Comentario Zeta
Carlos Z. Cadena
A funcionarios de Estados Unidos, no los quieren llevar a donde está el problema migratorio que es Chiapas
Nadie le puede negar su inteligencia política al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, su experiencia de muchos años en buscar la Presidencia de México, le ha dado un valor supremo de operar su quehacer político a su modo, donde no entra nadie más, él es el que instruye y se le respeta su opinión y veredicto, y si falla la estrategia está fallando el propio Presidente López Obrador. El último caso donde presentó el programa “Sembrando Vida” desde la zona arqueológica de Palenque, Chiapas, a John Kerry, enviado especial del gobierno de los Estados Unidos para el cambio climático, es más que un ejemplo claro.
Este lunes 18 en su recorrido por Palenque Chiapas, brotó que es un político mexicano con cualidades especiales donde el gobierna a su muy manera específica, porque esta visita del funcionario federal de Estados Unidos, John Kerry, pudo bien haber sido en el municipio de Suchiate o Tapachula, donde están los mejores proyectos del país en materia de “Sembrando vida”, que el mismo lo ha cacareado y así lo ha reconocido, porque son proyectos federales de cientos de hectáreas y con un numero grande de árboles que se siembran – frutales y maderables-, pero no llevaría ahí al funcionario norteamericano porque las escenografías hubieran sido contrastantes, primero el problema de la migración y extranjeros por todos lados que tiene atiborrada toda esa región de Chiapas., más que la siembra de árboles. ¿Y cómo darle ese ejemplo al funcionario norteamericano?
Pero la destreza del Presidente López Obrador entro en funciones, se llevó al funcionario John Kerry a otro lugar apartado de la postal migratoria que México tiene en su puerta de la frontera sur con más de 70 mil haitianos, otros más de África, cubanos y ya no se diga de migrantes de El Salvador, Honduras y Guatemala, y que representa en la entrada de México la verdadera situación pésima conque nuestro país ha tratado el fenómeno migratorio que ha sido un total fracaso. Se lo llevo a turistear a Palenque y con una postal de Arqueología de Los mayas y con muchos ingredientes de otra índole, una estrategia de visita más a modo, pero la visita obligada era los municipios de Suchiate y Tapachula, donde arrancó “Sembrando vida” y fue el propio Presidente de San Salvador Nayib Bukele, el invitado primeramente del Presidente López Obrador para que viera el éxito de Sembrando Vida” y que ha sido su proyecto que busca internacionalizarlo para llevarlo a Centroamérica y ya hasta se adelantaron 100 millones a cada uno para los tres países mencionados, pero ahora lo que se busca es que Estados Unidos invierta “ En Sembrando Vida” que sería el triunfo que busca López Obrador, y que lo ansia.
López Obrador diestro y que conoce a la perfección la cultura y conocimiento de los mexicanos, no quiso llevar al visitante de los Estados Unidos, John Kerry, al problema justamente que tiene ahora con roces a México y Estados Unidos que es el fenómeno migratorio, y que hoy en día, el problema migratorio de la frontera sur,
se trasladó a la frontera norte, con los miles de haitianos que se encuentra varados y muchos antes los cubanos y centroamericanos, en los límites fronterizo entre el país azteca y el país de las estrellas y las barras. ¿Pero será que engañaron al diplomático estadounidense, que se desempeñó como secretario de Estado de los Estados Unidos, dentro del mandato presidencial de Barack Obama? Un enviado especial de los Estados Unidos para el Clima desde inicio de este 2021, que le acaba depositar el Presidente Joe Biden.
Hasta el nombre perfecto se consiguió para el lugar de la visita con el nombre del ejido a donde llegó John Kerry, Ejido “Nueva Esperanza” y de ahí a explicarle la cultura Maya por las ruinas de Palenque. Un escenario montado, casi como la filmación de una película que se buscan las mejores locaciones para una filmación, alejando la realidad de los migrantes en la auténtica frontera sur del país y donde están los mejores proyectos de “Sembrando vida”. A John Kerry se lo llevaron a donde no quería que viera, a los miles de migrantes de color.
Sin embargo, no es la primera vez que ocurre un engaño con estas características hacia un funcionario federal de los Estados Unidos, el pasado 17 de septiembre el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, arribó a Tabasco para su primera gira diplomática en una de las entidades de México. Salazar se reunió con el gobernador de Tabasco, Carlos Merino Campos para abordar temas relacionados con el desarrollo económico, y la conservación del medio ambiente, nunca la secretaria de Relaciones Exteriores hablo del tema migratorio, que se supone es el principal problema entre ambos países.
Fue una visita diplomática que, de actividad económica y conservación del medio ambiente, fue más faramalla para desviar la atención, porque el embajador Ken Salazar, buscaba venir a Chiapas, supuestamente al polo fronterizo del Suchiate, pero se lo llevaron desde el Palacio Nacional hacia Tabasco, y nunca se trató del fenómeno migratorio, al menos no en profundidad, porque Tabasco no es el problema, sino Chiapas con sus 654 km, Tabasco (108 km) y Campeche (194 km), tomando en cuenta que Tabasco es el tercer punto de aseguramiento de migrantes en la frontera sur, comparado con Chiapas y donde verdaderamente se encuentra el “corral más grande de extranjeros en territorio mexicano”. Ahí deben de estar los ojos de México y Estados Unidos.
En aquella ocasión a través de sus redes sociales, el político estadounidense Ken Salazar confirmó su visita a Tabasco, pero esa visita era para Chiapas, porque ya lo había dicho a su llegada a México como embajador de los Estados Unidos. Otra vez ninguneado un funcionario federal diplomático de nuestro vecino del norte, pero más ninguneada la verdad de los migrantes en México, y sobre todo el viacrucis que se está viviendo en Chiapas. Chiapas, con el fenómeno migratorio, que nos cayó a los chiapanecos como una maldición en tiempos de pandemia. Sufrimos la pesadilla del covid y padecemos los sinsabores de una migración extranjera incierta.
Sin embargo, hasta ahora Chiapas en la cuarta trasformación es solamente programas federales, y engañamos con “Sembremos vida”, y estamos entre las tres entidades del país con mayor apoyo, en programas, pero no en obras públicas federales seguimos olvidados y todo ha sido para favorecer a Tabasco, Campeche, Oaxaca, Yucatán y Quintana Roo. Es increíble como en estos tres años nos encontramos en la lona con la obra pública, donde en otras entidades del sur de México, hay programas federales, pero mayormente también obras públicas como carreteras, libramientos, y muchas obras más.
En Chiapas lo único que hay fue lo que gestionó el malogrado exalcalde de Tapachula, Oscar Gurria Penagos, que es el Museo del Ferrocarril y una ciclovía, obras federales urbanas en apoyar 100 ciudades del país, el primero aun inconcluso y el segundo construido erróneamente como es la ciclovía después que falleció Gurria Penagos, que tal vez hubiera ido a reclamar a Palacio Nacional. Que nos perdonen nuestros amigos Morenistas, pero en desarrollo nacional salimos de Guatemala y entramos a Guatepeor…En fin.









