Desde mi Trinchera
Diego Victorio
El acuerdo
El acuerdo estribaba en que nadie pagara un alto costo político, que no escalara más allá del escarnio mediático.
Debía tejerse finamente, con el cuidado necesario de que las partes importantes inmersas en el tema salieran ilesas, políticamente hablando.
La anulación de los resultados de las elecciones municipales en San Cristóbal de las Casas y Frontera Comalapa, está sujeta a un acuerdo político, definitivamente.
Lo sucedido en el Tribunal Electoral de Chiapas(TEECH) debía hacerse, aunque no hubiera elementos para revocar las constancias de mayoría de Mariano Díaz Ochoa y Carlos Ramírez Aguilar.
El tema tiene un fondo: y es, exactamente, un pago a una solicitud expresa.
En julio, una fuente segura, alertó a este columnista de que un emisario del líder nacional de Morena, Mario Carrillo Delgado, habría solicitado un favor especial a la gente que opera temas políticos en la aldea, relativo a un tema electoral.
Sin tener más datos a ese respecto se presumió siempre que se trataba de los resultados de la elección de San Cristóbal de las Casas, por la conmiseración de Delgado con el excandidato de Morena Juan Salvador Camacho, al sentirlo tan alejado de las aptitudes de su progenitor, a quien Mario Delgado siempre llamó maestro.
Pese a no haber elementos y a sabiendas de que en instancias federales la opinión del Tribunal Electoral de Chiapas sería revocada, esa compasión de Delgado a Camacho lo movería a pedir el favor, a través de un enviado, a personajes aldeanos
de ayudar a Juan Salvador, ya no tanto a Morena, sino al hijo de un personaje que Mario admiró tanto.
Y, sí, el viernes 27 de agosto los magistrados locales decidieron anular la elección de San Cristóbal de las Casas y, para que aquello no fuera tan obvio, metieron en el mismo saco el triunfo indiscutible del pevemista Carlos Ramírez Aguilar, de Comalapa.
De acuerdo a especialistas en derecho electoral, la sentencia de anulación es blandengue y cocinada para que rebote en la siguiente instancia.
El criterio está hecho a modo, para que, en la Sala Regional del Tribunal Federal Electoral de Xalapa, Veracruz, el pleno le devuelva sus constancias de triunfo al coleto Mariano Díaz Ochoa y al comalapense Carlos Ramírez.
Y es que, no existe base jurídica para esgrimir que se haya roto la cadena de custodia ni las presuntas violaciones a los principios de certeza en el escrutinio y cómputo, como precipitadamente arguyeron los magistrados locales.
En una lectura fina, la supuesta sentencia aleccionada de los magistrados chiapaneco, concluye en que los favores están pagados.
El operador político aldeano sacó con complicaciones el tema. Él se la “rifó” hasta dónde llega su jurisdicción, el TEECH.
Es decir, el contacto de Delgado no tendría nada que reclamarle.
Entre tanto, el asesor del dirigente nacional de Morena, seguramente, argumentará en su “speech” que el Poder Judicial de la Federación es enemigo de la Cuarta Transformación y, ahí ya no se podrá hacer nada, pero en Chiapas si metió las manos.
Venderá como su labor intelectual el resultado del TEECH.
Cumplió, a medias, pero al menos ilusionó unos días a sus candidatos.
En suma, tanto el operador político aldeano como el emisario de Mario Delgado, socializarán qué hicieron su máximo esfuerzo pero que aquí el verdugo fue el Poder Judicial federal que no colaboró.
Y, sí, los magullados serán los candidatos de San Cristóbal Juan Salvador Camacho y de Comalapa Rey David Gutiérrez que, cayeron en el garlito.
Los magistrados locales, volverán a ser exhibidos por el pleno de Xalapa, pero como todo abogado defenderá su óptica, acumulando una amonestación más.
Mariano Díaz y Carlos Ramírez, recuperarán su constancia, tras la culminación de un filme digno de un trofeo. Al Tiempo.
Comentarios Atrincherados
*** Atención con la alcaldesa de Tapachula Rosy Urbina, que ayer en la gira del Presidente Obrador, recibió el respaldo de los mandatarios nacional y estatal.
Importante para su carrera política, que va en franco crecimiento. HASTA PRONTO.









