Estrictamente Personal

Raymundo Riva Palacio

Hay una bomba de tiempo en Palacio Nacional y Morena que la presidenta Claudia Sheinbaum, si está enterada, debe desactivar. Y si no lo sabe, averiguar y desactivarla también. El detonante es Iván Silva, su estratega electoral y a quien le encargó el proceso de selección de candidatos y las campañas de cuando menos 14 gubernaturas el próximo año. Silva es un riesgo, para ella y para su objetivo de ir remplazando la estructura política obradorista a partir de 2027 por una claudista, al ser una persona de interés del gobierno de Estados Unidos.

Silva, que ha trabajado con ella desde hace tiempo, no es el incondicional que cree. Forma parte de un entramado político con presuntos vínculos con el crimen organizado, razón del interés de Washington en él, previos a su colaboración con la presidenta. Silva, fundador y cabeza de Heurística, la consultora que diseñó la estrategia de Morena, operó el cuarto de guerra y las redes sociales en las campañas presidenciales de 2018 y 2024. Su entrada al círculo de poder de la 4T le abrió la puerta a numerosos gobernadores morenistas. Uno muy importante, clave para Estados Unidos, es Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas.

El consultor, que empezó asesorando campañas en Jalisco y fue colaborador cercano de Aristóteles Sandoval, asesinado en Puerto Vallarta por sicarios contratados por el Cártel Jalisco Nueva Generación poco después de salir del gobierno, manejó varias campañas, como la de Villareal y la de Miguel Ángel Navarro Quintero en Nayarit. Silva tuvo como segundo a un exitoso consultor panameño, Avidel Villarreal, que, como el tapatío, ha estado bajo el radar de las agencias de inteligencia estadounidense desde hace varios años por sus nexos con figuras del crimen organizado.

La bomba de tiempo tiene su detonador en Tamaulipas. 

Silva y Sandoval se relacionaron en ese estado con el abogado Juan Pablo Penilla, que es abogado de Ismael El Mayo Zambada, ex jefe del Cártel de Sinaloa, y participó en la defensa de Miguel Ángel Treviño, el Z-40, ex jefe de Los Zetas y desterrado por la presidenta Sheinbaum el año pasado junto con casi centenar de narcotraficantes. Junto con su socio, Sergio Ramírez, se vinculó con la Unión Tepito, que disputa el control de los negocios ilícitos en la Ciudad de México con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Villarreal y Penilla siguieron viéndose tras las elecciones en Tamaulipas. Peñilla es asesor honorario del gobernador Villarreal, y el consultor es su estratega de comunicación y se cree que se encuentra detrás de la idea de demandar al periódico Los Ángeles Times que publicó que el Departamento de Estado le había cancelado la visa por una investigación abierta en el Departamento de Justicia por su presuntos vínculos con el crimen organizado, y a los medios que reprodujeron la información. El gobernador siempre ha negado todo, pero recurrió al consultor panameño para que le ayudara a resolver el problema con su visa, en lo cual tiene experiencia porque Martín Torrijos, a quien asesoró en su frustrada campaña presidencial en Panamá el año pasado, perdió su visa estadounidense por las mismas razones que Américo Villarreal.

El año pasado, las agencias de inteligencia estadounidenses monitorearon los movimientos del consultor, que vivió en Polanco hasta hace unos meses. Los estadounidenses tienen fotografías de Avidel Villarreal con Penilla en dos restaurantes de lujo en Polanco, en la zona hotelera y en la parte conocida como “Polanquito”, donde comieron en 2024. El consultor panameño dejó su casa en Polanco y se fue a Ciudad Victoria, aunque casi cada semana, de acuerdo con lo trascendido, viaja a Panamá.

El panameño sigue trabando con Silva, aunque no se sabe su grado de involucramiento por estar metido en la estrategia de las campañas para gobernador y el manejo de las redes sociales. Silva, a quien según un funcionario estadounidense también le cancelaron la visa, su socio panameño, Penilla, y el ex líder de Morena y actual secretario de Educación, Mario Delgado, están imputados en dos investigaciones en las cortes federales texanas de San Antonio y Corpus Christie, por presuntos vínculos con el crimen organizado.

Los casos en las fiscalías estadounidenses cruzan por varias figuras de Morena. El principal es Delgado, señalado en la investigación sobre la red criminal que creó el empresario Sergio Carmona con el huachicol en Tamaulipas, de donde salió el financiamiento para ocho gubernaturas a gobernador en 2021, incluidas las de Villareal, Navarro Quintero y Rubén Rocha Moya en Sinaloa. Otro es Ricardo Peralta, representante del gobierno de Tlaxcala en la Ciudad de México, y que se vinculó a ese grupo desde que fue efímeramente director de Aduanas en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y subsecretario de Gobernación cuanto la titular era Olga Sánchez Cordero. Con esa representación habló con los cárteles en Tamaulipas y Sinaloa para sentarlos a negociar la pax narca, que Penilla y Ramírez promovían.

El consultor Villarreal, de acuerdo con datos de inteligencia estadounidenses, diseñó ingenierías financieras para sacar dinero destinado a campañas electorales a paraísos fiscales en el Caribe, y a Panamá, para los hijos del gobernador de Tamaulipas, entre otras figuras de Morena. Su socio Silva también realizó negocios paralelos vinculados a las campañas, según los mismos reportes de inteligencia, como el de camisetas y utilitarios que importaba de China y que presuntamente lo metía de contrabando a México con la ayuda de Peralta y de quien hay varias investigaciones en curso, Andrés Manuel López Beltrán, el polémico hijo del expresidente.

La relación de Silva con personas vinculadas al senador López Hernández y a López Beltrán, lo colocan en las antípodas de los intereses de la presidenta Sheinbaum. En este espacio se reveló la semana pasada que parte del financiamiento para las campañas que le encargó la presidenta, estaba siendo aportado por el empresario Fernando Padilla, que es uno de los que fondean precandidatas afines al senador.

No se sabe cuál de los expedientes en las cortes estadounidenses sobre políticos vinculados con el crimen organizado será el primero en darse a conocer. Cada uno es delicado por la figura involucrada, pero en el caso de Silva, al tener el control de la mayoría de las campañas para gobernador, una imputación pública en Estados Unidos, podría meter en crisis la estrategia operativa de Morena, si no tienen alternativas en caso de que él sea uno de los expuestos en los próximos meses.

[email protected]

X: @rivapa_oficial

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *