Roberto Emiliano Jiménez Matuz
Por primera vez en la historia de México, las y los ciudadanos tendrán la oportunidad de elegir directamente a quienes impartirán justicia en el país. Este hecho marca un parteaguas democrático en la vida nacional y coloca a la juventud en el centro de esta transformación.
El próximo 1 de junio de 2025, México vivirá una jornada histórica: la primera elección popular para designar jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial Federal. Esta reforma, que entró en vigor el 15 de septiembre de 2024, es resultado del mandato popular expresado en las urnas durante las elecciones de 2024, cuando el pueblo mexicano construyó las mayorías necesarias en los congresos federal y locales para hacer posible esta transformación.
La elección judicial representa un paso firme hacia la democratización de la justicia y la aplicación de los principios de austeridad republicana. Y en este escenario, la participación de las y los jóvenes será determinante.
¿Por qué es tan importante que las juventudes participen?
Porque las juventudes no somos el futuro: somos el presente de la democracia mexicana. Nuestra participación activa puede marcar la diferencia entre mantener un sistema de justicia distante o transformarlo en uno verdaderamente cercano, transparente y comprometido con las causas sociales.
Las y los jóvenes hemos demostrado ser una generación crítica, informada y con un fuerte sentido de justicia. En nuestras manos está la posibilidad de romper con inercias del pasado, cuestionar estructuras obsoletas y elegir a juzgadoras y juzgadores que realmente representen los valores de equidad, inclusión, derechos humanos y legalidad que el país necesita.
Además, esta elección no es solo un ejercicio electoral más. Es una oportunidad histórica para que las juventudes decidamos cómo queremos que funcione el sistema judicial que resolverá los grandes retos de nuestro tiempo: la justicia climática, los derechos digitales, la equidad de género, la libertad de expresión, la justicia penal y muchos más.
Participar es ejercer el poder de cambiar las reglas del juego desde su raíz. Votar en esta elección judicial es una forma concreta de defender lo que te importa.
¿Cómo será el proceso?
6 boletas diferentes según el cargo a elegir, cada una con estructura, color y tamaño distintos.
Las y los votantes deberán marcar, de manera libre y secreta, el número correspondiente a la persona candidata de su elección.
Todas las boletas se depositarán en una urna única.
La elección se realizará a distintos niveles: nacional, regional y por circunscripción, dependiendo del tipo de tribunal o instancia judicial. Además, la difusión de los perfiles y sus propuestas inició el 30 de marzo y concluirá el 28 de mayo, permitiendo a la ciudadanía conocer a fondo a quienes buscan ocupar estos cargos.
Las nuevas generaciones tenemos hoy la posibilidad de incidir directamente en la conformación del Poder Judicial, rompiendo con la opacidad y exclusividad que históricamente ha rodeado estos procesos. Votar en esta elección es un acto de responsabilidad, conciencia y poder del pueblo.
Participa, infórmate y decide. El futuro de la justicia está en tus manos.










