Por la Conciencia
Dr. Roger Heli Díaz Guillén
Para abordar este tema del cómo comprender y aplicar la interculturalidad en la vida pública y servicio público resulta sustantivo partir que la interculturalidad es una forma de pensamiento filosófico humanístico que propone una convivencia de respeto, dialogo horizontal, inclusión y formas de vida culturalmente diferentes en espacios de vida social y laboral, en una sociedad que es pluricultural por su composición de pueblos originarios que además, alberga a grupos sociales de culturas del mundo en nuestro territorio nacional; siendo ello una realidad en México donde existen centros de poblaciones extrajeras y; se contienen patrimonios culturales colectivos de sesenta y ocho pueblos indígenas, teniendo Chiapas catorce de ellos.
Para un orden social y vida armónica en una pluriculturalidad que promueva la paz a partir de un dialogo intercultural accesible y respetuoso, debemos en principio comprender la otredad; comprender las particularidades de los otros, porque si bien es cierto que se nos ha recomendado tratar a todos por igual; también es cierto que ese igual, es igualdad, respeto a las diferencias y particularidades culturales. Somos todos iguales ante el derecho como ciudadanos, pero hay derechos particulares como los derechos de las mujeres; personas de la tercera edad; así como derechos colectivos de los pueblos y comunidades indígenas, cuya particularidad es la libre determinación.
La interculturalidad como filosofía de vida y contenido moral del respeto, es un tema de nuevos conocimientos a partir de repensar la igualdad en la diferencia sin contradicciones, donde la cultura es el contenido que marca las diferencias territoriales y contenidos de vida comunitaria, siendo la lengua, los saberes, cosmovisiones, expresiones culturales y bioculturales e integración con la naturaleza y biodiversidad, indicadores de observancia para identificar que los componentes culturales de cada grupo social explican y dan razón para entender sus expresiones, sus lenguas, sus territorios, sus contenidos y saberes.
En este orden de ideas, de acuerdo con el autor Luis Villoro en su libro Retos de la sociedad por venir, plantea que “una teoría de la interculturalidad comprende varios pasos, en primer lugar, trataría de identificar cada cultura en su singularidad y en sus semejanzas u diferencias con otras culturas. En segundo lugar, intentaría comprenderla; porque una condición de posibilidad de todo tratamiento intercultural es la comprensión previa de la cultura que es su objeto. Se trata, ante todo, de comprender una cultura en su identidad y en su relación con culturas diversas”.
En este ejercicio que propone el autor, recomienda que “la comprensión de una cultura es neutra en cuanto a su aceptación o rechazo. No consiste en juzgar si una cultura es buena o mala, valiosa o desdeñable. Al comprender ponemos “entre paréntesis” toda condición evaluativa. No sometemos a juicio sus características”
El pensamiento intercultural no asume juicios ni prejuicios cuando hacemos ejercicio de estudio y comprensión de otras culturas; aunque como mexicanos y chiapanecos debemos reconocer que el siglo XX fue el periodo en que se planteó una educación nacionalista y de héroes que fue “excluyente y negador de la civilización mesoamericana” como lo sostiene Guillermo Bonfil Batalla en su obra México Profundo, Una civilización negada de1987, donde el pensamiento nacionalista y las luchas indígenas “se han enfrentado permanentemente, a veces en forma violenta, pero de manera continua en los actos de sus vidas cotidianas con los que ponen en práctica los principios profundos de sus respectivas matrices de civilización”.
Este enfrentamiento observado donde predominó la imposición de pensamientos y formas de vida nacionalista en septiembre del 2024 llegó a su fin; delimitando el derecho mexicano en la Constitución el respeto a una vida diferente de los pueblos y comunidades indígenas, otorgándoles el derecho colectivo a la libre determinación y vida autonómica territorial, política, económica, cultural, educativa, lingüística y social. Derecho a la reconstrucción y rumbo de su historia.
El enfoque intercultural en un Estado pluricultural como Chiapas en la perspectiva del nuevo gobierno, se trabaja no sólo en el ámbito educativo en la UNICH, trasladándose en este objetivo a la administración pública donde se deberá trabajar en procesos formativos reflexivos para la adopción de modificaciones del pensamiento y observancia de la otredad; además del sistema jurídico estatal donde se ha propuesto un nuevo constituyente; trabajándose en reforma necesaria del artículo séptimo de la Constitución del Estado y ley de derechos de los pueblos indígenas relacionado con su patrimonio cultural; retomando la identidad y libre determinación de los pueblos y comunidades en un marco de respeto, interacción plural y diálogo en la diversidad y pluriculturalidad.
En esta idea, la Universidad Intercultural de Chiapas; UNACH y UNICACH juegan un papel importante para construir contenidos de talleres, ponencias y cursos, dirigido a tipologías de ciudadanos y/o servidores públicos, aportando información en procesos didácticos reflexivos que abonen a este proceso necesario de intervención en los imaginarios colectivos. La falta de información, sensibilización y humanismo son detractores del pensamiento humanístico transformador que sume, armonice y comunique reconociendo nuestras diferencias y derechos y, el de los otros. ¡Caminemos en un humanismo que transforme repensando nuestros paradigmas!










