El espejismo de las cifras anuales frente al freno del consumo

Eduardo Ruiz-Healy

Cuando el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, entregó el 8 de septiembre a la Cámara de Diputados los Criterios Generales de Política Económica 2027, el documento calculaba para este año un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de entre 1.0 y 2.0%, y de entre 1.5 y 2.5% para el próximo. Seis semanas después, el martes 20 de octubre, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) difundió su Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), según el cual en septiembre la economía estuvo 3.7% por encima de su nivel de un año antes. Respecto de agosto subió apenas 0.1%, y en agosto había subido 0.5%.

La cifra anual, que compara contra septiembre de 2025, es la que suele llegar a los titulares. La mensual, menos vistosa, registra lo sucedido de un mes a otro. El IOAE ofrece además la trimestral, 0.99% para julio-septiembre, luego de 1.77% de abril a junio. 9Y la industria, que en agosto había crecido 0.6% mensual, en septiembre lo hizo 0.1%. Un empresario que piensa en contratar, comprar maquinaria o abrir sucursal difícilmente se guiará por lo que vendía hace doce meses.

Del lado de los hogares, el Indicador Oportuno del Consumo Privado, que el INEGI publicó el 16 de octubre, estimó que su gasto en bienes y servicios aumentó 0.6% anual en septiembre. Comercio y servicios, según el IOAE, crecieron 4.0% anual, y la industria 3.6%, pero producir más no equivale a vender más a las familias, y es en las compras de éstas donde el avance se limita a seis décimas.

A las exportadoras, cuyos clientes están en buena medida en Estados Unidos, les puede ir bien mientras el restaurante, la tienda de la esquina o el taller mecánico dependen de lo que la gente gasta cada quincena. Así se explica que el promedio nacional suba aunque muchos negocios vendan menos. Si la situación dura algunos meses, el dueño le compra menos a sus proveedores y la contratación prevista se queda en espera.

La ENOE de septiembre, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo que el INEGI publicará el jueves 22 de octubre, dirá si el consumo flojo ya pasó al mercado laboral. Por lo general el ajuste no empieza con despidos, sino con vacantes que no se cubren y menos horas extra. En casa, la compra del automóvil, del refrigerador o el enganche de la vivienda se aplazan.

Para el fisco el razonamiento es sencillo: si las empresas venden y ganan menos, pagan menos IVA e ISR, y el gasto en servicios, programas sociales, obra pública e intereses no se ajusta en la misma proporción. El Paquete Económico calcula que el costo financiero de la deuda absorberá 17.21% de los ingresos presupuestarios en 2027, el porcentaje más alto desde 1999. Menos crecimiento deja menos margen para cubrirlo sin endeudarse más.

Las siguientes cifras llegarán el 30 de octubre, con la estimación oportuna del PIB del tercer trimestre, y el 23 de noviembre, con el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de septiembre. En julio, el IOAE había anticipado 2.8% anual y el IGAE terminó en 3.3%, así que la estimación puede moverse. Mientras tanto, el 3.7% anual, el 0.1% mensual y el 0.6% del consumo son ciertos a la vez. Hacienda hizo sus cuentas para 2027 con promedios anuales y un rango de un punto porcentual. Las nóminas se pagan con lo que se vendió el mes pasado.

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