Cafetómano
Bernardo Figueroa
Agazapado, fiel a su costumbre, mirando con ojo de zope a medio morir, así se maneja el ex edil Carlos Morales Vázquez, su pasado reciente en la alcaldía, dejo sin sabores que no se pueden arreglar de la noche a la mañana y el actual edil Ángel Torres está pagando los platos rotos de una administración heredada con más problemas que beneficios.
La falta de recursos en el ayuntamiento tuxtleco, son un tema que dejo Carlos Morales, según se ufanaba de cuentas limpias y salió lo doble de tramposo y trácala, pruebas hay muchas. Una de las más fuertes es la de la compra a sobre precio de los contenedores de basura.
Ya en 2021 la Auditoría Superior advirtió de los malos manejos en los recursos públicos del ayuntamiento conejo, pero no paso nada, Morales Vázquez fue protegido en ese entonces por su hermano Plácido con quien a la postre tendría un distanciamiento porque ambos querían ser candidatos al gobierno de la entidad.
En ese entonces Uriel Estrada quien era el auditor superior, bajo las órdenes de su padre político Ismael Brito, negociaron bajo la mesa con los Morales Vázquez, para poder dejar libre de toda culpa al edil.
En aquel momento el portal de noticias Chiapas Paralelo, citaba “El Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, bajo la dirección de Carlos Orsoe Morales Vázquez, enfrenta señalamientos por el posible mal manejo de recursos públicos destinados a apoyar a personas de escasos recursos y financiar actividades productivas, deportivas y culturales. Según el informe de la Auditoría Superior del Estado de Chiapas (ASE) correspondiente al año 2022, se detectaron irregularidades que podrían constituir un daño a las arcas públicas.”
Según el medio, señalaba que “se observaron desviaciones de recursos en las partidas 4391 (Otros Subsidios), 4411 (Ayudas a Organizaciones y Personas), y 4151 (Transferencias a Entes Públicos Desconcentrados), con un probable daño a la Hacienda Pública Municipal estimado en 709 mil 254 pesos”. Según el informe, el Ayuntamiento destinó estos recursos a sindicatos, sin especificar cuáles, para «apoyos económicos de manera mensual» destinados a cubrir gastos de servicios básicos, arrendamientos y mantenimiento. Estos gastos no cumplirían con el objetivo municipal ni con las especificaciones de las partidas presupuestales utilizadas”.
Esta es una pequeña muestra de lo mal que se usaron los recursos, del desvío descarado de los dineros del pueblo a otro tipo de acciones que no son contempladas dentro de los planes estatales o municipales, es decir la corrupción en el manejo discrecional de los recursos públicos.
Sin embargo, Brito y Uriel Estrada lograron negociar algo gordo y jugoso que se puede traducir en un hotel al poniente de la ciudad, un hotel que vale millones y en donde el ayuntamiento capitalino para no ser sancionado tuvo que dar su cooperación voluntaria, por eso el próspero empresario hotelero Ismael Brito alias el Ceja Wera y su compinche el diputado y empresario de bares y cantinas Uriel Estrada son de la nueva clase alta empresarial de la entidad.
Regresando a Carlos Morales, es de vital importancia en este sexenio que se audite de nuevo y conforme a derecho al ayuntamiento, sobre todo en áreas específicas como son la deuda con Proactiva Veolia, la compra y mantenimiento de los contenedores y el área de comunicación social, ya que ahí su comunicador Alexis Sánchez de ser un humilde fotógrafo paso a ser un empoderado empresario de la construcción.
En la aplicación de la ley el Jaguar Negro debe actuar con dureza, porque no es posible que la capital este hundida por los malos manejos de alcaldes tentones que se enriquecieron hasta el vómito a costillas de un pueblo chambeador.
Carlos Morales, así como el Ceja Wera y su compadre Uriel Estrada deben de ser sentados en el banquillo de los acusados, la ASE y SA y BG deben mostrar el musculo de anticorrupción que ha dado a conocer el gobernador, la última palabra la tienen ellos, la mala administración y el desvío de fondos de Morales Vázquez, está más que documentada, está demostrada, solo falta aplicarle la ley como se debe.
CUENTAS CLARAS…
En conferencia de prensa, la Secretaría de Finanzas del Estado de Chiapas dio a conocer un importante paso en materia de disciplina financiera: la reestructuración de la deuda pública heredada, inclusive la que fue adquirida en Unidades de Inversión (UDIS).
Esta medida no implica la contratación de nueva deuda, sino una mejora significativa en los términos actuales, con el objetivo de reducir intereses, liberar recursos y garantizar mayor certidumbre financiera para las y los chiapanecos.
“Bajo el principio de finanzas humanistas, nos dimos a la tarea de estudiar el endeudamiento con el que recibimos la administración actual del Estado. El objeto ha sido acceder a los mejores esquemas para disminuir significativamente los costos por concepto de intereses y cuotas derivadas de compromisos financieros que se adquirieron muchos años atrás”, afirmó Manuel Pariente Gavito, titular de la Secretaría de Finanzas. Al inicio de esta administración, Chiapas recibió una deuda total de 18 mil 860 millones de pesos: 12 mil 268 millones con la banca comercial y 6 mil 592 millones en deuda bursátil colocada en condiciones desfavorables desde años anteriores.
Al 1 de julio de 2025, la deuda se ha reducido a 18 mil 740 millones, con una baja en la deuda bancaria a 12 mil 031 millones, sin embargo, la bursátil ha aumentado a 6 mil 709 millones debido a las condiciones en las que fue contratada. En el caso de la deuda bancaria, los nuevos términos permitirán liberar recursos por casi 4 mil millones de pesos entre esta administración y la siguiente, gracias a mejores condiciones financieras, menos reservas obligatorias y un menor porcentaje del Fondo General de Participaciones como garantía de pago. En cuanto a la deuda bursátil, se busca evitar pagos excesivos que podrían superar los 11 mil millones de pesos hasta 2037, adicionales a lo que ya se ha pagado hasta la fecha.
La actual administración estatal ha tomado la decisión estratégica de convertir la emisión bursátil que se tiene en UDIS a pesos, con el objetivo de reducir la presión financiera sobre las finanzas públicas y generar certidumbre tanto en el presente como en el futuro del estado. Con dicha conversión, el estado liberaría más de 2 mil millones de pesos en los próximos cinco años, recursos que podrán destinarse a salud, educación, infraestructura y seguridad.
“El refinanciamiento, reestructura, que quede muy claro, por favor, no es nueva deuda, tengo la orden, la instrucción del señor gobernador del Estado, en que no se pida un solo centavo más de deuda y lo vamos a cumplir. Este es un gobierno responsable, es un gobierno humanista que cuida el dinero del pueblo”, enfatizó el titular de la Secretaría de Finanzas.
Con estas acciones, la Secretaría de Finanzas reafirma su compromiso con la estabilidad financiera del estado y con la construcción de un Chiapas más fuerte, justo y con mayores oportunidades para todas y todos.
Para terminar: “La primera obligación de un gobierno es hacer justicia legal y empeñarse en proteger con la justicia moral». Lo dijo el escritor, periodista y político mexicano Francisco Bulnes.
Son cuestiones del oficio, sigue Sin ser nada personal.










