Alto Mando
Miguel Ángel Godínez García
El pasado martes, durante la reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, celebrada en Acapulco, Guerrero, la presidenta Claudia Sheinbaum instó a los gobernadores y gobernadoras del país a asumir personalmente la responsabilidad de atender los problemas de seguridad en sus respectivos estados. Este exhorto puede parecer adecuado en aquellos lugares donde se mantiene un estado de derecho funcional o donde los recursos son suficientes para enfrentar al crimen organizado. En esos casos, la preocupación presidencial tiene un sentido lógico: la cercanía de los mandatarios locales con la problemática podría generar estrategias más efectivas, en coordinación con la Secretaría de Omar García Harfuch, el Ejército mexicano, la Marina y la Guardia Nacional. Sin embargo, esta solicitud pone en evidencia problemas mucho más profundos: ¿qué sucede con aquellos gobernadores que, lejos de asumir el mando en temas de seguridad, prefieren ignorar la grave situación que enfrentan sus estados?
Los ejemplos sobran. Uno de los más visibles es el de Evelyn Salgado, precisamente del estado donde se llevó a cabo la reunión de seguridad. Guerrero está sumido en una violencia imparable, pero la atención de la gobernadora parece estar puesta únicamente en los preparativos de su boda, más que en la tragedia que diariamente afecta a la población. Esta semana, la violencia en Guerrero cobró una víctima de alto perfil: el asesinato del magistrado Uriel González García, lo que demuestra que la ola de homicidios en el estado no da tregua.
Pero Guerrero no es el único estado donde las autoridades parecen estar desconectadas de la realidad. En Sinaloa, Rubén Rocha Moya es otro ejemplo de inacción ante la crisis de seguridad. En los últimos tres meses, el estado ha sido escenario de una brutal escalada de violencia, con más de 500 asesinatos registrados, 28 de ellos ocurridos bajo la presencia de Omar García Harfuch, quien abandonó la entidad luego de permanecer seis días, durante los cuales, las Fuerzas Armadas (FA) y la Guardia Nacional (GN) realizaron importantes decomisos de fentanilo. Más allá de estos esfuerzos, el gobernador ha sido incapaz de implementar políticas claras y eficaces que frenen el desbordamiento del crimen organizado, más preocupado quizá, en las posibles declaraciones de Ismael El Mayo Zambada en EU. La inoperancia del gobierno estatal ante la crisis en Sinaloa no solo es preocupante, sino que refleja la falta de un liderazgo real que priorice la vida y la seguridad de los ciudadanos y a eso se refería Sheinbaum.
A la lista de irresponsabilidades se suman estados como Veracruz, donde la nueva gobernadora Rocío Nahle García, con menos de un mes en el cargo, ya comienza a contabilizar muertos bajo su gestión. Esto es particularmente grave, pues la administración de su predecesor, Cuitláhuac García, dejó un legado de violencia aún presente. Veracruz, al igual que muchos otros estados, sigue siendo tierra fértil para el crimen organizado, que opera con total impunidad.
Y el panorama no mejora en otras entidades como Zacatecas, Oaxaca, Tabasco, el Edoméx, Michoacán o Guanajuato. Estos estados, azotados por el narcotráfico, las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales, continúan siendo caldo de cultivo para la impunidad. Los gobernadores de estas entidades no parecen tener una estrategia clara para enfrentarse a las mafias que los controlan, y en algunos casos, ni siquiera muestran el mínimo interés en abordar el tema de la seguridad.
* Cuando Donald Trump advirtió que el Ejército de EU traspasaría la frontera con México no mintió. El primer militar será el nuevo embajador Ronald Jonhson. Un Boina Verde de las Fuerzas Especiales de la US Army y ex agente de la CIA, experto en seguridad e inteligencia. Fue embajador en El Salvador y promotor de la política de Nayib Bukele, además de ser anti China. El mensaje es claro para el gobierno de Sheinbaum. Jonhson cuenta información importante y no dudará en presionar a la presidenta.
De imaginaria. Elementos de élite del Ejército mexicano participarán en la competencia internacional Reto SWAT, en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, en 2025, cuya finalidad es mejorar las habilidades tácticas de las fuerzas armadas. También tendrán un intercambio con el Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales del Comando Norte de EU.










