Las herencias malditas de Sheinbaum

Alto Mando

Miguel Ángel Godínez García

El caso del rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, se ha convertido en un escándalo que ha sacudido a los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Pablo Lemus, de Jalisco. Sin embargo, el golpe más fuerte lo ha recibido la presidenta, quien no ha logrado contener los efectos negativos ni las críticas dirigidas a la administración de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador.

Buena parte de la controversia proviene de la evidente descoordinación entre la SSPC y la FGR. El fiscal Alejandro Gertz Manero intentó minimizar el impacto del hallazgo, insistiendo en que Izaguirre no era un campo de exterminio, sino de entrenamiento. Para respaldar su versión, convocó a medios de comunicación, aunque cometió el error de hacerlo antes de que atrajera formalmente el caso.

En contraste, Omar García Harfuch refutó esa narrativa al presentar las declaraciones de José Gregorio, alias «El Lastra», detenido y señalado como responsable de los entrenamientos en el rancho. Sus testimonios describen secuestros, torturas y asesinatos sistemáticos en el lugar, en línea con lo que han denunciado colectivos de búsqueda de desaparecidos.

En estas contradicciones quedan fuera la Secretaría de la Defensa, que encabeza el Gral. Ricardo Trevilla y la Marina, con el almirante Raymundo Pedro Morales, que han hecho un espléndido trabajo en la captura de objetivos prioritarios y el desmantelamiento de laboratorios clandestinos.

Ante la oleada de críticas, trascendió que en los próximos días, la FGR buscará imponer la versión de que los restos humanos, los cientos de pares de zapatos y la ropa hallada en Izaguirre no son prueba de un centro de exterminio, sino parte de un montaje orquestado por el colectivo de buscadores, con vínculos ligados al Cártel de Sinaloa y que los habría usado para desviar la atención hacia el CJNG, ante los duros golpes que le ha asestado el Ejército mexicano.

Pero mientras la verdad se diluye entre versiones encontradas, el hallazgo de nuevos ranchos con fosas clandestinas en otros estados ha encendido aún más las alarmas.

En Tabasco, en el municipio de Macuspana, recientemente se descubrieron restos humanos en el rancho «El Manantial», a escasos diez kilómetros de Villa Tepetitán, tierra natal de López Obrador. Es el séptimo hallazgo de este tipo en lo que va del año.

Si bien las investigaciones no apuntan directamente al expresidente, su estrategia de «abrazos, no balazos» y la permisividad de su administración con los cárteles lo mantienen en el ojo del huracán e incluso, se dice que es investigado por EU. La incomodidad de Sheinbaum es evidente: cada cuestionamiento sobre la violencia y el crimen organizado es un recordatorio de la herencia que le dejó López Obrador.

A ello se suma el hecho de que los jefes de las principales agencias de inteligencia de Estados Unidos revelaron haber sostenido reuniones con Omar García Harfuch. No se descarta que hayan hablado de los expedientes de los gobernadores Rubén Rocha, de Sinaloa, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, así como de otros personajes de la política.

Y como si el tema de los desaparecidos no bastara, el problema del fentanilo ha entrado en una nueva fase. Estados Unidos ha desplegado destructores de la Armada en las costas del Pacífico y del Golfo de México, embarcaciones diseñadas para interceptar misiles y librar guerras de alta intensidad. Esto ya no se trata de simples operativos conjuntos o ejercicios militares: las Fuerzas Armadas mexicanas saben que estas acciones tienen un objetivo claro. No solo se vigila a los cárteles, sino al poder político, señalado por su posible infiltración del crimen organizado.

Como colofón, está el caso del fuero de Cuauhtémoc Blanco, acusado por su hermana de agresión sexual. La decisión de los diputados de Morena de exonerarlo, ha desatado severas críticas contra la 4T y la presidenta. Sheinbaum enfrenta una creciente presión tanto dentro como fuera de su partido por estas herencias malditas, sin embargo, en México, la impunidad en las investigaciones, los expedientes mal integrados y las denuncias sin seguimiento son moneda corriente.

De Imaginaria. Espectacular golpe de las Fuerzas Armadas a los cárteles. En Zacatecas, el Ejército mexicano, la Marina, la Guardia Nacional y la SSPC aseguraron un mega laboratorio de drogas sintéticas. En este complejo, de 395 mil metros cuadrados, había herramienta y material utilizado para producir 700 millones de dosis.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *