Aplauso al parlamento chiapaneco

Letras Desnudas

Mario Caballero

Siempre he entendido la labor del columnista como la de criticar lo que a mi juicio son los errores del gobierno, pero también aplaudir cuando tienen aciertos. Hoy toca lo segundo. Vaya cuadrangular que ha metido el Congreso del Estado al instalar el voluntariado “Legislando con el Corazón”, el cual pretende promover la participación ciudadana en beneficio de grupos vulnerables y la niñez de Chiapas.

Se trata, sin lugar a dudas, de un gesto de gran compromiso social y humanismo por parte de los diputados que a muchos chiapanecos hace sentir orgullosos.

Extraordinaria la imagen de diputadas, diputados, funcionarios públicos estatales y voluntariados de los tres poderes del Estado, que atestiguaron la toma de protesta de este grupo de personas que de manera libre y desinteresada trabajarán con fines humanitarios y altruistas por el bienestar de los más desprotegidos, siendo encabezado por la legisladora Paola Villamonte Pérez, quien fue la que inspiró la creación de este nuevo voluntariado.

Pocas veces se ha entendido que el papel del diputado no solamente es el de legislar y reformar leyes, sino también la de encauzar acciones que satisfagan las necesidades de la población que representan y procurar en la medida de sus posibilidades que las personas tengan una mejor calidad de vida. O como hace algunos meses bien lo describió Paola Villamonte, de que los diputados, antes que todo, deben ser útiles a la sociedad.

Ella, con este esfuerzo, lo está confirmando. Y está demostrando en los hechos su convicción por el servicio a los demás. También, con la institución de este voluntariado empuja a que otros diputados se sumen a las tareas de legislar y respaldar proyectos en provecho de todos los sectores sociales y da pauta al entendido de que por medio de la política se democratice el acceso a los derechos a la salud, educación, el trabajo y la vivienda digna.

Por eso, “Legislando con el Corazón”, que colaborará con el Sistema DIF Chiapas y diversas organizaciones civiles y ciudadanas, tiene como primera meta recolectar el mayor número de tapitas de plástico con las que se buscará obtener apoyos y recursos económicos para ayudar a las personas con cáncer, es decir, darles una esperanza de vida. Fantástico.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE HABLAR DE ESTO?

Un voluntariado, como el creado por el Congreso del Estado, no es un asunto que deba tomarse con tibieza. Pues un voluntariado, sea cual sea su composición, es una forma en la que la gente pueda participar en la sociedad con el fin de transformarla y mejorarla, acercándonos a realidades donde las personas tienen vulnerados sus derechos. De ahí su importancia en este momento en que vivimos.

Hay que entender que en mayor o menor medida fomentan la cohesión social y la confianza al promover acciones individuales y colectivas, además que inspira a otras personas e impulsa acciones que pueden llegar a cambiar la situación, incluso la vida, de pueblos enteros.

Lo estamos viendo ahora mismo en Ucrania, donde cientos de hombres y mujeres se han unido generosamente para ayudar y salvar a miles de personas que están sufriendo los estragos de la guerra. Les llevan comida, medicamentos, atención médica para los heridos y enfermos; le proporcionan refugio, le dan una cobija para que puedan descansar y un techo donde logren protegerse.

Pasa lo mismo con los voluntariados de bomberos, en los que centenares de mujeres y hombres, sin cobrar un sueldo, arriesgan su vida para la salvar la de otros. Y no esperan que les den las gracias, lo hacen por las puras ganas de servir y ayudar.

El voluntariado “Legislando con el Corazón” tiene un valor supremo. Si me tomé la libertad de opinar al respecto es porque no se trata de un grupo que se reunirá cada cierto tiempo a tomar café. Es una organización creada por iniciativa y consenso de los diputados chiapanecos, que pretende trazar acciones y metas que vayan de acuerdo con las necesidades del estado, lo cual dice mucho por sí mismo.

Que el Congreso local haya instituido este voluntariado, por diligencia de la diputada Paola Villamonte, habla de su responsabilidad política frente a los ciudadanos. Por lo cual, se espera que la agenda legislativa se fortalezca con mejores iniciativas, con más propuestas y con gestiones que busquen atender las problemáticas de los municipios. Asimismo, que el parlamento trace alianzas de cooperación con los tres niveles de gobierno, con las instituciones, fundaciones, organizaciones civiles, entre otros, para desdoblar líneas de acción de combate a la pobreza, al hambre y eleve la calidad de los servicios a los chiapanecos.

Ahí su vital importancia.

EL PRESIDENTE MELGAR

En toda esta faena, fue valiosa la participación del presidente de la Junta de Coordinación Política, Yamil Melgar, quien respaldó esta iniciativa con gestiones, con dedicación y con su experiencia.

El diputado Melgar nos ha recordado la tradición de los legisladores que asumieron responsablemente su función, que fueron sensibles y empáticos ante las problemáticas de la gente. Él, como delegado federal del Instituto Mexicano del Seguro Social y secretario de Economía y del Trabajo del Gobierno de Chiapas, ha sido promotor de los voluntariados. Es de esos políticos que está convencido de que para mejorar la situación de las familias y de la sociedad se requiere de la participación de la clase política y gobernante, de los organismos públicos, asociaciones civiles, en fin, de todos.

Durante su periodo como delegado del IMSS en Chiapas, respaldó diversos proyectos del voluntariado de esta institución. Como actividades deportivas y culturales, campañas de consultas médicas y odontológicas en distintos municipios de la entidad, entrega de materiales para la promoción de la salud y donación de cobertores, suéteres y chamarras en comunidades indígenas y de extrema pobreza.

Siendo secretario de Economía y del Trabajo instaló el “Voluntariado de Corazón”, que apoyó las tareas del DIF Chiapas para la lograr la vinculación y gestión de las diferentes acciones con organismos estatales y del sector privado a favor de la población en condiciones de vulnerabilidad.

A través de este voluntariado, obtuvo recursos para los niños y niñas con cáncer, pelucas oncológicas, apoyos alimentarios para los familiares de enfermos en los hospitales públicos y albergues. De igual manera, ante el DIF estatal, hizo entrega de juguetes para niñas y niños de escasos recursos económicos, artículos de aseo personal para casas hogares, medicamentos y multivitamínicos, entre otros productos de primera necesidad.

Hay que reconocer, en particular, al diputado Yamil Melgar por sus buenos reflejos políticos. Al apoyar la creación del voluntariado “Legislando con el Corazón”, se anotó un éxito en este momento de gran necesidad. Por un lado, enfila acciones en atención a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y actúa en sintonía con la propuesta del gobernador Rutilio Escandón de fomentar la participación social en aras de generar beneficios a los chiapanecos.

Por el otro, favorece a que muchas familias reciban apoyos, servicios y atenciones de toda índole mediante actividades y gestiones de mencionado voluntariado surgido desde el parlamento chiapaneco.

Bien, en suma, por el Congreso del Estado. Aplausos.

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