“DIALOGOS PARA LA TRANSFORMACION”

“DIALOGOS PARA LA TRANSFORMACION”

LEKIL KUXLEJAL “BUEN VIVIR”: Herencia filosófica milenaria y prosperidad compartida de los pueblos originarios.

Javier López Sánchez

La compartencia de la palabra es uno de los mejores métodos de aprendizaje en comunidad como decimos los Maya Tseltal. He aquí dono mi palabra, bueno, en realidad nada es mío en lo individual, todo deviene de un pensamiento colectivo, de un constructo social e histórico. Esta donación de la palabra, es una síntesis contenida en mi Libro Lekil Kuxlejal “Buen Vivir”, Interculturalidad y Educación, próximo a publicarse.

El Buen Vivir es una forma de vida colectiva de los pueblos mesoamericanos y del continente americano. Algunos países lo han elevado a rango Constitucional, tal es el caso de Ecuador en el año 2008 y Bolivia en el año 2009;aunque sus antecedentes datan delPlan Amazanga en el año de 1992 que planteó el concepto de “Buen Vivir” como Sumak Kawsay en Ecuador, enBolivia como Suma Qamaña y Lekil Kuxlejal, por los pueblos Tseltales y Tsotsiles en México.

El Lekil Kuxlejal es una frase clave y no un concepto dentro de la cosmovisión Maya Tseltal. Su significado va más allá de la idea del bienestar material, porque enaltece la vida digna en armonía y plenitud. Se trata del equilibrio del estar y el ser individual, así como de la comunidad entera con el cosmos y la madre tierra-naturaleza. A diferencia de otras culturas, dentro de la cosmovisión Maya Tseltal, este contenido filosófico muestra la unidad en la diversidad y el todo, entre la vida y el mundo tierra donde cobra sentido el Kuxlejal “vivir”, es decir, la existencia y sentido de la vida.

El Lekil Kuxlejal, es principio y guía práctica para la vida cotidiana de las personas en sus diferentes facetas; en su íntima relacionalidad, entendida como kileljba o kochelinjba ta kot´an sok ta jch´ulel, ta jnopel “mirarme o adentrarme a mi mismo, a mi propio corazón, a mi alma-espíritu, a mi propio pensamiento”. Este es un orden interior que mira con claridad otros corazones, otras almas, otros espíritus, otros sentipensamientos para edificar el orden exterior. Sus fines supremos son el xlamet y el xkuxet ot´aniletik, o sea, la calma y la paz de los corazones de cada persona y de la comunidad viva en armonía con la madre tierra-naturaleza; de ello, deviene el snichimal ot´anil, esto es, el goce, el saboreo, el florecimiento y la paz de la vida individual y colectiva; que exige corazonar el pensamiento, el lenguaje y las acciones para la transformación con consciencia.

La filosofía Maya Tseltal,permite abrazar la impermanencia de la vida para comprender que todo es efímero. Es sentido y horizonte para alcanzar la plenitud de la vida en comunidad. Este pensamiento se construye de manera social, comunitaria e histórica buscando edificar el bienestar y la felicidad compartida entre las personas y la comunidad, comprendiendo la estrecha relación con el cosmos – universo y con los diversos seres sintientes vivientes en el seno de la madre tierra-naturaleza.

En esta visión ético-filosófica de vida, la construcción del Bien Común va de la mano con la Prosperidad Común y se basa en las corresponsabilidades individuales y sociales. Es un pensamiento comunitario, colectivista e incluyente, no excluye a nadie, y allí es donde cobra sentido hablar de la Prosperidad Compartida, que busca que nadie se quede atrás ni nadie se quede fuera, sino todo lo contrario, todas las personas como seres sintientes tienen derecho al goce y disfrute de la vida con mejores oportunidades de bienestar, ingreso económico, paz y felicidad. El Lekil Kuxlejal sustantivamente fomenta la igualdad, equidad e inclusión social integral en la vida de las personas y las colectividades sociales. Se trata de pensar en lo que supone gozar de la felicidad de las otras y los otros.

Los fines del Lekil Kuxlejal requieren de valores como el Ich´el ta Muk´ que se centra en el ver y sentir a las otras personas y a la madre tierra-naturaleza como grandiosas y merecedoras del más alto nivel de respeto. El Ich´el ta Muk´ es ética colectiva comunitaria, relacional e intercultural que reconoce que nadie es una hoja suelta, pues somos como la mazorca de maíz con sus granos unidos, necesitándonos los unos a los otros, ya que nadie sobra en el mundo tierra-naturaleza. Si no hay Ich´el ta Muk´, o sea, si no hay respeto a las otras personas y a la madre tierra-naturaleza, no hay bien común ni prosperidad común compartida. En síntesis, no hay Lekil Kuxlejal. 

Este pensamiento Maya Tseltal cobra especial relevancia en un mundo donde al parecer la vida se encuentra en completa perplejidad, en una suerte de encrucijada de delirio social, donde la indiferencia, la exclusión, la discriminación, la desigualdad, el individualismo y el materialismo sin espiritualidad vulneran la vida humana y atenta contra los excluidos y vulnerados. En el pensamiento Maya Tseltal la clave para la fraternidad, la solidaridad, la felicidad, la paz y la sostenibilidad social, es el Lekil Kuxlejal por ser pensamiento ético que abraza la pluralidad y la dignidad de todos los seres sintientes.

Este legado ancestral se armoniza con la política humanista impulsada por el Dr. Eduardo Ramírez Aguilar, Gobernador Constitucional del Estado de Chiapas. La intersección entre la herencia cosmogónica y la política humanista pueden ser el cimiento que fortalezca el humanismo chiapaneco transformador en estrecha relación con el humanismo mexicano; en una propuesta que articule valores en la memoria colectiva con principios políticos progresistas. Esta convergencia propicia un marco sólido para abordar los desafíos sociales y políticos actuales de Chiapas, promoviendo la solidaridad, la inclusión, la justicia, la equidad, la interculturalidad, como pilares fundantes de la pluriversidad chiapaneca.

La base ético filosófica y los valores Mayas Tseltal y Tsotsil han perdurado en la memoria colectiva a lo largo de la historia, con visión para pensar en un nuevo orden social, cultural, económico y político que permita tejer el lienzo infinito de la chiapanequidad. Por tal razón, abrazar y promover el humanismo chiapaneco transformador es más que adoptar una ideología política; es la vuelta a nuestra humanidad terrenal, donde las personas y la madre tierra-naturaleza son el centro de nuestros sentires, pensares y haceres, es la reivindicación de nuestra historia gloriosa, de la riqueza de nuestras identidades y; de la construcción de un futuro esplendoroso y transformador de Chiapas.

*Maya tzeltal. Rector UNICH

Compartir:

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *