Escudo de Chiapas ante el Mundo

Escudo de Chiapas ante el Mundo

Por la Conciencia

Dr. Roger Heli Díaz Guillén

  • Disertación de ideas para una visión humanista e intercultural de la identidad e historia

Para comprender y valorar una propuesta basta claridad en la idea expuesta que atender primeramente que persona lo propone; porque desvirtuar a la persona propositiva antes de argumentar refleja un problema ideológico, político, de empatía y personal; que es lo que ocurre con el tema de actualización del escudo de armas de la Villa de San Cristóbal de los Llanos; hoy escudo del Estado de Chiapas por disposición de decreto y ley; donde los iluminados y defensores de las raíces coloniales atacan a un diputado Estatal por plantear el tema de atender la identidad y contenido del Escudo de Chiapas; negando no asumiendo que “descolonizar el pensamiento es un acto de conciencia intercultural hacia lo que somos, lo que fuimos, y hacia lo que queremos ser” (palabras de ciudadano en redes sociales) y como queremos que nos vean como Chiapas y como chiapanecas y chiapanecos.

Hoy el escudo de Chiapas es tema en la opinión pública donde la idea y propuesta de guardar en nuestra historia el escudo de armas del siglo XVI y elaborar el Escudo del Estado de Chiapas que “no reemplace la historia, sino que la complemente” (palabras de ciudadano en redes sociales); proviene de diversas voces además del diputado atacado; que se pronunciaron en el Foro Estatal de Reflexión Jtaleltik ta Kamon: Raíces vivas, identidades y comunidades, celebrado el viernes doce de septiembre del 2025, anteponiendo la identidad milenaria ante la colonia que interrumpió la vida y desarrollo cultural de los pueblos y comunidades indígenas en casi tres siglos (289 años), destacando que la identidad indígena de Chiapas es inexistente en la heráldica de nuestro escudo.

En oposición a la idea y propuesta de un nuevo escudo de Chiapas destacan voces y letras en redes sociales que plantean resistencia y oposición a la idea de deconstruir la imagen de Chiapa ante el mundo, que rescate nuestras raíces que nos dan identidad milenaria interrumpida y contenido territorial, cultural, natural y biocultural; argumentando que se pretende “eliminar vestigios coloniales a partir de una iniciativa nacional del gobierno en funciones. Se pretende borrar lo que fuimos, porqué quitar la corona no es sanar el pasado, es mutilarlo. La descolonización pretende reemplazar la herencia cultural hispánica por una reinterpretación ideológica del pasado”.

Observan una batalla cultural de control ideológico que no trata de justicia histórica sino de hegemonía cultural; confundiendo que lo ideológico y hegemónico del poder presupone la imposición de ideas nuevas que reemplazan la historia e identidad, cuando el tema del escudo es precisamente el respeto intercultural de la pluriculturalidad de Chiapas basado en la deconstrucción de sus raíces milenarias y territorios con contenido cultural, natural y biocultural.

Niegan que Chiapas es pluricultural recomendando que “integremos, pero no reemplacemos una monocultura por otra”, reflejando desconocimiento de nuestra composición pluricultural. Sostienen que el escudo no es una exaltación de la conquista cuando la heráldica habla de imperio, poder, esplendor y conquista. Niegan que el contar con nuevo escudo no es reinterpretar la historia, sino reprogramar la memoria colectiva, cuando en verdad lo que se trata es reconciliar la historia y reconocer que Chiapas no es solo 289 años del poder colonial; es grandeza cultural, natural y biocultural; donde nuestras raíces culturales e identidad no es occidental, es milenaria. No somos fruto de la colonia ni producto occidental. Somos cultura milenaria VIVA.

En este marco de referencia emergen voces y letras en redes sociales que se suman a la idea de deconstrucción de nuestra historia en el marco de la simbología heráldica, planteando que un nuevo escudo “sintetiza la conquista y no representa lo que somos. Hoy se trata no de negar nuestra historia sino de equilibrar las narrativas. Descolonización no es confrontación, es reflexión colectiva para pensar si estamos incluidos o no en la heráldica de nuestro escudo. La idea de un nuevo escudo no pretende reemplazar a la historia, sino complementarla. Chiapas en tiempos de transformación y humanismo requiere de un escudo más completo, más justo, más nuestro”.  (palabras de ciudadanos en redes sociales).

En estas visiones divergentes sobre la existencia y contenido del escudo de Chiapas, resulta sustantivo observar y analizar el cómo ven a Chiapas en el Mundo a partir de nuestro escudo, observando que en la interculturalidad un español que nos visita o visualiza, ve en el escudo de Chiapas su pasado de grandeza y expansión territorial, pero no al Chiapas en sus raíces históricas milenarias que se sostienen en sus pueblos originarios y; un europeo ve imágenes que lo relacionan con la heráldica de su cultura y no la de Chiapas; con excepción del cañón del sumidero.

Debemos reconocer que el colonialismo para los chiapanecos representa 289 años de historia que transformaron formas de vida de los pueblos indígenas e impusieron lengua y religión, alterando cosmovisiones con simbologías de poder y religiosas que no exterminaron raíces de identidad ancestral que se sostienen en la vida de pueblos y comunidades e imaginario colectivo de chiapanecos y chiapanecas; dentro de ellos símbolos y saberes que han llevado a un buen vivir en la vida comunitaria en armonía con la naturaleza y la tierra elevada a madre de la vida.

Concluimos reflexionando que el escudo de una entidad federativa como Chiapas es una determinación de Estado a partir de la iniciativa de intervención del poder ejecutivo y resolución del poder legislativo; que en el marco del humanismo; derechos a la libre determinación; derechos de consulta pública y; consultas previas libres e informadas; resulta congruente y consecuente en democracia participativa establecer ruta de intervención y participación de todos los actores responsables y con derechos de partencia cultural del escudo de Chiapas, que debe considerar TRES momentos: 1. Estrategia y campaña de contenidos de información sobre las diversas visiones sobre el tema de los actores involucrados (poder ejecutivo, poder legislativo, gobiernos municipales; ciudadanos y ciudadanas; pueblos y comunidades indígenas). 2. Consultas públicas y previas. Libres e informadas para la determinación democrática y voluntad de gobierno y ciudadana de elaborar o no un nuevo escudo y; en su caso,                             3. El procedimiento para su elaboración, que puede considerar el partir de diseños elaborados por propuestas institucionales o bien y más recomendable, como lo han realizado otros Estados; de convocar a los chiapanecos y chiapanecas a proponer diseño y contenido para que mediante jueces expertos se identifique el escudo más representativo en un evento público; que resultan acciones que empoderan la intervención ciudadana en la vida pública

Compartir:

2 respuestas

  1. Cambiar el ESCUDO o la historia de una Entidad, por qué el Grupo en el poder, tiene una ideología regionalista, sería una propuesta legítima.

    El día de mañana, otro grupo pensara diferente y otra propuesta .
    Se vale? Sería válido?.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *