El ser, la otredad y la elaboración de memes

El ser, la otredad y la elaboración de memes

El Hipsterbóreo

Luis Fernando Bolaños Gordillo

“En sí misma, toda idea es neutra o debería serlo; pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias”.

Emile Ciorán

¿Qué motivaciones hay para elaborar y compartir memes en las redes sociodigitales? Responder a esto implica caracterizar encuadres que están más allá de una ocurrencia; estamos ante posicionamientos llenos de ironía, sarcasmo y humor negro, que muestran la complejidad de la condición humana en su relación con el mundo.

Los memes son un distintivo de los nativos digitales, quienes desde el anonimato o de la hipervisibilidad, concilian el interior y el exterior de algún personaje al que le imprimen una trascendencia humorística convertida en aparición –o serie de apariciones- encaminada a fijarse con cierta intencionalidad en la memoria colectiva.

En apariencia, los memeros fortalecen la cultura participativa, porque dotan de significado a algo que otras personas no han percibido; pero sus creaciones que forman parte de un sistema de producción, son síntoma de cómo interpretan su estar en el mundo en función de su grado de percepción de la otredad.

Estos personajes han construido una parcela de poder en los territorios digitales al encuadrar humorísticamente al sujeto que llamó su atención; las imágenes, lejos de ser autodeterminadas, corresponden a las vivencias que se tienen dentro del sistema, es decir, hay un asunto ontológico donde un ser fragmenta a otro para mostrarlo de manera chusca.

Lo existente en los memes, va más allá del chascarrillo, hay una reducción arbitraria de las circunstancias del ente ridiculizado que fue convertido en significante humorístico; el sarcasmo, en apariencia, busca propiciar una experiencia chistosa, pero la intencionalidad tiene una parte profunda donde se entrelazan la idiosincrasia y el sentido del humor.

Hay que ver esa parte profunda para determinar si hay una fidedigna comprensión del personaje memeado y sus circunstancias -el sentido fenomenológico- o de lo contrario, se están fijando posicionamientos políticos, ideológicos, machistas, aporofóbicos, clasistas, etc., que muestran con claridad de qué están hechos los memeros.

Los memes dan cuenta de la subjetividad que hay en la infinidad de maneras en que alguien se identifica o se desmarca de ciertos hechos o personajes; el sistema a través del consumo de imágenes fomenta ideologías, estereotipos o maneras de ser que son expresadas a través de un sentido del humor que rara vez es novedoso.

En un sentido pretederminista, los memes contribuyen a los procesos de colonización del pensamiento y a la imposición sutil de formas de ver a la otredad; dichas imágenes influyen para generar una percepción positiva de los valores hegemónicos del sistema y en la denostación de toda aquella instancia que piense o actúe de manera distinta.

Las subjetividades e intersubjetividades tampoco escapan al utilitarismo y, en este sentido, si se quiere provocar alguna reacción desfavorable hacia alguien de parte de un sector y convertirlo en el objeto de la burla, un meme podría cumplir tal cometido de acuerdo al marco sociocultural desde el que se está compartiendo. Este marco nunca será neutral: detrás de un meme hay encubierta una ideología.

En esos encuadres van de por medio la idiosincrasia, historias de vida, imaginarios sociales, costumbres y el consumo cultural de quienes las elaboran, porque no son solamente un pequeño fragmento humorístico, también cuentan un sentir, una adscripción o una historia –muchas veces distorsionada- que tendrá cierta vigencia en las redes sociodigitales mientras se sigan compartiendo.

Para agradar a ciertos sectores, un memero podría violentar simbólicamente a los pueblos originarios, a los grupos feministas, a los que tienen preferencias sexuales distintas, a los fanáticos de algún equipo de futbol –un opio más-, a los que tienen creencias religiosas ajenas, etc.; todo bajo un prisma de ideología y consumo cultural que son las fuentes del memeverso neoliberal.

Los memes son los encuadres donde el neoliberalismo, las ideologías, el mercado, o el consumo se experimentan a sí mismos a través de las vivencias condicionadas de quienes los elaboran; son escasos los memeros que tienen la condición de ser realmente emergentes, porque la mayoría reproduce su predeterminismo procesando imágenes basadas en sus formas tradicionales de consumo.

Estas imágenes no escapan a la homogeneización de las formas de emitir contenidos, así como de las maneras de consumirlos; esto provoca que paulatinamente vayan perdiendo su condición novedosa para ser simplemente parte de la rutina diaria.

En síntesis, como reflejo de nuestro tiempo, los memes son mercancías que han transformado las interacciones simbólicas y son muestra de la cada vez más creciente dependencia hacia las redes sociodigitales; eso convierte a gran parte de estas creaciones como reproductoras de la ideología del sistema en su conjunto.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *