Por la Conciencia
Dr. Roger Heli Díaz Guillén
Después de abordar el tema ético de vida de los pueblos mayas originarios en Chiapas denominado Buen Vivir Lekil Kuxlejal; en su contenido de percepción cosmogónica y como reglas de convivencia comunitaria y vida armónica con la tierra y la naturaleza; resulta importante y oportuno dimensionar este principio ético en el marco de los usos y valoración en las políticas públicas, lucha social y academia.
Esta invitación a la academia es destacada en artículo “Pueblos indígenas y naturaleza: la alternativa del buen vivir” de Gloria Alicia Caudillo Félix, que sostiene que en las alianzas que en la historia ha realizado el movimiento indígena internacional, es importante observar que “a partir de esa interacción, se gesta lo que José Bengoa denomina el «etnoecologismo o ecoetnicidad», en el que los dirigentes indígenas recrean su propia cosmovisión, mientras que los ecologistas recuperan elementos de la concepción indígena de la naturaleza y resignifican el discurso ambientalista”.
“En este orden de ideas resulta estratégico la vinculación de los movimientos indígenas con investigadores y clase política porque han elevado el nivel de atención e importancia al tema indígena y el medio ambiente”, ´porqué “el Buen Vivir es un enfoque crítico que pone en cuestión, incluso, el proyecto de la modernidad occidental y sus extensiones expresadas en las nociones de progreso y desarrollo. Esta perspectiva prioriza la eufonía con la naturaleza y el bienestar colectivo sobre la acumulación del capital, que a menudo se realiza a costa de la degradación ambiental y el sostenimiento de las desigualdades estructurales”.
Es decir, el Buen Vivir se trasforma en contenido de política pública e indicador de derechos humanos, al igual que lo derechos enunciados en el reconocimiento de los pueblos y comunidades indígenas como sujetos de derecho público en México en septiembre del 2024 y Chiapas 2025; siendo sustantivo asumir la visión originaria del “Buen Vivir” Lekil Kuxlejal para encontrar los puntos de equilibrio con la visión desarrollista de las políticas públicas; visiones académicas, ambientalistas, defensores de derechos humanos que centran su actividad en la búsqueda de la vida armónica de las comunidades y pueblos indígenas; donde se debe reconocer y partir del valor de la otredad, su visión y misión en la dimensión que concede y percibe a la vida misma la propia comunidad.
Las políticas públicas y la academia deben partir que el Lekil Kuxlejal Buen Vivir es pensamiento colectivo de equilibrio de vida concebido como un todo holístico delimitado en un mundo territorial, natural, cultural y biocultural que incide en lo actitudinal, emocional, intelectual y espiritual del ser humano en sociedad y promueve el equilibrio de nuestras dimensiones. El Lekil Kuxlejal Buen Vivir es forma de vida armónica y respeto de palabra y pensamiento entre las personas; así como con la tierra, el agua y la naturaleza en su biodiversidad. Es una concepción del mundo y la vida donde todos nos correspondemos y necesitamos.
Es pensamiento milenario y resiliente que promueve ambientes de paz, orden, crecimiento humano y comunitario. Es una forma de pensamiento armónico y de paz delimitado en principios éticos de vida que humanizan el actuar, el pensar, el hacer y el transformar; fortaleciendo a la educación intercultural crítica traducida en sujetos humanistas, con valores y principios de actuación con visión de bien común, desarrollo, crecimiento, paz y vida armónica.










