mantuvo activa en los años siguientes.

La brutalidad del régimen somocista proveyó al sandinismo de nuevos reclutas y de apoyo entre los pobres que constituían el grueso de los ciudadanos nicaragüenses. Hubo combatientes chilenos que se integraron a la lucha en la guerrilla sandinista. Algunos regaron con su sangre la tierra de Sandino.

El grueso del contingente de combatientes que iniciaron su participación en la guerrilla nicaragüense pertenecía a las filas del Partido Comunista chileno, formados en la especialidad de artillería, ingresaron a la lucha a mediados de 1979. No obstante, esta línea histórica no fue la única seguida por los internacionalistas chilenos. En marzo de 1979 las diferentes fracciones sandinistas firmaron el acuerdo de unidad y en junio se hizo el llamamiento a la «Ofensiva Final». En junio se convocó una huelga general.

El gobierno de Estados Unidos intentó, mediante la OEA (Organización de Estados Americanos) detener el avance del Frente. El gobierno estadounidense se esforzó para que la OEA (su Ministerio de colonias) destacara tropas de interposición en Nicaragua, pero no obtuvo el apoyo necesario de los países latinoamericanos presentes en la organización.

Posteriormente, poniendo como pretexto motivos humanitarios, intentó afincar tropas en Costa Rica para intervenir en Nicaragua, pero esta operación también fracasó. Lo mismo ocurrió con los intentos de negociación con el FSLN para la composición de una Junta de Gobierno de Reconstrucción nacional.

Finalmente, los Estados Unidos de América del Norte se vieron obligados a pedir a Anastasio Somoza Debayle su renuncia a la presidencia de Nicaragua, en un intento de controlar la situación. Somoza abandonó el país el martes 17 de julio de 1979, dejando un vacío de poder en la nación. Francisco Urcuyo, Presidente del Congreso Nacional fue elevado a la presidencia de acuerdo con lo establecido en la Constitución de 1974.

Urcuyo anunció la decisión de no renunciar a la presidencia y que completaría el período que le correspondía al General Somoza hasta en mayo de 1981. Comenzó a reemplazar con jóvenes oficiales las posiciones más importantes del Ejército, vacantes al escapar con Somoza la mayoría de los oficiales de alto rango. Urcuyo, huérfano de todo apoyo, dejó Managua y en avión partió al exilio a Guatemala.

El 19 de julio de 1979 las tropas del FSLN entraron en Managua mientras Anastasio Somoza huía al exterior. Triunfó el sandinismo. Se puso fin a la tiranía de los Somoza que asoló Nicaragua por más de 40 años. Tomó el poder un gobierno revolucionario de Reconstrucción Nacional, encabezado por Daniel Ortega.

La Revolución Sandinista es el producto de un largo recorrido de lucha del pueblo nicaragüense, que lo encabezó el Frente Sandinista de Liberación Nacional, organización que, liderada por Carlos Fonseca Amador, logra interpretar las enseñanzas de Augusto C. Sandino, que desarrolla su lucha en un contexto nacional muy complejo, signado por el entreguismo de la oligarquía libero-conservadora y en un panorama internacional, que se expresaba a través de la expansión militar norteamericana. Así como la praxis guerrillera del héroe de las Segovias, fue transmitida a través de emblemáticos luchadores de la talla de Santos López y Ramón Raudales, el pensamiento y la visión de Sandino fueron trasmitidos entre otros, por el maestro Edelberto Torres Espinoza a Carlos Fonseca, como uno de los legados más valiosos que se hayan entregado en pro de la liberación de Nicaragua de la dictadura somocista.

La experiencia histórica de la revolución en Nicaragua, es una de las enseñanzas más significativas para los movimientos sociales en el mundo y en particular para la izquierda, porque se rompió con los viejos esquemas de los partidos comunistas, sentando las bases de una nueva izquierda, que logró establecer una relación dialéctica entre los instrumentos de análisis científico para una comprensión objetiva de la realidad nacional y la tradición de lucha del pueblo. Así, logró sintetizar sus esperanzas y utopías en la acción y el pensamiento de Sandino.

Los años de lucha que desembocaron en el triunfo de la revolución, tuvieron un costo muy elevado en vidas humanas. “La victoria tiene un precio elevado y triste”, decía Carlos Fonseca, no obstante, el único camino que quedaba era el de la lucha armada, igual como ocurrió en el resto de países de América Latina y el Caribe, donde Cuba ya se había anticipado al desafiar, al “búfalo de dientes de plata” como nos dice Rubén Darío, y conducidos por Fidel Castro entraban los guerrilleros a La Habana, el primero de enero de 1959.

Con su ejemplo, la Revolución Cubana, desató la ira de los Estados Unidos, aplastando todo movimiento social o político que estuviera en contra de sus intereses, ya antes, en 1954, habían derrocado a Jacobo Árbenz en Guatemala, posteriormente le dieron golpe de estado a Juan Bosch en República Dominicana en 1963. Luego, la experiencia nacionalista de Bolivia en 1952 y su derrocamiento en 1964, el derrocamiento en 1975 del gobierno nacionalista de Juan Velasco Alvarado en Perú, el golpe de Estado a Salvador Allende en Chile en 1973, la muerte de Omar Torrijos en 1981, entre los más significativos. Por lo tanto, el camino al triunfo en Nicaragua, estaba lleno de espinas, y para Estados Unidos, el control de Nicaragua siempre fue clave, tanto por el antecedente de la lucha de Sandino y otras expresiones de resistencia, como por su posición estratégica para la construcción de un canal interoceánico. Con la Revolución Sandinista finaliza el ciclo de las revoluciones armadas en América Latina, que se inició con la revolución mexicana de 1910, encabezada por Emiliano Zapata y Pancho Villa. Su legado, ejemplo y vigencia están presentes como la imagen imperecedera de la entrada de los guerrilleros a Managua aquel 19 de julio de 1979 para tomarse el cielo por asalto.

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