Guardia Nacional y Ejército contra el narco… ¿y quién contra la corrupción?

Alto Mando

Miguel Ángel Godínez García

Con las reformas a la Ley de la Guardia Nacional (GN), el Congreso de la Unión selló la fusión operativa y administrativa entre la corporación y la Defensa Nacional. A seis años de su creación como una fuerza civil, la GN pasa ahora al mando directo del Ejército mexicano, con nuevas atribuciones que incluyen tareas de investigación, intervenciones encubiertas y vigilancia digital en tiempo real, siendo el giro más significativo en la estrategia de seguridad pública de los últimos años.

Esta vez no se trata de una «guerra frontal contra el narco», ahora se ha diseñado un aparato de control centralizado, con poder legal, fuerza territorial y acceso a herramientas de inteligencia.

Todos sabemos que el Ejército mexicano, tiene en sus estructuras más que soldados: tiene recursos, información, tecnología y legitimidad social en muchas zonas del país donde las policías civiles ya no existen o han sido devoradas por la corrupción. Sin embargo, teniendo toda esta estructura ¿por qué el crimen organizado sigue mutando, infiltrando y sobreviviendo? Porque el Ejército no está diseñado para desmantelar redes criminales financieras o políticas.Los cárteles no son solo bandas armadas: son organizaciones empresariales con ramificaciones en gobiernos locales, empresas legales, aduanas, cuerpos policiales y estructuras internacionales. Combatir eso requiere una combinación de inteligencia financiera, cooperación internacional, trabajo de fiscalías, UIF y otras instituciones que no necesariamente están bajo control militar.

En ese espacio gris donde se lava el dinero del huachicol, ahora de moda el fiscal, se venden contratos públicos, se triangulan recursos con factureras y se pactan silencios institucionales. Ahí, el Ejército no entra. No es su función. Si bien habrá más soldados en las calles, estos no desmantelarán redes fiscales corruptas ni garantizarán justicia contra gobernadores coludidos. Aquí la pregunta es si el Estado tiene la voluntad y la capacidad de desmontar la maquinaria que los protege, los financia y los legitima. Y ahí es donde el nuevo diseño institucional se queda corto. Lo que se necesita es una estructura de investigación autónoma, capaz de romper pactos de impunidad y llevar a juicio no solo a sicarios, sino a quienes les abren la puerta desde adentro del sistema.

El gobierno de Claudia Sheinbaum debe ir más allá del despliegue táctico. Necesita reconstruir las policías locales, profesionalizarlas, financiar su operación y devolverles legitimidad. Necesita, sobre todo, cortar el hilo negro de la impunidad: ese que permite que el crimen organizado tenga aliados con corbata, credenciales de partido y acceso al presupuesto.

El Ejército podrá imponer orden temporal en ciertas regiones. Pero el crimen organizado seguirá siendo una amenaza mientras sea rentable, protegido y tolerado desde las cúpulas del poder. Se necesita una verdadera reforma del Estado, no solo de la GN o de las Fuerzas Armadas, porque en esta guerra, no basta con saber quién dispara. También hay que saber quién firma, quién calla y quién cobra.

*   Ovidio Guzmán López, El Ratón, llegó a un acuerdo con la justicia de EU. El próximo 9 de julio hará declaraciones y pueden salir a relucir nombres de ex presidentes, legisladores, gobernadores, y empresarios. La preocupación de la presidenta Sheinbaum no es para menos. Vendrán más embates desde Washington, justo en el momento más complicado de la relación binacional. De ahí sus reclamos a EU por pactar con Ovidio.

De Imaginaria. El General de División D.E.M. Francisco Jesús Leana Ojeda, rindió protesta como nuevo Comandante del Ejército Mexicano. La ceremonia se realizó en la explanada del Campo Militar No. 1-A. El Gral. Leana Ojeda estará a cargo de la administración y desarrollo del Ejército mexicano, así como del adiestramiento de sus elementos. Enhorabuena.

Mexicana, la aerolínea operada por la Sedena, recibió el primero de los 20 aviones Embraer E195 E2. La Comandanta suprema de las FA, Claudia Sheinbaum, afirmó que esta empresa representa una apuesta por el futuro, basada en principios de transparencia, inclusión, eficiencia y sentido de nación.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *