Dr. José Antonio Ramírez Díaz
Después de seis años de iniciado el proceso transformador en el país, se ha avanzado de manera significativa. Se habla de éste periodo, como el primer piso de la transformación, lo que implica que el proceso ha cumplido su primera etapa. A la vez, plantea nuevos desafíos.
La transformación, se entiende como un proceso en construcción. Para el denominado primer piso, los avances han sido significativos en todos los ámbitos sociales; destaca la recuperación de los sectores estratégicos, la inversión en infraestructura y los programas para el bienestar social. Se habla de una primera fase del proyecto transformador, sin embargo, el impulso solo se ha dado desde el Poder Ejecutivo Federal y no se ha logrado replicar en los estados.
El supuesto primer piso del proceso de transformaciones no existe en Chiapas. De hecho, la Cuarta Transformación es letra muerta. Lo que se ha avanzado ha sido a partir de los programas federales. Podemos cuestionar ¿Cómo se ha recuperado el proyecto de construcción de nuevas y mejores condiciones de vida para los chiapanecos? ¿Hay algo más que un discurso de la 4T en las políticas estatales? ¿Qué beneficios sociales, económicos, educativos y culturales ha habido en Chiapas en los últimos 5 años? Más allá de los discursos, no hay indicios de resultados.
En materia educativa, las cifras son alarmentes, de acuerdo al informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), del mes de Abril de 2021, Chiapas, ocupa el primer lugar de rezago educativo en educación básica a nivel nacional con un 59.87% de su población.
- Población de 15 años y más con educación básica incompleta 53.25%
- Población de 6 a 14 años que no asiste a la escuela 6.9%
- Población de 15 años y más analfabeta 14.84%
En cuanto a infraestructura:
- El 8% de las escuelas de educación básica, no cuentan con sanitarios
- El 61% no cuentan con lavamanos y
- El 40% no cuenta con agua potable o entubada
La estadística del sistema educativo estatal da cuenta que, Chiapas, ocupa los últimos lugares en los principales indicadores, tales como el abandono escolar en secundaria con el 3.8% que lo ubica en el lugar 29 de 32; y el lugar 32 en los niveles de absorción de la demanda potencial con un 85.6% (SEE:2023)
Los indicadores educativos, muestran que, el 72% de las instituciones de educación preescolar y primaria son multigrado, debido a la geografía y distribución poblacional y se encuentran en comunidades rurales. Las escuelas son principalmente unitarias y bidocentes dependiendo de la matrícula escolar. Los docentes se enfrentan a retos importantes en su labor educativa, debido a que realizan simultáneamente actividades pedagógicas, directivas y administrativas, además las alumnas y alumnos tienen diversas características y niveles de desarrollo.
En educación media, la estadística, refleja que Chiapas, ocupa el último lugar en absorción de la demanda potencial, con un 88%; el primer lugar en reprobación con un 5.5% y el último en cuanto a cobertura se refiere con un 62.3%, con respecto a las otras entidades federativas del territorio nacional (SEE:2023). Panorama nada alentador, que indica que, en la educación media chiapaneca, después de seis años de iniciado el proceso transformador, el primer piso, de la cuarta transformación, no existe.
Para el nivel superior, las estadísticas muestran que Chiapas, ocupa el último lugar a nivel nacional en cuanto a cobertura se refiere con un 13.4% y el último lugar en cuanto a la absorción del nivel medio con un 37.0% (SEE:2023).
Estos porcentajes, son una muestra de la situación en la que se encuentra la educación en Chiapas y representan apenas, una breve aproximación que revela la necesidad de una atención urgente para superar una problemática educativa muy compleja. El panorama es desalentador.
El magisterio estatal, está abandonado. La orientación en los Consejos Técnicos Escolares de los diferentes niveles educativos, se limita a una narrativa de las recomendaciones de las autoridades centrales, fuera de contexto, por lo que, la propuesta que plantea un cambio significativo en la manera de concebir y desarrollar el currículum, seguirá pendiente en las aulas del sistema educativo chiapaneco.
La autoridad educativa estatal, no se ha enterado de esta nueva forma de concebir la educación, las estructuras oficiales, se limitan a reproducir textualmente las indicaciones centrales, sin previo análisis de la pertinencia de éstas, en las diferentes regiones de la geografía estatal. La capacitación en cascada se mantiene como la única opción para orientar al magisterio. La verticalidad en las relaciones de autoridad es pasmante, no se ha comprendido, que es preciso transitar a una visión flexible y realista sobre la toma de decisiones en el quehacer educativo. La confusión, es actualmente el rasgo distintivo que caracteriza al magisterio chiapaneco.
Las estructuras organizacionales con las que actualmente opera la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), son obsoletas e ineficaces. No responden a las exigencias de un modelo educativo flexible, contextualizado y realista. Provocan contradicciones y falta de coordinación entre las áreas que las componen, al interior, existe una duplicidad de funciones sin precedentes, mientras que el manual de organización no se ha actualizado en 20 años. Es necesario, revisar y actualizar la estructura operativa, para mejorar su integración y funcionamiento.
Existe un uso discrecional y político de la normatividad en todos los niveles educativos, teniendo como consecuencia, el relajamiento de la Norma, la violación y atropello de Derechos, el uso abusivo del poder y la emergencia de la corrupción.
Los resultados están a la vista, la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), no hizo la tarea, está reprobada en el ciclo escolar 2018-2024.
La reorientación y transformación de los procesos educativos en Chiapas, es impostergable, se deben generar las condiciones para articularlos a un modelo de desarrollo con paz social y asociarlos a las necesidades de los perfiles que requiere la relocalización (nearshoring), de segmentos productivos artículados al tren interoceánico y su relación con los nuevos procesos y nuevas necesidades de educación y desarrollo cultural, que demanda el proyecto de desarrollo de la frontera sur.
REINGENIERÍA EDUCATIVA
El gobierno de la nueva ERA, deberá atender de manera prioritaria las realidades educativas chiapanecas, impulsando un proyecto de reingeniería educativa que contemple:
- Regionalizar los procesos de educación en todos sus niveles, de acuerdo con las problemáticas y necesidades de enseñanza aprendizaje en contextos urbanos (centros de población medios y grandes), rurales (comunidades pequeñas con actividades agrícolas y ganaderas) y étnicos (localidades con población indígena).
- Considerando las Reformas y orientaciones educativas federales, codiseñar curricularmente los programas de estudio de acuerdo con las historias y contextos locales.
- Poner en el centro de los procesos educativos al aula; considerada como el espació-tiempo de síntesis del conjunto de relaciones sociales. En el aula interactúan historias de alumnos, profesores, autoridades, instituciones, padres de familia y comunidades.
- Reforma de Instituciones de Educación Superior (Escuelas Normales) encargadas de formar profesores, de acuerdo con problemáticas y necesidades educativas de cada contexto socio-histórico. Preparar nuevos profesores para la transformación educativa.
- Actualizar, profesionalizar y capacitar a los profesores de la planta académica perteneciente a la Educación Básica y Media Superior para su mejor desempeño en el contexto correspondiente.
- Como estrategia para la transformación educativa deben promoverse posgrados (maestrías y doctorados) para la formación de formadores.
- La integración de la tecnología en las aulas, para cerrar la brecha de acceso y el uso potencial de las herramientas digitales necesarias para que los estudiantes chiapanecos desarrollen conocimientos, habilidades y destrezas necesarias, para enfrentar los retos que demanda una sociedad en constante cambio.
- Reorganizar las instancias académico-administrativas, de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), para avanzar en las transformaciones de la educación en Chiapas
En términos de las realidades chiapanecas, múltiples y heterogéneas y más allá de los discursos, el primer piso de un proceso de transformaciones de la realidad educativa, representa el gran desafío para el nuevo gobierno estatal, La primera transformación en el marco de la Cuarta Transformación:la oportunidad de ejecutar un proyecto de gobierno con potencial transformador, que se convierta, en la fortaleza y trascendencia de la nueva ERA en Chiapas. Por ello, la política educativa debe ser acción pensada y llevada a la práctica para la construcción de un futuro con paz social.










