La democracia y el educador
Dr. Gilberto de Los Santos Cruz
La democracia es emocionante. El incremento en el número de Estados adscritos a la práctica democrática ha significado una nueva vida para muchos que ahora viven libres de la opresión política o de reglas autoritarias. Es un término complejo para muchos, especialmente para aquellos en las democracias más recientes. Toma tiempo llegar a entender su significado. Existe mucha información de la democracia. Es deber de los educadores clarificar esta información en términos adecuados a los educandos. El concepto de democracia conlleva un reto especial, incorpora aspectos de comportamiento, aptitudes, conocimientos y actitudes, así como cuestiones sobre la política o el poder.
La manera en que cada educador actúa y enseña influirá en lo que la gente entiende por democracia. Como resultado de ello, hay un debate considerable en la literatura relativa a la metodología para educar sobre la democracia, en la que se valora la interacción, la participación y las contribuciones individuales al debate y al descubrimiento del significado.
Definiendo democracia
El concepto de democracia es complejo y controvertido. Como consecuencia, siempre habrá diferencias de opinión, a pesar de que existan convergencias considerables para una definición básica. La mayoría de las definiciones de democracia se enfocan en cualidades, procedimientos e instituciones. Al haber muchas expresiones de democracia alrededor del mundo, sería prudente que los educadores evitarán el asumir que ciertas prácticas y procedimientos específicos deben ser promovidos y adoptados de manera universal. El entendimiento de cada uno, su experiencia y creencias, y la historia de su país deben incorporarse para crear una definición que sea significativa y práctica para su vida cotidiana. La democracia no consiste de un solo conjunto de instituciones cuya aplicación es universal. La forma específica que la democracia toma en un país es ampliamente determinada por las circunstancias políticas, sociales y económicas predominantes, y es influenciada por factores históricos, tradicionales y culturales. La mayoría de las lecturas sobre democracia comienzan por identificar de dónde proviene la palabra y en dónde se registró y formalizó la primera práctica de la democracia. También proporcionan definiciones de democracia que se han utilizado a través del tiempo. “La palabra democracia proviene del griego demos que significa personas y kratos que significa autoridad o poder.
“gobierno que es conducido con el consentimiento, otorgado libremente, de los ciudadanos.”
“un sistema de gobierno en donde la autoridad suprema proviene de los ciudadanos.”
“Mandato dado por los ciudadanos de un país de forma directa o por representación.”
“La palabra democracia en sí significa gobierno del pueblo. Una democracia es un sistema donde los ciudadanos pueden cambiar a sus gobernantes de una manera pacífica y en que se otorga al gobierno el derecho a gobernar porque la ciudadanía así lo expresa.” La palabra democracia fue acuñada por los antiguos griegos quienes establecieron una forma de gobierno directo en Atenas. Todos los varones adultos se reunían para discutir temas y votaban a mano alzada. Los esclavos y las mujeres no tenían derecho a votar. Esta forma de gobierno consume mucho tiempo y es imposible para las grandes poblaciones reunirse cada vez que una decisión debe ser tomada. Por lo tanto, el paso de la democracia directa (en donde las personas votan directamente sobre cada asunto) hacia la democracia representativa (en donde las personas votan para que representantes o políticos tomen decisiones en su nombre) era inevitable conforme las sociedades democráticamente establecidas eran más grandes y diversas.7 Hoy en día hay formas de democracia directa como referendos, peticiones, plebiscitos, y propuestas, pero se practican con mayor frecuencia en democracias con más experiencia y recursos tecnológicos.
La democracia de nuestros días
La democracia existe para proporcionar una manera de vivir y estar juntos, de forma que sea beneficioso para todos. Aunque es factible que muchas de las democracias actuales no existieran antes de la Segunda Guerra Mundial, hay precedentes en las sociedades tradicionales de una forma de gobierno donde los ideales en que la mayoría de personas creían guió a los gobernantes y a las comunidades en la manera en que las decisiones y las reglas eran hechas, y en el modo en que los miembros de la sociedad eran tratados y vivían juntos.
La afirmación de que la democracia es un concepto ajeno al continente africano se basa en la confusión entre los principios democráticos y sus manifestaciones institucionales. Los primeros incluyen una amplia participación, el consentimiento de los gobernados, y la rendición de cuentas públicas de quienes están en el poder, La transición política hacia un Estado democrático y la reestructuración necesaria, como la votación y las elecciones, la constitución, y un poder judicial independiente, pueden ser abrumadores para los nuevos ciudadanos. Por esta razón, enfocarse en la experiencia propia de la gente es un medio útil para desarrollar una comprensión práctica y básica de la democracia.
Los educadores que trabajan con los ciudadanos sobre temas relativos a la democracia, deben alentarlos a expresar sus opiniones respecto de los valores que ya existen en su comunidad para la interacción diaria de quienes la integran.
Democracia representativa
Toda persona tiene el derecho de formar parte del gobierno de su país, ya sea directamente o a través de los representantes elegidos libremente. La voluntad del pueblo debe ser la base de la autoridad del gobierno, expresada mediante la celebración de elecciones periódicas y genuinas, bajo el esquema de voto igualitario, universal, libre y secreto.
La votación es uno de los mecanismos que guía a los estados democráticos y mantiene el rumbo de sus dirigentes, además de permitirles saber cuál ha sido su desempeño. Durante las elecciones, los ciudadanos votan por el candidato de su predilección, que al ganar se convierte no sólo en representante del «pueblo» sino en gobernante del país por un periodo determinado desde su cargo.
Democracias constitucionales
La mayoría de las democracias, aunque no todas, se basan en una constitución escrita o en una ley suprema que sirve para orientar a los legisladores y las leyes que emiten. Las constituciones escritas sirven como garantía para los ciudadanos respecto de la obligación del gobierno a actuar de una manera determinada y a defender ciertos derechos.
La fortaleza de una democracia real depende de ciertos derechos y libertades. Estos deben ser protegidos para asegurarse que la democracia sea un éxito. En muchos países, es en la constitución donde se garantizan la protección de estos derechos. De igual manera, establece las estructuras y funciones del gobierno y proporciona la guía para la preparación de otras leyes. Está normalmente protegida de la enmienda por el capricho de un gobierno en particular al requerirse de una mayoría especial de legisladores, o la consulta a los electores vía un referéndum, antes que cualquier cláusula pueda ser cambiada.









