Comentarios Políticos
Armando Domínguez
Con o sin Morena, Ricardo Monreal será candidato
Para comenzar… El presidente volverá a hacer lo que mejor sabe hacer: campaña. En el contacto con la gente, Andrés Manuel López Obrador encuentra una de sus mayores fortalezas. Una donde, además, va solo, ante la ausencia de opositores que caminen el país y generen vínculos abajo, en territorio. Sin ese contacto con quienes rara vez han sido visitados por un político, mucho menos escuchados, no se entendería el triunfo arrollador de AMLO en 2018. Tampoco la estrepitosa derrota de quienes perdieron como perdieron aquella elección. Más de tres años después, la oposición sigue sin articular un movimiento que tenga potencia en las calles, a nivel territorial. Sus críticas y posicionamientos siguen estando solo en la opinión publicada, en foros exclusivos para el círculo rojo, en las cámaras… pero no tienen contacto con el grueso de la población. El Presidente ha decidido que las restricciones sanitarias por la pandemia, que acotaron su margen de maniobra en las giras y prácticamente borraron los eventos públicos, son cosa del pasado. Volverá a lo suyo, a lo que lo nutre como político: el contacto con los ciudadanos. Desde el territorio no sólo se conecta y habla directo con la gente, sino que se pulsa mejor, y se orienta, por tanto, de manera más eficaz la narrativa. Eso hará: “Sí hace falta ya una asamblea informativa, amplia, y lo voy a hacer no sólo en el Zócalo sino lo vamos a hacer después en todos los estados. En mis giras va a haber asambleas a partir del 20 (de noviembre), con ese empezamos”, dijo López Obrador ayer en la mañanera. Además de la del Zócalo capitalino, realizará asambleas informativas en todos los estados del país. Para esos recorridos, mítines y actos, se pinta solo; pero esas “asambleas”, son sólo el punto de partida. A partir de ellas, se desdobla una estrategia mayor de difundir su 4T, acaparar espacios mediáticos y consolidarse como dueño de la conversación pública. “Tenemos que ver si de manera voluntaria, consciente, sin prohibir, porque está prohibido prohibir, asisten los que ya tienen dos dosis (de vacuna contra COVID), por ejemplo. Invitamos a que lo vean por las redes o por la televisión, que interactúen con nosotros los que tienen una sola vacuna, en fin. Estamos viendo que los que están enfermitos, que se queden en casa”, señaló. El Presidente retomará una de sus mayores fortalezas y cualidades como político. Sabe hacerlo y lo disfruta, pero no es casualidad. La consulta por la revocación de mandato está a la vuelta de la esquina. López Obrador entrará en modo campaña. Muchas de sus decisiones y resultados de gobierno son cuestionables, sin duda, pero en el territorio, gastando la suela de los zapatos, no hay quien le gane. Lo suyo es hacer campaña y en esas andará. Eso.
Alito se queda en el tricolor y prepara estrategia para hacer contrapeso a la 4T. Más allá de los dimes y diretes, teorías de la conspiración y grillas soterradas, es un hecho que Alejandro Moreno Cárdenas no renunciará a la dirigencia nacional del PRI, tras el resultado de las elecciones del 6 de junio pasado. No sólo eso. Mantendrá la alianza con el PAN y el PRD en el Congreso de la Unión, buscará coaliciones de cara a los comicios de 2022 y, si las condiciones están dadas, buscará un candidato común por la Presidencia de la República en 2024. Con base en conversaciones con dirigentes actuales y diputados electos del tricolor, podemos concluir que Alito está firme en la presidencia del CEN y, quienes en este momento aspiran a sucederlo en el cargo, se quedarán con las ganas. Bajo ninguna circunstancia, me dicen, dejará al partido, porque, junto con panistas y perredistas, incluso más que con viejos priistas, llegará con una estrategia político-legislativa para hacer frente al gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Estarán abiertos al diálogo y la negociación con la 4T, pero no serán sumisos ni complacientes. Todo lo que se ha dicho sobre una virtual alianza de Alito con AMLO y Morena es parte de un deseo frustrado y hasta una provocación de quienes promueven esa narrativa. La estrategia que llevarán los priistas a San Lázaro, encabezados por Rubén Moreira, será la de hacer un contrapeso a los abusos de Morena y el Presidente, porque en esto se juegan su futuro como partido. Están conscientes, sin embargo, que serán objeto de ataques y persecuciones por parte del gobierno. Pero aseguran que están dispuestos a correr el riesgo, razón por la que pondrán en primera línea de batalla a políticos jóvenes que no sean blanco fácil. Su apuesta son hombres y mujeres sin un pasado administrativo ni de gobierno, que los haga vulnerables a las persecuciones. En el caso específico de Alito, me dicen que es muy probable que el gobierno busque presionarlo con viejas y nuevas acusaciones, no sólo en su patrimonio personal, sino en su gestión como gobernador de Campeche. Pero están ciertos de que responderán a cada uno de los ataques, con acciones políticas, en los tribunales o en la arena pública. No se quedarán de brazos cruzados, ni esconderá la cabeza como se ha especulado. El nuevo PRI, me aseguran, también estará listo para demostrar, documentar y señalar todas las irregularidades que ha cometido Morena en el gobierno federal, en los estados y en un sinfín de alcaldías, incluidas las de la CDMX. La estrategia de Moreno y la nueva cúpula del tricolor se puso en marcha desde la selección de candidatos y, si bien sufrió importantes descalabros en algunos estados, como Campeche, su tierra natal, la cantidad de diputados que logró ganar, dicen, les permitirá mantenerse contra todos los pronósticos. La estrategia incluye también el ajuste de cuentas con sus malquerientes, entre quienes se encuentran varios de los que se han mencionado para sucederlo como presidente del PRI. Ojo.
Con o sin Morena, Ricardo Monreal será candidato presidencial en 2024. Aunque todo hace parecer que quedó zanjado el conflicto que motivó la imposición de Olga Sánchez Cordero como presidenta del Senado, lo cierto es que hoy, más que nunca, se ahondó el distanciamiento político de Ricardo Monreal con el presidente Andrés Manuel López Obrador y su círculo más cercano en la 4T. Desde hace algunas semanas, se especuló con mucha insistencia en torno a un supuesto enojo del primer mandatario con el zacatecano. El senador minimiza los comentarios y el jefe del Ejecutivo evade el tema. Tampoco le dio importancia públicamente. A pesar de eso, de manera soterrada y no tanto, los dos han hecho todo para dejar claro que existe un “rompimiento” de cara a la sucesión de 2024, pero nunca lo aceptarán ante los medios. No hay motivos aparentes para ventilar sus diferencias. Además, no están en igualdad de circunstancias. La voz del Presidente es muy poderosa y Monreal tiene claro cuál es su papel en este momento. Acepta todo lo que venga de Palacio Nacional, porque, de lo contrario, corre el riesgo de ser víctima de la cargada y ser desterrado de Morena, lo cual es algo difícil de pensar para quienes lo conocen. Lo que sí, es que Ricardo es el único político que puede poner en riesgo el triunfo de Morena en 2024 y encabezar una rebelión. Ni a él ni a López Obrador conviene que pase en este momento. Lo que sí es un hecho es que esa posibilidad siempre estará latente y llegará cuando deba llegar, si crece el distanciamiento entre ambos. Hoy en día, varios morenistas, de los duros y algunos de los no tan duros, quieren que Monreal se vaya del partido. Pero él ya dijo que no lo hará. Se quedará para dar la pelea al interior de Morena y en su momento, cuando llegue la hora de definir quién será el candidato presidencial, se verá para dónde jalar. Lo cierto es que ha dicho que, sí o sí, buscará la silla del águila en 2024. No sólo eso, lo hará con o sin Morena. Y es aquí donde corre un riesgo importante el proyecto de sucesión de AMLO. Si impone a alguien que no sea Monreal, el zacatecano buscará la candidatura por otro instituto político. Y entonces sí, el partido guinda podría quedar muy menguado con el riesgo de perder la elección. Ambos saben que otros partidos podrían darle cobijo, incluso alguno de los que hoy tiene Morena como aliado. Todo eso a menos que Monreal cambie su proyecto político en los próximos tres años. Pero eso no se ve factible, porque va por la grande a como dé lugar. Esta vez, no piensa claudicar como en 2018, cuando se hizo a un lado para darle la candidatura del gobierno de la CDMX a Claudia Sheinbaum. En aquella ocasión, se mantuvo firme y se alineó con AMLO, a pesar de que otros partidos, entre ellos el PAN, le ofrecieron la nominación. Esta vez, me dicen, todo será diferente en 2024. Monreal será candidato. Nadita.
Para finalizar… El diputado federal por el VI Distrito de Tuxtla Gutiérrez, Jorge Luis Llaven Abarca, se integró a la Comisión de Puntos Constitucionales en San Lázaro, cuya primera actividad fue la reunión con la directiva de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), encabezada por Manuel Bartlett Díaz, quien manifestó que el compromiso es atender y analizar las iniciativas de reformas que garanticen el bienestar del pueblo de Chiapas y de México; luego de señalar que la reforma energética es uno de los ejes prioritarios para garantizar el acceso a más servicios a la población * * * Villaflores con Mariano Rosales Zuarth en su naciente segundo trienio (2021-2024), se consolida como un bastión tucán y, además, un punto de referencia regional y estatal. Tan es la joya de la corona verde que hasta el corazón de la frailesca llegó Carlos Puente, vocero nacional del PVEM y coordinador parlamentario de los diputados verdes, para atestiguar su toma de protesta como alcalde reelecto. Así que a nadie sorprenda que tenga aún mucho futuro. Por eso, plantea: “Lo mejor está por venir”. Y no sólo se refiere a su gobierno local * * *El senador Eduardo Ramírez no pierde el tiempo. Terminó su encargo de Presidente del Senado de la República, lo que le trajo buenos dividendos políticos, pero el trabajo no ha parado, incansable se le ha observado en la Comisión de Puntos Constitucionales que ahora preside: Es un operador per se, de gran olfato y estratega nato. Movimiento clave para el comiteco que lo convierte en personaje estratégico en la cuatroté. Hay ruta.
¿Cómo ve?
Así las cosas…









