Letras Desnudas
Mario Caballero
La muerte captada en tres videos
El primer video corresponde a una cámara de seguridad instalada dentro de una de las sucursales de la cadena comercial OXXO, en Tulum.
En éste se captó el momento en que una mujer de alrededor de 36 años entró a la tienda con un garrafón vacío. Vestía pantalón de mezclilla y una blusa floreada. Llevaba un pequeño bolso negro, amarrado a la cintura, y no traía zapatos.
Se movió por los pasillos de la tienda, dando vueltas alrededor, mientras agitaba el garrafón en lo alto de un lado para otro y, aunque los presentes la miraban con cierto recelo y se alejaban de ella cada vez que se les acercaba, en las imágenes no hay pruebas de que la mujer estuviera alterando el orden público. Tenía un comportamiento extraño, eso sí, pero no agredió a nadie, no causó destrozos, tan sólo presentaba las señales de una persona perturbada o ansiosa. Nada más.
Ese mismo video muestra a la mujer que entra al lugar y se queda parada en la puerta, luego gira y asoma la cabeza hacia afuera. Parecía que estaba buscando a alguien entre las personas en la calle. Abre y cierra las puertas un par de veces, y después sale del lugar.
En cuanto ella deja el establecimiento, un empleado se acerca a ponerle seguro a las puertas. Quizá su extraño comportamiento hizo que un grupo de policías se presentara en el lugar, pero la sometió con brutalidad hasta arrebatarle la vida. Los que se quedaron dentro del OXXO pudieron ver cómo gritaba pidiendo ayuda, pidiendo que ya la dejaran, pero nadie, ni los que estaban afuera, en la calle, hizo algo por detener a los agentes, tan sólo se limitaron a observar.
Tulum es una de las joyas más deseadas del Caribe mexicano, y en la actualidad es uno de los atractivos turísticos más visitados de la Riviera Maya. Se ubica en el estado de Quintana Roo y su nombre significa muralla. Está delineado por diez kilómetros de arena blanca y aguas turquesas que le valieron para ser nombrado Pueblo Mágico. A su enorme belleza natural se suman lagunas, cenotes y una zona arqueológica a la orilla del mar, que en tiempos ancestrales –cuentan los que saben- fue utilizada para la realización de ceremonias astrológicas y comerciales.
Pero el pasado fin de semana se tiñó de sangre, pues fue uno de los tres lugares donde fueron asesinadas tres mujeres en el estado, en un lapso de 24 horas entre el sábado y el domingo. Los otros lugares fueron Cancún y Holbox.
SEGUNDO Y TERCER VIDEO
Cristel Gamboa, una joven que fue testigo circunstancial, describió en su cuenta de Facebook que la mujer del OXXO “parecía estar fuera de sus cabales”. Como dijimos antes, tal vez por esa razón acudió la policía.
Se supo que esta mujer se llamaba Victoria Salazar gracias al periodista Pedro Canché, quien aseguró haber recibido un mensaje de la hija de la víctima, quien también le dijo que era originaria de El Salvador, que había salido para comprar agua minutos antes de que la mataran, que padecía ansiedad y que tenía problemas del corazón.
El segundo video es de un transeúnte del que se desconoce su nombre.
En este metraje se mira a Victoria con el cuerpo bocabajo, sobre el pavimento, y a cuatro agentes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Tulum, tres hombres y una mujer, que intentan someterla.
Estos policías bajaron de la patrulla 9276. Abordaron a Victoria en la Avenida La Selva y la arrestaron porque supuestamente estaba alterando el orden.
En ese video que circuló por redes sociales se ve a uno de los policías, del sexo masculino, esposar por la espalda a Victoria. Mientras la agente, regordeta y de estatura media, hinca su rodilla entre la espalda y el cuello de la salvadoreña.
También se escucha a Victoria, con mucho esfuerzo, quejarse de dolor. Es entonces que la mujer policía mueve un poco su rodilla para permitirle girar el rostro. Su frente y mejillas emergen, ante la lente de la cámara del celular, manchadas de polvo y tierra.
Esa imagen es la que más ha circulado durante los pasados días y la comparan, por la brutalidad de los agentes, la posición de la sometida, que dice que no puede respirar, y que finalmente muere a manos de los guardianes del orden, con los acontecimientos del afroamericano George Floyd, quien también falleció por la brutalidad policiaca de cuatro agentes, y uno de ellos lo mató poniéndole la rodilla entre la espalda y el cuello.
Una similitud más es que ni Victoria ni George opusieron resistencia al arresto.
Una cosa también perceptible en esa grabación es el momento en que un padre y una hija, montados en una bicicleta, cruzan en la escena en que se ve a la mujer policía dejar caer todo su peso sobre la espalda de Victoria. Quizá sean ellos los primeros testigos civiles del asesinato.
En el tercer video, también de un transeúnte, se ve el cuerpo de la salvadoreña junto a la patrulla, una camioneta Pick Up de góndola grande. Éste grabó durante varios minutos los gritos constantes de Victoria en los que les decía a los oficiales que le costaba respirar, pero fue ignorada, y no fue hasta que dejó de moverse cuando por fin le prestaron atención.
Lo más impactante de esta otra grabación es el instante exacto en que la agente les dice a sus compañeros: “sigue respirando, no sean huevones”. Sin embargo, ninguno pide apoyo médico.
Unos segundos después, ponen a Victoria bocarriba; luego la cargan de los tobillos y las axilas y la colocan sobre la góndola de la patrulla, donde trasladaban conos de señalamientos de tránsito.
Lo que se supo después es que la llevaron al centro de salud más cercano, pero no fueron atendidos. Así que la trasladaron lo más rápido que pudieron a una de las instalaciones de Protección Civil, donde les confirmaron el deceso de la víctima.
Este video concluye con un perro negro, que olfatea una mancha líquida y transparente en el pavimento, tal vez orín, que marcaría el lugar donde Victoria perdería la vida.
EPÍLOGO
Lo que no muestran esos tres videos y que muy pocos medios de comunicación han revelado hasta el momento, es que Victoria Salazar fue vista corriendo por la calle, desesperada, mirando para atrás, como si estuviera huyendo de alguien. Desde ahí, ya no traía zapatos.
Las personas que la vieron cuentan que pedía a gritos un taxi, y como no pasaba ninguno en ese momento trató de detener un automóvil particular. Fue entonces que entró y salió del OXXO.
¿De quién huía? ¿Por qué huía? ¿Y por qué los cuatro policías, en lugar de protegerla y ayudarla, como es su responsabilidad ante los ciudadanos, la asesinaron?
PARA MAGDALENA
Prima de mis desvelos, oh sílfide, ninfa, me congratula saber que Juan Salvador Camacho Velasco ya es candidato a la alcaldía de San Cristóbal de las Casas. Y una de sus primeras acciones fue integrar una planilla ciudadana, en la que hay mujeres y hombres destacados en la academia, la política, el activismo social y en la defensa de los derechos humanos, todos ciudadanos de probidad y honorables. “No tengan duda –dice Salvador- que no vamos a descansar ni un instante hasta transformar la realidad de nuestro municipio, que sabemos que es muy compleja”. Sin duda, por este tipo de acciones y palabras francas, Don Manuel Camacho Solís estaría muy orgulloso.









