Alto Mando
Miguel Ángel Godínez García
¿Qué país le hereda Andrés Manuel López Obrador a Claudia Sheinbaum? Sin duda, uno plagado de problemas. Las últimas decisiones y, sobre todo, las indecisiones del mandatario han dejado profundas huellas de violencia en varios estados, siendo Sinaloa el nuevo epicentro.
Lo que hoy ocurre en Sinaloa es reflejo del fracaso del gobierno federal en el combate al crimen organizado. Lo que alguna vez fue una “pax narca” en este estado, se ha visto rota tras el secuestro y entrega de Ismael “El Mayo” Zambada a las autoridades estadounidenses por parte de Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”. Esta traición, que tomó desprevenido al gobierno mexicano, ha desencadenado una guerra interna entre “Los Chapitos” y “Los Mayos”. La crisis generada no es novedad, pero lo que la hace especialmente grave es la inacción del presidente y del gobierno de Rubén Rocha, que se muestran ineficaces para garantizar la seguridad. Si no es el Estado, ¿Quién defiende entonces a la población?
Los “Mayos”, liderados por “Mayito Flaco”, buscan recuperar el territorio que consideran suyo, y están dispuestos a todo para derrocar a los “Chapitos”. Se trata de una señal alarmante de que la violencia estaría lejos de detenerse, incluso, amenaza con extenderse a otros estados, pero el gobierno federal parece estar más preocupado en evitar confrontaciones mediáticas que en ejercer su autoridad.
¿Cómo es posible que medios estadounidenses den cuenta de una reciente reunión que tuvo lugar el 2 de septiembre en Sinaloa y que haya pasado desapercibida por los órganos de inteligencia mexicanos? Ahí, en esa reunión, lugartenientes de Zambada y gente de Caro Quintero planearon su venganza en contra de Los Chapitos, primero en Sinaloa, después, en otros estados.
Aunado a ello, las desafortunadas declaraciones del Gral. Francisco Jesús Leana, respecto a que la tranquilidad en Sinaloa depende de los grupos criminales, revelaría una alarmante postura de pasividad de las FA, si no fuera porque los comandantes de Zonas y Regiones Militares, que no comparten el mismo pensamiento. Ellos han manifestado su desacuerdo con lo dicho por el Gral. Leana y han sido respaldados por Sheinbaum, a quienes les ha dado la confianza para garantizar la seguridad del país. Eso lo vemos también cuando el propio Ejército ha tratado de contener la violencia, hasta donde se le permite, a pesar de la orden presidencial de no intervenir y de continuar con la fracasada política de abrazos no balazos.
Inevitablemente los ojos estarán puestos en Sheinbaum y en Omar García Harfuch, pero también en los nuevos secretarios de la Defensa y Marina y en la Guardia Nacional. El Gral. Ricardo Trevilla, próximo titular de la SDN, sabe que la tarea no será fácil.
Claudia Sheinbaum no tiene opción: el conflicto en Sinaloa será su primer gran reto como presidenta, y García Harfuch tendrá que demostrar si puede lidiar con esta crisis y generar una nueva estrategia de seguridad. 200 mil muertos ya fueron suficiente sacrificio.
López Obrador debería ser más prudente, pero ha optado por culpar a EU, señalando que la captura de Zambada desestabilizó la región. En realidad, no es más que una distracción de la verdadera raíz del problema: él renunció a ejercer la fuerza pública.
La Oposición no ha tardado en calificar de “ridícula” esa declaración, y con razón, porque, ¿cómo es posible que el gobierno federal reclame a EU la captura de los grandes capos de la droga cuando no hecho nada y solo amenaza con acusarlos con sus mamás o abuelitas? La violencia que hoy desangra a Sinaloa, no es responsabilidad de Biden, sino de la falta de voluntad del gobierno mexicano para imponer el Estado de Derecho, ese al que renunció desde hace seis años.
Se va el Gral. Audomaro Martínez del Centro Nacional de Inteligencia. Su lugar lo ocupará Francisco Almazán Barocio, hombre de confianza del futuro secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch. Almazán Barocio fue jefe de la Policía de Investigación de la FGJ de la CDMX.
De Imaginaria. En el Monumento a los Niños Héroes, en el Grito de Independencia y en el desfile del 16 de septiembre, el Ejército mexicano dio muestras de su patriotismo y manifestó su lealtad al presidente y a la próxima presidenta Claudia Sheinbaum.










