Rectificación necesaria del calendario escolar

Cafetómano

Bernardo Figueroa

La decisión original del secretario de Educación Pública, Mario Delgado, de reducir el calendario escolar 2025-2026 pareció nacer más del escritorio que de las aulas. Tanto que, si las escuelas tuvieran bocina, ya estarían sonando: “De reversa mami, de reversa mami”, porque esto pedía reversa desde el primer día. Maestros y padres de familia no tardaron en mostrar su malestar. No era para menos: una modificación de esa magnitud afecta la organización familiar, los procesos pedagógicos y la certeza de millones de estudiantes. Digamos que no estaban para volantazos ni para que les cancelaran las vacaciones planeadas con meses de anticipación.

El anuncio de Delgado, presentado como una medida moderna y alineada con la Nueva Escuela Mexicana, terminó por encender las alarmas en las comunidades escolares. Las y los docentes advirtieron que perder días de clase compromete el aprendizaje profundo (ese que no se recupera ni con tutoriales de TikTok). Las familias, por su parte, vieron tambalearse la logística cotidiana que durante meses habían planeado, incluyendo quién lleva a los niños, quién los recoge y con quién se quedan.

Afortunadamente, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llamó a corregir el rumbo. Y el titular de la SEP escuchó. En el Consejo Nacional de Autoridades Educativas se llevó a cabo un análisis territorial exhaustivo. Los secretarios estatales y los gobernadores expusieron sus realidades con honestidad. El resultado fue un acuerdo unánime de mantener el calendario vigente con sus 185 días efectivos de clase, tal como se publicó en el Diario Oficial de la Federación el pasado 9 de junio de 2025. El ciclo concluirá el 15 de julio. El acuerdo también contempla flexibilidad para casos extraordinarios, como temperaturas extremas o requerimientos logísticos del Mundial de Futbol. Los ajustes locales se harán conforme a la Ley General de Educación, siempre asegurando el cumplimiento de los planes de estudio. La enseñanza no puede ser un accidente.

LA POSTURA DE CHIAPAS.

A diferencia de otras entidades que respaldaron sin condiciones la postura de la SEP, el gobernador Eduardo Ramírez mostró una posición objetiva desde el primer momento. El mandatario chiapaneco dejó claro que no estaba en contra de un ajuste al calendario siempre que se cumpliera una condición irrenunciable: el respeto al periodo vacacional para estudiantes y docentes. Su propuesta reflejó un genuino sentido pedagógico, que consistía en que, si el ciclo terminaba antes, entonces el siguiente debía comenzar antes, evitando así cualquier pérdida académica. Más allá del debate sobre las fechas, Ramírez delimitó que cualquier decisión debía estar blindada contra el rezago educativo. Esta postura, construida desde una entidad con una larga y compleja historia de relaciones magisteriales, evidenció que la educación no se resuelve con ocurrencias desde el escritorio, haciendo de lado el diálogo.

El impacto de un recorte al calendario escolar no se repartiría por igual en todo el país, y en Chiapas las consecuencias habrían sido considerables. La entidad enfrenta la tasa de pobreza laboral más alta de México, con el 61.1 por ciento de su población percibiendo ingresos inferiores al costo de la canasta básica alimentaria. Siete de cada diez hogares con niños ya viven esta precariedad: el 77 por ciento de los menores de 18 años en Chiapas crece en pobreza. En ese contexto, el Estado no solo es aula, es una red de contención y espacio de cuidado. Adelantar el fin de cursos habría trasladado esa carga directamente a familias que ya no pueden absorber más golpes. Pero los daños no se miden solo en la economía familiar: Chiapas cerró el ciclo 2024‑2025 con más de 71 mil estudiantes que abandonaron las aulas, una deserción que creció casi 20 por ciento respecto del ciclo anterior. Los datos muestran cómo la violencia, la pobreza y la interrupción de los aprendizajes empujan a los niños, especialmente en zonas indígenas, fuera del sistema. Un nuevo recorte habría profundizado esa herida y habría consolidado a Chiapas como la entidad con mayor rezago educativo del país, condición ya advertida por CONEVAL y UNICEF.

PUENTES ENTRE LA SALUD ANCESTRAL Y LA EDUCACIÓN.

La reciente reunión entre el secretario de Salud, Omar Gómez Cruz, y el secretario de Educación, Roger Adrián Mandujano Ayala, marca un antes y un después en el reconocimiento de las 3 mil 800 parteras y parteros tradicionales de Chiapas. Ambos funcionarios coincidieron en un punto esencial en su labor para canalizar la actividad en el programa Chiapas Puede, que se expandirá hacia este sector con una doble misión. Valorar los saberes que han acompañado la vida en las comunidades por generaciones y abrirles la puerta a la alfabetización y la escritura de su conocimiento. Detrás de esta política pública aparece el concepto Lekil Kuxlejal, promovido por el gobernador Eduardo Ramírez, esa aspiración profunda de construir una vida digna, armónica y con bienestar.

Gómez Cruz aportó una cifra que invita a la reflexión. El 38 por ciento de los nacimientos registrados en la entidad son atendidos por partería tradicional. Esto significa que cerca de cuatro de cada diez niños llegan al mundo guiados por manos que heredaron técnicas y rituales de sus ancestros. El funcionario subrayó que la estrategia priorizará a quienes ya participan en el programa Raíces de Vida, un diálogo de saberes que conecta el territorio con el sistema de salud oficial. La intención no podría ser más clara. Respetar la cosmovisión de los parteros y parteras implica dejar de ver sus prácticas como algo marginal para integrarlas con dignidad.

Por su parte, Mandujano Ayala anunció una veta profundamente humana de esta colaboración. Alfabetizadores y parteras trabajarán codo a codo en círculos de estudio ubicados en las comunidades más cercanas. El objetivo es fortalecer la lectura y la escritura en lengua materna y en español. Pero hay algo más valioso que la alfabetización básica. Los secretarios coincidieron en que estas mujeres y hombres podrán plasmar por escrito sus experiencias, recetas, rezos y formas de atender el parto. Ese registro escrito se convertirá en un tesoro para las nuevas generaciones. La sabiduría ancestral dejará de depender únicamente de la transmisión oral para fijarse en palabras que perduren.

Desde el Café: En Comitán, la secretaria, Anakaren Gómez Zuart, hizo una visita de supervisión a la Ampliación del Sistema de Agua Potable, una obra que fortalecerá el abasto y mejorará la calidad de vida de la población comiteca… La rectora de la Universidad Politécnica de Chiapas, Indra Toledo Coutiño, encabezó una reunión de seguimiento con docentes que participan como asesores del programa Chiapas Puede, en donde llamó a fortalecer el trabajo territorial y consolidar una alfabetización con sentido humano y compromiso social… El Secretario del Campo, Marco Antonio Barba Arrocha, supervisó hoy los avances finales del Rastro Nueve Estrellas de Comitán, infraestructura agroindustrial que contará con certificación Tipo Inspección Federal (TIF) y fortalecerá el abasto regional de carne bovina y porcina en esta región del sur mexicano… El Auditor Superior del Estado, José Antonio Aguilar Meza, encabezó la firma del Convenio de Colaboración Interinstitucional entre la Auditoría Superior del Estado de Chiapas y la Secretaría de Finanzas del Estado. El objetivo de fortalecer la fiscalización, la rendición de cuentas y el manejo transparente de los recursos públicos en los 124 municipios de Chiapas.

Para terminar: “La perseverancia y el espíritu han hecho maravillas en todas las épocas”. Lo dijo George Washington.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

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