Comentario Zeta
Carlos Z. Cadena
*Declara la guerra el gobierno salvadoreño a los marasalvatruchas. Podría darse el “efecto cucaracha”. Urge prevenir.
La situación de la República de El Salvador, estremece, impresiona, asusta y hasta da escalofrió en Chiapas y México ante la acción del Presidente de este país centroamericano, Nayib Bukele, ante su declaratoria nacional de estado de excepción desde este domingo, tras una ola de homicidios y crímenes ordenados por las pandillas Mara Salvatruchas (MS-13) y Barrio 18. El régimen de excepción se trata de restringir las libertades civiles y amplía los poderes de la policía y el ejército en el control del orden público, para hacerle frente a este fenómeno delincuencial salvadoreño, lo que ha provocado una alerta máxima en nuestro país y sobre todo Chiapas, por la peligrosa fuga y salida a México de muchos liderazgos de estas crueles y asesinas bandas de jóvenes denominadas Marasalvatruchas.
Es un llamado al Presidente Andrés Manuel López Obrador para que ya de una vez asuma su papel de vigilancia migratoria el Instituto Nacional de Migración (INM) y que también la Guardia Nacional haga su papel de responsabilidades, en esta puerta de México, porque hasta ahora hay una alcahuetería desbordante para que sigan ingresando los éxodos y caravanas migratorias no solamente de Centroamérica, sino de países africanos, además de Cuba, Haití Venezuela y muchos otros.
Ya no se puede esconder la alcahuetería y deshonra que priva en esta frontera sur, por parte del Instituto Nacional de Migración, donde se vive uno de los simulacros y operaciones más falsos y artificiales de que se tenga memoria en la historia de esta frontera mexicana, donde quienes vivimos en esta tierra que por voluntad propia desdijo ser mexicana, nos damos cuenta que a los migrantes centroamericanos se les “alcahuetea” y tienen el paso más accesible que los extranjeros de color, ya sean de áfrica, de Haití o Cuba, porque es vox popular que las obras emblemáticas de este sexenio que se viene haciendo en otras entidades del sur de México, requieren de mucha mano de obra extranjera y para ello se pensó en los países de Guatemala, El Salvador u Honduras, sin embargo la política migratoria falló estrepitosamente y esa accesibilidad y casi paso gratis de país a país, hizo que se vinieran decenas de miles de extranjeros de color que muchos se encuentran “varados” en la frontera norte –en todas las ciudades grandes de esta frontera- pero que tuvieron que pasar por esta puerta fronteriza del sur, o sea por Chiapas.
Sin embargo, esta declaratoria de guerra de las autoridades de El Salvador en contra de las pandillas Marasalvatruchas, hacen encender los “focos rojos” en esta frontera sur, donde Chiapas como una geografía estratégica de nuestro México, se vuelve vulnerable porque según expertos podrían huir para nuestro país estos personajes considerados dentro de la delincuencia mundial como de los más peligrosos, por eso el llamado al Presidente López Obrador y a las autoridades de Chiapas para hacerle frente a este fenómeno conocido también como “efecto cucaracha” que al verse perseguidos los criminales salvadoreños se vengan para México, y especialmente Chiapas, porque Guatemala no les interesa, sino que sus objetivos primordiales es la tierra azteca, la tierra del mariachi.
Ayer desde los periódicos La Jornada, Milenio, El Financiero, La Razón y la mayoría de los diarios nacionales, fue una de las notas principales, porque no deja de ser noticia de interés, porque ahorita que está de moda el termino, podrían “invadirnos los marasalvatruchas” que tiene mucha frontera mexicana para poderse colar y filtrar a México. Es un asunto de “seguridad nacional” y que debe de preocupar a las autoridades y evidentemente a los mexicanos. La corrupción del Instituto nacional de Migración (INM) preocupa porque muchos de los integrantes de estas bandas asesinas traen dinero y hasta en dólares –la moneda que se maneja en El Salvador es el dólar- para poder sobornar a los agentes de migración de México y cualquier otra policía mexicana. Definitivamente es un asunto ahora sí, de seguridad nacional, porque muchos de estos personajes se van al centro o el norte del país. Muy grave el problema de este fenómeno que sucede en El Salvador para los chiapanecos, sobre todo.
Bukele a pandillas: «paren de matar o reos la pagarán»
Ayer la prensa nacional e internacional dijo que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, exigió a los pandilleros, mediante un mensaje en Twitter, que «paren de matar ya» y advirtió que, si la escalada de asesinatos en el país no cesa, sus compañeros presos «la van a pagar también». «Tenemos 16 mil pandilleros en nuestro poder. Aparte de los mil arrestados en estos días. Les decomisamos todo, hasta las colchonetas para dormir, les racionamos la comida y ahora ya no verán el sol. Paren de matar ya o ellos la van a pagar también», publicó Bukele.
Los diarios nacionales mexicanos advirtieron que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dio ayer un ultimátum a las pandillas consideradas responsables de 87 homicidios en tres días, bajo la amenaza de aumentar aún más los castigos a sus más de 16 mil miembros encarcelados.
La reacción del mandatario llega un día después de la declaratoria nacional de estado de excepción, tras una ola de homicidios presuntamente ordenados por las pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18. Los reos están sometidos desde el domingo a un estricto estado de emergencia en las cárceles, por lo que soportan, entre otras medidas, el encierro permanente en sus celdas. “Les decomisamos todo, hasta las colchonetas para dormir; además, les racionamos la comida y ahora ya no verán el sol”, enfatizó.
Las pandillas Mara Salvatruchas y Barrio 18, entre otras, tienen unos 70 mil miembros en El Salvador. De acuerdo con las autoridades, operan en la comisión de homicidios, extorsiones, narcotráfico y otras actividades ilegales. Derivado de todo eso, la Asamblea Legislativa de El Salvador, un país de unos seis millones de habitantes, no tuvo otra opción que aprobar un Régimen de Excepción de 30 días, con la que se suspende algunas de las libertades civiles que garantiza la Constitución, flexibiliza las condiciones para los arrestos, restringe las reuniones y permite al gobierno interceptar las comunicaciones de los ciudadanos.
Incluso, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso recientemente sanciones a altos funcionarios salvadoreños, entre ellos el viceministro de Justicia y el director de Reconstrucción del Tejido Social de la Presidencia, por una supuesta negociación secreta entre el gobierno y los jefes de las pandillas.
Ayer periódico local, recordó que hace unos 15 años hubo un éxodo similar hacia la frontera sur de Chiapas, en la que las autoridades federales y estatales de ese entonces se tuvieron que «amarrar los pantalones» para frenar y detener al menos a unos mil 300 pandilleros en un solo año y repatriarlos a su país Para muchos fue un periodo sangriento que no se puede olvidar por decreto, como aquel desfile cívico en Tapachula, en el que las maras abrieron fuego contra niños y adolescentes, una situación que nadie quiere que se repita ni de broma, y que aún es tiempo de prevenir…Dixe.










