Miguel Ángel Godínez García, El Ejército mexicano, listo para cualquier amenaza

ALTO MANDO

En las últimas dos semanas, Estados Unidos ha intensificado su vigilancia sobre los cárteles mexicanos tras la llamada telefónica entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump. Aunque el pretexto oficial fue la discusión sobre aranceles, los hechos indican que la verdadera agenda es otra: militarizar la frontera, frenar el tráfico de migrantes, controlado en gran medida por los propios cárteles, y bloquear el ingreso de fentanilo a territorio estadounidense.

De acuerdo con la Sedena, se han detectado múltiples vuelos de espionaje sobre la franja fronteriza. El New York Times, señala que al menos 18 sobrevuelos han sido registrados, incluyendo tres aeronaves militares espías que han operado en zonas estratégicas del crimen organizado, como Baja California, Tamaulipas, Coahuila y Chihuahua.

El gobierno de Sheinbaum ha negado la existencia de acuerdos que permitan incursiones de fuerzas extranjeras en el país, postura respaldada por el secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla Trejo al reconocer que sí existen los sobrevuelos, pero ocurrieron en espacio aéreo internacional, sin descartar que forman parte de operaciones de espionaje.

Aun así, en los próximos días, los cárteles mexicanos serán oficialmente designados como grupos terroristas, lo que abriría la puerta a nuevas amenazas de operaciones militares unilaterales dentro de México.

En este contexto, el general Trevilla declaró durante la ceremonia del 112 aniversario de la Marcha de la Lealtad que «la soberanía no es negociable» y que las FA, aun con recursos limitados, están listas para encarar cualquier amenaza. Sus palabras, más que hacer énfasis a una inminente intervención militar, son para respaldar la postura de la Comandanta Suprema de las FA, a quien por cierto le manifestaron su lealtad, porque más que una amenaza real, es parte de la estrategia de Trump.

Desde finales de 2024, el Comando Norte de Estados Unidos, bajo el mando del general Gregory Guillot, ha incrementado sus operaciones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento para rastrear a los principales cárteles mexicanos. Estas actividades no son nuevas, pero sí han cobrado mayor visibilidad en la recién iniciada administración de Trump. Guillot admitió ante el Senado estadounidense que estos operativos no cuentan con la autorización del gobierno mexicano, pero sí con el respaldo del Departamento de Defensa, lo que implica una violación directa a la soberanía nacional. Sin embargo, una intervención militar abierta podría traerle a Estados Unidos más problemas que beneficios, particularmente en términos diplomáticos y económicos.

Sheinbaum ha optado por una estrategia diplomática, evitando confrontaciones directas con Trump quien incluso le ha exigido asumir su responsabilidad en la crisis del narcotráfico dentro de su propio territorio, una postura que, hasta ahora, ha encontrado poca respuesta efectiva, pero que busca sentar las bases para acuerdos de cooperación en lugar de imposiciones unilaterales para obligarla a alinearse porque así conviene a la seguridad de EU.

A este escenario se suma el regreso de Terrance C. Cole como director de la DEA, una figura clave en la estrategia antidrogas estadounidense. Con experiencia en Colombia, Afganistán y México, Cole ha acusado en múltiples ocasiones a funcionarios mexicanos de colaborar con el crimen organizado. Su llegada no es coincidencia, parte de la estrategia de Washington es vigilar al gobierno mexicano, porque no confiará en los esfuerzos de seguridad a cargo de Omar García Harfuch. EU quiere tomar el control directo de la lucha contra los cárteles.

La pregunta ya no es si Estados Unidos intervendrá en el país, sino hasta qué punto lo permitirá el gobierno de Sheinbaum, antes de reconocer que, más que socios, México es un territorio bajo vigilancia estadounidense.

*  Reapareció el general Cienfuegos en medio de señalamientos, pero Claudia Sheinbaum lo defendió a capa y espada. Gertz Manero fue contundente: el Gral. Cienfuegos es inocente.

*  Fue detenido Mauro N. piloto de Los Chapitos. Se cree fue quien llevó al Mayo Zambada a EU, de ser cierto, podrían salir varias cosas que la FGR ha tratado de esclarecer durante meses.

De Imaginaria. El General de Brigada DEM Alejandro Vargas González fue designado Comandante de la VII Región Militar, que abarca los estados de Chiapas y Tabasco, dos entidades que atraviesan una creciente ola de violencia y conflicto. En Chiapas, confluyen el narcotráfico, la migración, la violencia y la presencia histórica del EZLN, mientras que, en Tabasco, la disputa entre cárteles ha sumido a la región en una situación crítica desde hace varios meses.

La encomienda del General Vargas González no será fácil; sin embargo, su experiencia como comandante de la 11ª Zona Militar en Zacatecas, una entidad igualmente afectada por la violencia del crimen organizado, será clave para afrontar este desafío.

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